Sinopsis Todos ocultamos algún secreto. Errores, ofensas, pecados. Graves o no, con o sin consecuencias, deseos perversos e íntimas inclinaciones hacia lo prohibido, que nos hacen sentirnos despreciables. Y quien diga lo contrario, miente. David viaja en coche con sus abuelos y sus tíos abuelos a través de una de las regiones más abandonadas y despobladas del país. Cuando el abuelo Martín siente la necesidad de orinar, se desvían por un camino que los lleva hasta una vieja y apartada venta. Allí los recibe Nicolás, el ventero, que los invita a visitar un laberinto vegetal oculto en su jardín. Los cinco entran sin saber que se internan en un lugar maldito, un lugar que revelará sus pecados más terribles. Bienvenidos al «La entrada es gratis, la salida, no. Atrévanse, vivirán emociones inimaginables. Apto para todos los públicos»
Si por algo se caracterizan las estructuras laberínticas es por su capacidad de desconcertar a aquellos que se adentran entre sus paredes. Esa apuesta por desorientar los sentidos del errante que ve como su confianza se va minando conforme repite los patrones, cuanto más se repiten sus erróneas intuiciones, aumentando su agonía ante la carencia de toda lógica que se presupone en el interior de esa estructura. Todo su diseño está enfocado en que pierdas el raciocinio, en que flaquee tu voluntad, en ceder ante la presencia del aquel ingeniero que aguarda oculto su momento para presumir de la excelencia de su creación. Rosa Garrido nos invita a que acompañemos a una serie de personajes al interior de esta estructura para que compartamos con ellos la desesperación inherente a estos paisajes claustrofóbicos. Y lo hace a través de una novela de terror en la que los presuntos minotauros se encuentran agazapados en lugares mucho más oscuros que el propio centro del laberinto, deshilachando así cualquier madeja a la que poder aferrarte para poder escapar. Lo curioso es que en el interior de esa la maraña que nos presenta la autora nada es lo que parece. De hecho, las reglas que rigen la mecánica de sus pasadizos varían en función de aquel que realice el recorrido, convirtiendo el paso en una experiencia diferente para aquellos que lo crucen, en donde lo único que comparten entre ellos es la necesidad de tener que enfrentarse a sus propios terrores. Lo curioso es que en esta novela Rosa Garrido toma algunas decisiones arriesgadas que aportan a la historia una frescura especial, pocas veces vista en este tipo de libros, a la par que le supone unas suerte de ataduras que requieren que los lectores estén dispuestos a dejarse llevar por su propuesta sin pararse a analizar determinados lastres. Los personajes protagonistas de la historia, dejando de lado la propia estrella de la novela que es el mismo laberinto y los horrores que esconde, son personas mayores. Cuatro ancianos que se adentran en esta pesadilla con la valentía y experiencia que les aporta el paso de los años. Esta decisión creativa permite a la escritora poder desarrollar unos personajes abanderados por un pasado lleno de secretos y lamentos, los cuales no tardarán mucho en en salir a la luz. La autora aprovecha la extensión de la novela para que entendamos todos los por qués y acierta en el planteamiento de los horrores que sufrirán derivados de algunas experiencias que, en sí mismas, también son puros laberintos llenos de puertas que han sido cerradas. Sin embargo, esa apuesta implica algunos fallos de ritmo que restan la intensidad y desesperación que podría derivarse de una historia tan claustrofóbica como es este Laberinto, la variable independiente. Cada uno de los horrores que surgen en las páginas pueden por sí mismos generar más de una pesadilla. Sus diseños, sus apariciones, la manera de aparecer desde la nada suponen imágenes gráficas que estimulan en el lector la imperiosa necesidad de tener que comprender todos los misterios que se derivan en cada uno de esos pasillos tan llenos de muerte y desesperación. Pero esa necesidad de tener que encontrar una explicación que justifique cada uno de los pasajes, que por otro lado no ocurre en el misterio principal de la historia y que deja a criterio de los lectores las implicaciones de una estructura tan dantesca como la que surge de este laberinto, supone ligeros despistes que restan la potencia de todo aquello que se había planteado. Nada importante cuando la lectura de la obra te invita a seguir adelante para descubrir el siguiente de los misterios sin que su análisis explote por los aires. De ahí que el regusto que mantiene la novela sea siempre positivo, con esa sensación de aplaudir a los autores que apuestan por presentar sin ningún tipo de complejo una obra pura de terror que contenga todos los ingredientes necesarios para que pases un buen rato en medio de apariciones, muertes, maldiciones, casquería y cualquier componente que convierta esta pesadilla en el honesto entretenimiento que nos presenta sintiendo que, al menos, has pasado un buen rato.
