Novela romántica histórica que intenta salirse de lo convencional, eso se nota ya en la contraportada. La protagonista femenina es atípica, el masculino también, al menos en su profesión. Los secundarios giran en torno a la protagonista femenina aunque van teniendo sus historias, a veces ocultas al público puesto que seguimos la mirada de la protagonista. Quizás me ha faltado chicha y me ha sobrado alguna que otra escena.
Lo que sí que he de reconocer el gran trabajo de investigación que ha hecho Emma Hunter. Lo malo, que daba la información a borbotones, haciendo que, en lugar de situarnos mejor, me aburriese en ciertos momentos. Luego ya coge más ritmo.