Este libro está compuesto por una serie de relatos articulados en la CV-500, en la pedanía valenciana. Aquí encontraremos arrebato, crítica, humor e inteligencia dentro de una atmósfera que nos sumergirán en ese tórrido paisaje mediterráneo de una manera singular, brutal y poderosa.
«Porque quemar un desierto, o un descampado, que solo es un acopio de tierra muerta, es imposible. No hay fuego que avance por lo que está carente de vida.
Como persona levantina, representation matters. Un libro de relatos que en realidad tienen más que ver unos con otros de lo que uno diría a priori. La CV-500 vertebra un Short Cuts del literal valenciano, nuestros pelotazos urbanísticos destrozando las costas pobladas por gente un poco cani, dueños de establecimientos turísticos como nuevos esclavistas, poblaciones fantasmas durante los meses de invierno, los únicos inmigrantes a los que temer (de Pirineos para arriba) y la herencia del bakalao. Además, es un retrato generacional del salto entre la España boomer (¿eso se puede decir?) y la millennial y post millennial. Una España que se está difuminando como un azucarillo en un café torrefactoso de máquina de bar. Me ha fallado que en cierto modo los personajes son distintos, pero tienen una manera de expresarse demasiado similar. A cambio tiene algún relato que te deja con el culo torcido y esta reflexión que me ha parecido 10/10:
‘El chándal es la pieza de ropa de los domingos, de estar por casa, de los no planes. Es la prenda de ropa nihilista por excelencia. No viste en chándal porque le mola, aunque crea que sí. Uno viste chándal porque es hermano de una generación abandonada.’
Escribe muy bien, en la línea de muchos escritores que quieren sobresalir, ser originales, auténticos. Además Arcén son relatos acerca de una zona de Valencia, la CV 500, Perelló, Pinedo, Sueca, la ruta... y yo soy valenciana. Quizá no me haya llegado porque llevo leídas varias novelas que retratan la marginalidad, lo "castizo" y ridículo, como si ahí estuviera la verdad de la vida, y todos se me parecen un poco.
"—De lo listo que eres, serás un desgraciado— me decía a mí, quien hasta los quince años fui su ejemplo de cómo hacer las cosas para luego ser su ejemplo de cómo no hacer las cosas. —Calla, farlopero— le decía yo. —¿La de trabajar te la sabes?" (pág. 101)
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"Ahora veo a muchos chavales con una lata de Monster en la mano, forrados de ropa chándal , y me recuerdan a mí. Yo no vestí así porque no se estilaba. Pero si fuese un chaval hoy en día, iría como ellos. Comparto su aura. Porque el chándal es la pieza de ropa de los domingos, de estar en casa, de los no planes. Es la prenda de ropa nihilista por excelencia. No se viste uno en chándal porque le mola, aunque se crea que sí. Uno se viste en chándal porque es hermano de la generación abandonada. La eterna ruptura. El continuo desamor. El dolor del sinsentido. Estamos heridos , por eso llevamos chándal. Se oye de los problemas, porque se ha visto que enfrentarlos es una pérdida absurda de energía, y para huir, que mejor que ropa elástica." (pág. 152-153)
mola lo de que las historias se vayan cruzando suuutiiiilmente y de repente la pava que ha hecho nosequé en una historia sea la hija de la prota de otra de las historias y el empresario hijoputa sea el prota en un relato al igual que su camarero explotado. Y okey, que todas ocurran al rededor de la carretera CV-500, pero nose, también me parece un poco simple. Si los relatos fuesen la ostia genial, pero creo que el único que me ha molado es el último, que realmente está bastante guapo. Ah ah, y el que tiene todo el texto y la narrativa desordenada, ese mola también.
no os creáis todos los prólogos, creo que es por eso por lo que me he sentido un poco engañada :/
Me gusta que no se anden con rodeos, los perdedores y las vidas corrientes que no necesitan más épica de la que tienen los arcenes, me gustan las maravillas que se viven en un día normal y me gusta muchísimo cómo escribe Borja Navarro. Y esa edición tan especial que tienen los libros de la editorial dosmanos me ha parecido genial. Estoy deseando leer el próximo libro de Borja.
Está chulo. Es fàcil, elocuente, y recrea ambientes con metáforas peculiares de manera acertadísima, muy evocativa. Todos los personajes están perdidos; es una buena línea argumental. Quizás hablan todos demasiado similar. Pero el libro tiene estilo.
Descubrió a la anciana enroscando con celofán el ramo de flores al poste. Le iba la vida en ello. El anterior, reseco por el sol, yacía en el asfalto junto a algunas latas que habían perdido el color. Objetos obsoletos que ya habían cumplido su función y no disponían de otra posible vida, como todo lo que ocurre en un arcén.
Los relatos se vertebran alrededor de la CV-500 y tienen un aire trágico y costumbrista. A mí personalmente me gustan los temas que explora, pero aunque no sea el caso, está escrito con un estilo propio y reconocible y, en mi opinión, muy bueno. Se mete en los pensamientos más profundos entre acciones y situaciones ordinarias. Evidentemente lo recomiendo :D
"Con cierta lejanía todo es mas bonito. Ahí se pierden las impurezas y la mentira se camufla. Estar metido hasta el meollo de cualquier tema enturbia la perspectiva. Ocurre incluso con los arrozales cuando están cargados de agua: parecen lagos que se extienden a lo largo de toda la ribera. Un lugar donde apetece hacer planes a su alrededor. Sin embargo, conforme te acercas, descubres el lodo del fondo a pocos centímetros, el olor de agua estancada, los insectos al acecho. Ocurre incluso con una pareja que se da la mano en el tren."
Costumbrismo valenciano relatado de una manera muy interesante y a ratos irónica. Aun siendo relatos cortos, permite que te metas en la mente de los personajes. Muy recomendado.