Este libro a sido una revelación y una confirmación.
Cuando la madre de Borges murió el escribió un poema titulado "El remordimiento" que tiene un verso notable: a ver "cometido el peor de todos los pecados, no haber sido feliz" yo solía y a veces cuando vuelvo a mi madre lo recitaba con nostalgia de un infierno que me liberé y donde calme las aguas.
Por intuición cuando hace dos años atrás vine a estudiar a la Argentina comprendi con el pasar del tiempo algo este hermoso y ambiguo, país que es una oportunidad para mi pero en el que no me veo viviendo, aun que el destino es incierto y veremos que nos depara.
Soy el menos argentino de todos mis amigos y conocidos argentinos y soy el más devoto de Borges yo lo admiro como escritor, de igual manera que Borges admiraba a Quevedo.
Este libro me a aclarado ciertas cosas de Argentina que a decir verdad me entristecen porque hay un rastro de algo que fue esplendoroso, en algún pasado. Estela quizá fue una, por no decir la mujer más importante en lo que se refiere a amor e intimidad de su vida. Este libro habla del mismo Borges y del otro del íntimo como persona, y el lúcido escritor, del Borges tímido, angustiado, indiferente con la sociedad (contrario a mí en dónde no soporto las injusticias), del Borges temeroso y a veces patético el que pocos llegan a conocer. Siempre eh pensado que Borges tuvo algo de místico de monje budista y aquí en este libro lo confirmó al final de su vida decidió ser valiente y fue feliz un efecto liberador para el, el jaguar y el nombre que pronuncian la palabra de Dios.
Posdata.
Este libro quizá me escogió desde tiempos inmemorables y yo lo afronte. Borges el místico escritor, el poeta lúcido, el hombre que a sufrido también sus desdichas, en las últimas fotos o videos de su vida se lo ve su piel tersa, rejuvenecido y murió en Ginebra (un sabía decisión) en su tumba hay dos inscripciones una en anglosajón y otra en islandés:
"And ne forhtedon na"
"Hann tekr sverðit Gram ok leggr í meðal þeira bert"
Curiosamente esta inscripción en islandés colocada en el reverso de su lápida está como epígrafe, en Ulrica su único cuento amoroso.