NECESITO UNA SERIE O UNA PELÍCULA DE ESTE LIBRO. O UNA VERSIÓN ILUSTRADA, UN CÓMIC, ALGO. POR FAVOR, YO LO PAGO.
Dicho esto, hablemos de “Toda la magia del mundo”.
Este libro es cortito, pero todas sus páginas valen totalmente la pena. Una historia que gira en torno del amor, pero no sólo del romántico: habla de la amistad, del amor por tu pueblo y tu cultura, del amor por la naturaleza... y también del lado B del amor, ese que se transforma en obsesión y que nos puede llevar a cometer actos impensados.
Lo primero que quiero destacar es lo original que es el mundo que Gisela creó. Los seis protagonistas son “conjugadores”, hechiceros cuya magia está vinculada a la naturaleza, por lo que cada personaje tiene un poder distinto relacionado al fuego, al aire, al agua, a los animales, o a la vegetación.
Su trabajo es utilizar estas habilidades para proteger su pueblo, para resolver conflictos, para mantener el “Equilibrio” en su parte del mundo.
A estos poderes los controlan a través de gestos (obvio, intenté hacerlos) y de sus emociones o intenciones, por lo que deben ser muy responsables a la hora de utilizarlos.
Esta idea de los “conjugadores” me enganchó desde el minuto uno, además de que cada personaje es entrañable y único, me encariñé mucho con ellos, sobre todo con Egú mi niño de fuego <3
Regresando a la historia, tengo que decir que tiene un ritmo que no aburre y que es ideal para leerlo en una sentada. Yo me tomé mi tiempo y lo leí más lento, pero debo confesar que me costó despegarme del libro, yo quería seguir leyendoooo
Está escrita con un lenguaje muy pulido, eso me llenó de felicidad. Leer a una escritora que se nota que eligió cada palabra a conciencia, con un por qué detrás, y que realmente buscaba elevar su prosa sin subestimar al lector... Es hermoso, felicidades Gisela.
Las novelas juveniles pueden ser el vehículo de mensajes profundos y necesarios, pueden ser la puerta de entrada para los adolescentes y niños a un mundo más nutrido de palabras, y creo que “Toda la magia del mundo” puede cumplir ambos roles sin problemas.
Diría que el libro tiene las páginas que tiene que tener. Nada sobra, todo aporta. Pero... cuando llegué a la última página, y más cuando leí el epílogo, descubrí que me quedé con ganas de más.
Eso, creo yo, habla muy bien del libro que acabamos de leer, ¿no?
El único detalle que noté fue que a veces la narración cae en ciertos “lugares comunes” como expresiones ya muy usadas y que hasta se repiten por momentos (leí 3 variantes de “se encogió de hombros” en una misma página), pero creo que con un trabajo de edición eso dejaría de ser un problema.