Hubo unos cuantos poemas que quedaron marcados en mi mente y sentí lo único que son, tanto en prosa como en sentimiento universal expresado de una forma simple pero divina, pero siento que hubo mucha repetición con ciertos temas y no transmitían algo que otro poema que hablaba de lo mismo no expresara antes que el mismo (los que hablan de cenizas, del silencio, de ya conocerse a uno mismo, etc). Además, no sentí "hiperactividad" en muchos de los poemas, más bien se sentían más depresivos que cualquier otra cosa, que no está mal pero ajá, no va con el título. Y por último, me hubiese encantado que los poemas tuviesen un verdadero nombre y no solo "latido número tal", siento que eso le quitaba la identidad a los poemas de cierta forma, pero bueno, lo disfruté