¿Qué no harías por tu mejor amiga? es la historia de Laura y Matías que son amigos desde muy pequeños y siempre han estado uno para el otro a pesar de sus personalidades totalmente opuestas. Laura quiere encontrar al amor de su vida, casarse y tener hijos. Matías quiere disfrutar del día a día, no le preocupa no tener un trabajo fijo ni saltar de cama en cama, lo suyo no son los compromisos y ni hablemos de pensar en tener un bebé. Así que se imaginarán que cuando Laura le dice que es momento de cumplir una promesa que le hizo cuando eran dos adolescentes y casarse, él buscará la forma de encontrar alguien que ocupe su lugar.
Si el libro fuese una película, sería una de esas comedias divertidas que te hacen reír por las cosas que hacen sus personajes. Sus personalidades son super histriónicas y bien marcadas, y las cosas que hacen son exageradas al punto que te sacan una sonrisa con lo loco de la situación. ¿Vieron esas películas donde uno sale a toda velocidad al aeropuerto para no perder al amor de su vida, o esas donde entra como loco gritando YO ME OPONGO!? Bueno, esa onda es claramente la que van a encontrar en esta lectura.
Ahora si están buscando algo un poco más profundo y serio, bueno, no va por acá. La situación en la que se da dicha promesa es una que se toma demasiado ligera para mi gusto, siento que son solo un par de adolescentes y no es algo así nomás, no quiero mencionar específicamente que es porque no quiero hacer ningún spoiler pero la salud mental no es algo para jugar y en este caso siento que a modo de expresar una situación un tanto exagerada se usa esto como medio, lo que se me hizo un poquito chocante.
Además de esto podemos ver que en realidad a Laura no le importan mucho los sentimientos de su mejor amigo porque lo único que le interesa es que cumpla su parte del trato porque ella siente que su familia tiene una maldición y si no se casa antes de los 35 se va a quedar soltera para siempre… pero pensar que él nunca da muestras de que quiera realmente formar una familia parece ser totalmente secundario.
Dicho esto, si me pareció una sátira divertida, para pasar el rato y reírse de unas cuantas escenas que serían perfectas en un guión cinematográfico para una comedia.
La historia es corta y fluye, se lee literalmente de una sentada, y creo que si buscan desconectarse un rato de todo y reírse está buena para darle una oportunidad siempre y cuando no analicen demasiado las situaciones porque ahí si que es un poco decepcionante.