La fuerza emotiva y la naturalidad prosística de Rafael Pérez Gay han logrado en este libro restaurar el pasado una vez más para mostrarnos al niño que fuimos un día. «Miramos el mundo una sola vez, en la infancia. Lo demás es memoria», escribió Louise Glück. De eso trata este informe nocturno, como le llama el protagonista al recorrido por los lugares en los cuales vivió con su familia. Los reyes de la mudanza van y vienen por las distintas casas y departamentos de alquiler mientras la vida pasa en un camión cargado de enseres domésticos y ocurre la Ciudad de México en los años sesenta. Un hombre adulto busca en la hemeroteca los hechos del pasado mientras un niño acompaña a su familia en los agobios de dinero, las adversidades cotidianas, la alegría de un campo de futbol, los primeros conocimientos de la calle. Magnética y sobrecogedora, Todo lo de cristal es una demostración de que recordar no es un acto pasivo, sino una forma de reconstruir; la memoria no es inexacta, sino creativa.
Escritor, editor, periodista, narrador, traductor y ensayista mexicano. Nació en la Ciudad de México el 21 de mayo de 1957. Estudió letras francesas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Actualmente es gerente del editorial Nueva Imagen. Además, es fundador, director editorial y director del editorial Cal y Arena; fue director de El Nacional Dominical, director general de Nexos, fundador y director de Crónica Dominical, coordinador editorial de La Cultura en México, traductor de Samuel Beckett y Emil Cioran, colaborador de La Jornada y Unomásuno, columnista de El Universal desde 2005 y autor de numerosos artículos sobre la literatura francesa. Ha publicado distintos fragmentos de una investigación sobre la prosa y el periodismo mexicano del siglo XIX, entre ellos destacan sus contribuciones de historia literaria sobre autores como Manuel Payno, Ignacio Manuel Altamirano y ensayos sobre ambientes porfirianos, autores decadentistas y encrucijadas culturales de fin de siglo. Es hermano del escritor, traductor, académico y diplomático mexicano, José María Pérez Gay (1944-2013) y nieto de Herminio Pérez Abreu, quien fungía en 1921 como presidente del Ayuntamiento de México y fue diputado y senador por el estado de Campeche y miembro del Congreso Constituyente de México de 1917.
Ayyy si me encanta! Muy mexicano y muy de mi época y muy lindo escrito y muy ameno, divertido, interesante. No me gusta la intervención del fantasma. Para que?
Un pensamiento original sobre lo que significa reconstruir, y en este caso, construir, crear, el pasado que nos contamos. Es fascinante el paralelismo que Rafa encuentra entre su propia vida y la vida política de la ciudad. Salgo de este libro sabiendo más de su autor, pero me parece un gran acto de generosidad, que no se trate solo de él, si no de aquellas cosas que anteceden a su entorno, que condicionaron su vida a través de el momento histórico que atravesaba, salgo de este libro sabiendo más lo que esperaba, conectando con esta historia gracias a estos detalles, a esta gran forma de añadirle contexto. También es pertinente mencionar el personaje del fantasma, que al ser un ente etéreo, y desapegado de estas vidas, cuenta con una mayor efectividad como narrador, volviendo sus partes sumamente conmovedoras, es brillante la adición de este personaje. Rafa entrega un libro muy valiente, vulnerable, recorre su vida y su ciudad como sólo el puede hacerlo. Para mi es la obra suya que más he disfrutado.
Disfruté la lectura por que en general me gusta como escribe el autor, pero es una lectura que recomendaría principalmente para quienes han vivido en la CDMX y que puedan sentir nostalgia por el México de los 60’s y 70’s.
Comienza bien el libro, como al 70% decae un poco, sin embargo me encantó la manera de cerrar el texto. Me deja un agradable sabor de boca aún cuando no me tocó el México que Rafael Pérez Gay relata. Le daré el libro a mi padre seguro le gustará
A comparación de otros libros de Rafael Pérez Gay, en 'Todo lo de cristal' su memoria queda en duda, él sabe que no puede tener la verdad. "No puedo asegurar que todo haya ocurrido como lo cuento, pero es el mejor recuerdo que tengo de ese tiempo", dice. Incluso la mayoría de las personas que le pueden debatir los hechos están muertos. Me gusta que ponga en entredicho todo, pero qué también recree y cree su infancia, sus casas y su ciudad.