Tal vez mi calificación sea un poco descabellada, porque no acostumbro a leer terror, pero el libro me ha parecido intrigante, original y muy redondito. Muy bien construido.
Me han gustado varias de las figuras literarias de la autora, sobre todo algunas comparaciones magníficas. También la cantidad de vocablos "rústicos" que utiliza, que armonizan muy bien en el escenario rural de la novela.
En cuanto a personajes, el elenco escogido es muy original, como ya he dicho, pues los protagonistas no tienen las edades típicas de los protagonistas. No digo más para no dar pistas.
En resumen, un libro que se devora, que se lee en un suspiro, y en el que siempre te estás preguntando: ¿qué va a pasar a continuación?
La expiación definitiva se encuentra en “Laberinto (la variable independiente)”, de Rosa Garrido. Esta es una novela de terror en la que te sumerges desde el primer momento gracias a su halo de misterio. Sus personajes -David, sus tíos y sus abuelos- dan mucho juego por sus diferencias de edad y por el pasado que con tanto ahínco han intentado ocultar y dejar atrás, y que servirá de combustible para el laberinto. Una historia que no escatima en descripciones desagradables, y que con gran maestría retrata personalidades psicopáticas, atormentadas y victimarias. Una apuesta segura para los amantes del terror trepidante y sin escrúpulos.
🗝️Laberinto: La variable independiente. 🗝️Autora: Rosa Garrido. 🗝️Editorial: Nou.
¿Se podría considerar este libro como terror rural? Yo diría que sí, ya que contiene casi todos los elementos prescindibles y enlazados de manera brillante. Es uno de mis subgéneros favoritos dentro del terror y esta obra se va directa a mis favoritas del mes.
Todo en este libro me ha sorprendido, no solo por su trama increíblemente bien cerrada, si no también por los personajes protagonistas que tiene, que yo nunca había leído desde los ojos de unas personas que no tienen la edad que estamos acostumbrados a ver. Le ha dado un toque original, único y fuera de lo común.
Un libro duro, con unas descripciones crueles, muy bien llevadas y que no solo enloquecen a los personajes, también al propio lector. La manera que tiene la autora de jugar con todos nosotros ha sido magistral. Me pasaba todas las páginas pensando en que pasaría a continuación y aún así, siempre me acaba sorprendiendo.
Una cosa que adoro de la autora, es que es una experta en mostrarnos la psique de sus personajes, consigue que calen dentro de ti, sobre todo las mentes dañadas, que son los que más me han gustado, sin duda. ¿Se podrá salir realmente de un laberinto que sabe todo de ti y lo usará en tu contra? ¿Estamos todos libres de pecado?
Muy recomendado para los amantes del terror, las historias delirantes e inquietantes a partes iguales y que tengan ganas de descubrir una historia única. Yo no os voy a contar de lo que va, puesto que opino que es mejor que cada lector se interne en esta obra maestra de lleno sin saber lo menor posible. Hacedme caso, leedlo.
Empecé sin saber que esperar y me fue gustando. Luego cuando vas desentrañando quién esta detrás de todo bajé las expectativas. No me gusta ese punto "irreal del laberinto" pero con el desarrollo posterior me enganche muy fuerte, tanto que casi me gustaba más leer a Nicolás que a la familia, y me encanta el gore... El final era algo que no sabia ni como acabaría, cada capitulo me daba una teoría nueva de por donde iban las cosas... pero la historia en su lore, tiene sentido y te guía bien a ese final que te deja satisfecho. Todos los personajes muy humanos, muy reales, quitando al loco ese, que bueno, esta más pa allá que pa acá. Pero ese entender a un personaje y odiar a otro y luego cambiar de opinion, de entender las debilidades y las reacciones de ellos. Me gusta mucho como se estructura el libro, los capítulos cortos, los cambios de perspectivas, la prosa. No me parecio que nada se extendiera demasiado ni que se quedara corto. Aunque me haya gustado, y quiera más del estilo, esta perfecto así. No añadiría más solo por "engordarlo". Quizas si me leería que paso en los otros casos, más vísceras, etc. pero es mi lado "Nicolás" me gusta el gore fuerte y no me hubiese molestado más laberinto. Lo he disfrutado, fue como: va bien, baja un poco, y luego es solo mejoría hasta el final que podia ser lo que fuese y sabía que me iba a gustar. Y no decepciono!! Cada vez estaba mas segura de las 5 estrellas. Lo que ofrece, lo da. Maravillosamente macabro.