2'5 Estrellas, pero aún así no me ha emocionado demasiado. No es mal libro, pero no sé si es que no estaba en condiciones de leer una historia así, o que simplemente me pilla de exámenes y me desinfla. A pesar de todo es un libro que engancha muy fácilmente y se lee muy rápido, lo he cogido en pocos ratos sueltos y me lo he ventilado. Pero no, no me ha gustado mucho.
Sé que el título del libro no llevaba a equívocos, me parece muy acertado, puesto que la venganza del protagonista Avenel, contra la familia de Brienne ha sido el desencadenante que ha movido todo el libro.
Veinte años atrás, el padre de Brienne, el conde de Laborde mató a toda la familia de Avenel Slane, y él también habría muerto de no haber escapado. Avenel era solo un muchacho, pero juró que Oliver Morrow lo pagaría, se vengaría de él, y algún día regresaría a por lo que es suyo por derecho.
Brienne Morrow es una joven galesa, muy dulce, hermosa e inocente, hija de un conde malvado y cruel, del que siempre estuvieron huyendo ella y su madre. Recientemente huérfana y sin nadie que la proteja, vaga por las habitaciones de Osterley, la hacienda familiar, pero su situación cambiará cuando se entera de que su padre ha perdido la casa a manos de un americano jugando a las cartas. Pese a que la intención de Brienne siempre fue abandonar Osterley y labrarse su propia vida, sabe que no será fácil, menos siendo mujer y en el siglo XVIII.
Toda la trama se complicará cuando Avenel Slane llegue a Osterley y no permita a Brienne irse y mucho menos escapar. Avenel esta dispuesto a vengarse de Oliver Morrow en la figura de su hija, la relación de ambos protagonistas será un continuo tira y afloja, lleno de odio y rencor, y para mi gusto demasiado. La mayoría de libros que he leído de Meagan McKinney son de ésta manera, protagonistas que se odian, que discuten mucho, ellos suelen ser muy duros, y ves pocos momentos de paz, pero "Venganza" se ha llevado la palma.
No voy a decir que Avenel sea el peor protagonista masculino que he leído, no. Por suerte no hace nada que sobrepase los límites de mi tolerancia, pero me ha dejado mucho que desear, demasiado bruto, arrogante y despiadado. Y desde luego no me ha gustado cómo ha tratado a Brienne. Pienso que ella no se merecía los desquites, ni el odio ni el rencor de Avenel.
Aún así la trama ha sido muy interesante, sobre todo por descubrir tanto los secretos de Avenel, como los de Brienne, pero aún ni con ésas ha conseguido que sea una historia memorable. Una lástima, pues Meagan McKinney tiene libros mejores, y me temo que he topado con uno de los reguleros.