Todo lo de cristal “Cuántas veces contamos la historia de nuestra vida? Cuántas veces la adaptamos, la embellecemos, introducimos astutos cortes? Y cuanto más se alarga la vida, menos personas nos rodean para rebatir nuestro relato, para recordarnos que nuestra vida no es nuestra, sino la historia que hemos contado de ella” … Cierro un libro corto y poderoso, que nos habla de cómo cada quien tiene una percepción distinta de lo que vive, de acuerdo a la edad, la época, y el entorno en el que se desarrolla, al fin y al cabo, “Toda memoria viene de ese lugar donde la vida, para bien o para mal, se ha cumplido”. “Había algo genuino, un aire de gitanos, de nómadas, de tribu en busca de un porvenir” … este libro, cuenta la vida de una de esas familias que tienden a cambiar mucho de ubicación, y en eso, me pude identificar, y sé lo que es dejar atrás; pues cada ves que nos movemos, dejamos recuerdos que a veces, son imposibles de borrar y que “En algún lugar de nosotros llevamos un museo íntimo”. La historia se sitúa en la década de los 60’s y 70’s y me transportó a los teléfonos de antes, con cables laaaaargos que daban para irte a encerrar a un closet; o cuando la programación de la tele se terminaba a las 12 de la noche, llenando de estática la pantalla; y que decir de todo lo que podía pasar en una azotea, desde agarrar la señal a través de las antenas, pasando por el tendido de la ropa en las famosas jaulas, hasta llegar a las infidelidades que ahí se pueden cometer, a la vista de todos y de nadie. “Me pregunto si ese tiempo de oscuridades no significó para mí la felicidad. A veces en las sombras crece la alegría” … y es que el libro hace alusión, a que la vida realmente se vive de manera genuina, desde la perspectiva de un niño, después de eso, todo se puede distorsionar. Y tú, ¿qué piensas? … 25/48 ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Me apena mucho no haber disfrutado el libro, es la primera vez que no logro terminar uno. A lo mejor no es la mejor opción para empezar a leer a Rafael Pérez Gay. El libro trata acerca de su vida, su niñez mezclada con recuerdos que pueden ser o no verídicos. Lo podría disfrutar alguien que sea de la misma edad que el, pues da muchas referencias imposibles de entender a quien no vivió en esas fechas. este tipo de libros son los que me llenan con la duda: ¿Esta historia de verdad vale la pena ser leída? No se si esto sea una autobiografía o más bien sea literatura "yo-ica" un asunto de ego del autor. No lo sé, simplemente fue una lectura que no disfrute, aunque puede ser que yo no sea el tipo de público al que va dirigido el autor.
Un libro lleno de nostalgias de una Ciudad de México que se fue pero que aún existe. Muchas anécdotas, canciones, programas de televisión, política, comida y más cosas en un laberinto de recuerdos de las múltiples mudanzas del protagonista. Un fantasma cuya presencia no terminó de gustarme y tan tan...
Pérez Gay nos transporta a otros tiempos con un viaje en el que mezcla la historia de la Ciudad de México y la de su familia. Como siempre, no decepciona.
Una gran prosa llena de recuerdos y nostalgias de la Ciudad de México que no llegan a ningún lado. Solo un cincuentón o un sesentón nostálgico puede apreciar este libro.
Precioso libro en el que el autor revive una época de México de una manera muy íntima, que se siente real incluso para quienes no vivimos en esos años.
"Así conocí el efecto sedante de la mentira y el dolor de la lealtad."
"Me pregunto con qué llenábamos el saco de la vida en ese departamento prestado."
"...en el futuro siempre nos espera un trozo incandescente del pasado."
"Quizá nunca me curaré de mis pérdidas. Probablemente nadie se repone de sus ausencias."
Bookquotes
Aunque él era un niño en el México de los sesenta y los setenta, algo recuerda de las veintidós mudanzas que hizo con su familia. Ahora como un hombre adulto, se dedica a recorrer hemerotecas como una especia de fantasma que vuelve a reencontrarse con el niño que fue y los lugares que habitó. De niño sólo se dedicaba a cubrir con periódico todo lo de cristal para protegerlo del trajín, sin embargo, de adulto, se dará cuenta que es quizás la vida misma lo más frágil que se tiene.
Un libro breve escrito con dulzura, con la inocencia que cabe en la niñez y que se ve inevitablemente pérdida más adelante. La pluma del autor es simpática y acertada. La analogía de la fragilidad de las cosas, con la fragilidad de la vida, también resulta un acierto. Es sutil, pero evidente cómo coquetea con temas más coyunturales que la cotidianidad de una familia de clase media, tales como la crisis económica, la cultura popular y la atmósfera política del país. Una linda lectura.
Rafa Pérez Gay es, quizá, uno de los autores mexicanos más consistentes. Todo lo de cristal respira nostalgia, contada con honestidad y humor. Retrata con solidez las décadas mexicanas de los 60s y 70s.