Si la salud y las circunstancias de nuestra historia nos lo permiten, todos vamos sumando años. ¿Pero eso es madurar? Este libro de José María Rodríguez Olaizola te propone una reflexión muy audaz sobre en qué consiste ese paso de la juventud a la vida adulta y las batallas que seguramente forman parte de casi todas las por la libertad, por saber vivir historias y no puros presentes desencadenados, por encontrar el amor verdadero, por aceptar los límites... Se trata de un libro para jóvenes que están llamados a ser adultos, y para adultos que un día fueron jóvenes y que pueden examinar el camino recorrido hasta llegar a donde están ahora. Una banda sonora en forma de palabras, para bailar con el tiempo.
Este libro llega a mi vida como anillo al dedo porque primero soy bailadora de salsa y segundo estoy en la etapa o en la transición de ser adulto joven, es bonito leer en las páginas como si una persona con mucha experiencia te estuviera aconsejando, recordándote que disfrutes tu proceso pero a la vez siendo consciente de que hay que seguir creciendo, aprendiendo y madurando en todas las áreas de la vida.
Aprender a improvisar en la vida como en el baile, con todo lo que conlleve, me ha gustado mucho la perspectiva de ver la vida como un baile y de recordarme que cada persona tiene su tiempo, por lo que no es necesaria la comparación constante.
és una relectura però no per això es salva de tenir ressenya hehehe. el primer cop em penso que el vaig puntuar igual perquè no estava d’acord en una part d’un capítol del llibre. però passat el temps m’adono que, en part, és la gràcia del mateix capítol. me’l van regalar els meus avis fa un parell d’anys i tracta sobre el pas del temps i com aquest afecta tant als joves com als vells. té reflexions molt xules i molt ben trobades, és un llibre de ‘tempus fugit’ que et crida a despertar-te, a ser conscient tant del passat, present i futur.
Vivirse en su justo momento José María toca las profundidades de los anhelos más humanos desde una mirada crítica a esa obsesión por alcanzar la "eterna juventud". La invitación a bailar con el tiempo nos lanza preguntas que solo se responden desde la aceptación esperanzada de la propia realidad. Bailar con el tiempo es pues una carta cariñosa para jóvenes y adultos misma que nos abre a la belleza que encierra la vida misma cuando se abraza con hondura
Interesante como siempre Olaizola. Escrito desde la pertenencia a una Iglesia continuamente en camino, reflexión y sin miedo a hacerse preguntas. "A veces, cuando dentro se nos instala la rutina, la derrota o la sensación de que todo ya está cumplido, hay que recordarse que hasta el último día todo puede pasar"
este libro me envolvió de principio a fin, definitivamente, cada uno elige el baile de nuestro caminar, en las diferentes circunstancias de nuestra vida...
Un libro muy sencillo, pero que a la vez toca cuestiones muy profundas de la vida. Muchas preguntas que quedan para la reflexión personal y que considero que todos debemos hacérnoslas y buscar esas respuestas.
Una buena lectura y sobre todo en esas etapas de vida donde se toman decisiones.
Me ha encantado. Sencillo y ameno, trata muchas realidades de los jóvenes de hoy. Incertidumbres, miedos, alegrías y dudas que todos compartimos. No es un libro de consejos o autoayuda, es una invitación a vivir con la actitud de confianza y agradecimiento, de saber que todo tiene su momento y de que la vida es un baile. Depende de nosotros disfrutar de él o no y escoger los acompañantes o nuestra actitud ante cada situación.