El filó sofo nos enseñ a a escuchar a los adversarios – há biles detectores de nuestras debilidades– y a desconfiar de nuestro amor propio – el defecto má s ú til para los aduladores– , pues solo así sabremos distinguir la verdadera aquella en la que encontraremos virtud en la honestidad y deleite en el diá logo. Un bien exquisito que exige espacio, tiempo y cuidado
Plutarco, un filósofo griego, que da consejos prácticos sobre cómo podrías sacar utilidad de un enemigo al trabajar en tu virtud a razón que no se te encuentre faltas, con una infinidad de ejemplos va desgranando cada uno de los temas principales de esta obra, los enemigos, distinguir a los aduladores de los amigos y sobre la abundancia de los amigos. Sin duda el capítulo sobre la adulación te deja muy en claro que una relación mutable, diversa y abundante de elogios al ego es propio de la adulación y lo peligroso que se vuelve para nosotros al dejarnos llevar por un ego desmedido y por que es tan importante aprender a reconocer a los aduladores. Y sobre la abundancia de amigos, comienza por definir la amistad que radica en lo unitario, lo perdurable y honesto para construir una verdadera amistad... El que muchos amigos tiene, no puede atender a ninguno y a la vez corre el peligro de llenarse de enemigos. Como cualquier obra de filosofía, un libro para leer de a poco cada día para poder estudiarlo bien.