En un mundo apocalíptico donde llueve ceniza, sin animales ni plantas, un hombre y un chico cruzan a pie el territorio norteamericano en dirección al sur. El hambre es mucho más que una preocupación es la medida de todas las cosas. Las bandas de caníbales asolan el país, si es que así se puede llamar a este yermo donde solo la barbarie ha echado raíces. El amor de un padre por su hijo, sin embargo, es la única luz de un mundo que ha perdido a sus dioses. Quizá el fuego de la civilización no se haya apagado para siempre. «Esta novela está llamada a ser una de las grandes obras de la literatura universal.»
🥰 Es un libro cortito, muy ameno, que habla sobre la supervivencia en un mundo apocalíptico donde padre e hijo viajan a pie a través de la carretera.
❤️ Los diálogos son escuetos y a veces, cortantes pero el autor te muestra lo suficiente como para que sientas lo que ellos sienten: el hambre, el frío, la desconfianza, la enfermedad. Todas estas son fases por las que pasan los personajes que, con pocos detalles, nos podemos acercar a la idea.
📚 Es un libro muy recomendable, da mucho juego con esa empatía, esa curiosidad por querer saber cómo viven, esas emociones intensas, ese último aliento al final del libro y el amor que hay entre padre e hijo. 100% recomendable, una lectura necesaria.