No sé cómo empecé este libro, pero aquí estamos.
No es un secreto que me encantan los thrillers, los podcasts de crímenes, o los documentales de crímenes reales. Así que, en realidad, no es tan raro que este libro llamara mi atención cuando lo descubrí gracias al podcast de Tenía la duda, donde el autor fue entrevistado por Judith Tiral (podcast que amo y que recomiendo siempre).
Sin embargo, aunque estos temas son de mi interés, el libro es de un género que no suelo leer. Pero al verlo en mi biblioteca digital, algo me llamó y aquí estamos.
Es un libro que me ha tenido como en una montaña rusa. Ha habido partes que me han encantado, sobre todo la primera parte donde se habla de la autopsia y del proceso que sufren los cadáveres. Tal vez es la parte más... ¿asquerosa? ¿desagradable? pero igualmente, para mí, la más interesante. Luego, las partes más técnicas, sí que se me han hecho más densas y hasta un pelín aburridas. Pero creo que es precisamente porque me perdía entre tantas explicaciones técnicas y nombres de científicos. Algunas cosas me sonaban de cuando estudié biología en el instituto o anatomía en la universidad, pero la mayor parte ha sido completamente nuevo para mí y había partes en la que me saltaba párrafos o leía en diagonal.
Una cosa que me ha parecido todo un acierto es incluir, al final de cada capítulo, casos reales en los que se aplica y explica perfectamente todo lo que se exponía en el capítulo.
Está bien si te gusta el mundo de la ciencia forense, los crímenes y CSI. Si no, creo que sería denso. Yo, por mi parte, me ha gustado y me llevo una lista con películas que se mencionan a lo largo de todo el libro. Y por cierto, un gran acierto dividir el libro en capítulos y dentro de estos, en secciones. Ayuda a que el libro sea ameno y los capítulos cortos siempre son bien 😉