No sabía lo mucho que me gustaban las aventuras de piratas hasta que leí este libro. Y ahora es todo en lo puedo pensar.
“No confíes en el mar” nos cuenta la historia de Ava, una mujer que descubre que su sobrino está por morir por una maldición. Ella está tan desesperada por salvarle la vida que va a hacer lo que sea, incluso si eso significa subirse a un barco y navegar hacia el exilio de una diosa capaz de concederle un deseo a la persona que la libere de su prisión.
Ahora, ¿Leyeron la parte de subirse a un barco? Bueno, el capitán del mismo, Herten, fue su amigo de la adolescencia, y no se llevan muy bien que digamos. Y después de mucho insistir, él la acepta como parte de la tripulación y la acompaña en esta travesía.
A partir de este momento, nos encontramos con una protagonista full empoderada, prácticamente salvando la vida de la tripulación completa y haciendo DE TODO. No miento cuando digo de todo: salvando al capitán (y enamorándolo, ya que estamos), peleando contra toda clase de criatura y monstruo de mar, y haciendo hasta lo impensable con tal de obtener ese deseo y salvar a su sobrino.
Yo no puedo explicar todo lo que me hizo sentir este libro en menos de 100 páginas. FUE INCREÍBLE. Claramente se lee en un suspiro, es adictivo y tiene unos cuantos giros de trama que son tremendos.
Por supuesto que me quedé con ganas de más. Me hubiera gustado que el romance se desarrollara un poco más, o que se profundizara un poco más en la razón por la que dejaron de ser amigos en primer lugar. También sentí que el mundo construido por la autora podía ser explotado de mil maneras. Otra cosa que me pasó fue que con ella pude conectar, pero con él poco y casi nada. Igual entiendo que al ser un libro cortito no se podía escribir todo eso. (Aunque grite por dentro)
Amigas, si ustedes leyeron este libro: ¿Podemos hablar de ese final? O sea, ¿QUÉ CARAJOS? No lo puedo creer.
Ahora, si no lo leyeron: ¿Qué están esperando para hacerlo? Les hablo de piratas, monstruos de mar, una diosa exiliada, una protagonista EXCELENTE, y terrible drama, diooos. ¡Me encantó, léanlo!