Tal y como imaginé, Ivar me ha encantado. Sabía que me iba a enamorar, pero lo ha hecho de una forma que no podéis imaginaros. Esta historia, bueno, más bien este libro, cuenta la historia de dos gemelas, Revna y Agna, son dos gemelas vikingas, viven con sus padres, y debido a un problema familiar en el que su tío Leiv buenospelos, tiene envidia de su hermano Ottar, costilla de hierro, que es el Jarl del Ducado, entra en guerra, su madre Blanca y su padre Ottar, para protegerlas, las mandan fuera con sus tíos Louis y Candace, y hacen pasar a unos cadáveres por ellos cuatro, para que se puedan salvar. Ellas, junto con sus tíos, se marchan a Escocia, que es la tierra natal de Blanca, su madre, y Ottar les hace prometer que nunca volverán, porque su tío las va a matar, ya que Revna, a la que apodan la Duquesa Guerrera, es la legítima heredera al trono. Y su tío Leiv no lo va a permitir. Como Ottar y Blanca saben que van a morir, les hacen prometer que Revna cuidará de Agna, Agna es la bella enfermiza, y que nunca volverán a reclamar el Ducado, ya que si las alejan de allí, es para que sobrevivan.
Pasan 15 años y ellos se han cambiado de nombres, salieron de Noruega con otros nombres. Louis es Sven, Candace es Otilia, Revna es Beth y Agna es Gladys. En este tiempo se cuenta que Beth se casó con Ronan en un arrebato de amor y ella se quedó embarazada. Antes del término de su embarazo la deja, decide no renovar los votos matrimoniales y se va con su hermana gemela Gladys. Gladys, a la que le encanta gustar a los hombres y busca siempre su aprobación y ser deseada, se va de la lengua y le cuenta su pasado. Quien es, que son dueñas de un ducado, que les pertenece el trono por derecho y Ronan, ambicioso, se lo cuenta a Goran. Van a buscarlas y tienen que huir. En todo esto Beth, presa de la depresión y la tristeza por la traición de su hermana, da a luz y el bebé muere a las pocas horas de nacer. Ella, por todo lo que ha sufrido, todo lo que ha pasado, le dijo a la partera que no podía tener más hijos, que había tenido un problema interno y que no iba a poder tener más hijos. Se establecen en Elgin y allí sus tíos abren una taberna. Está muy cerca de la fortaleza de los McGregor y Peter y Carolina les conocen. También les conocen Demelza y Aiden, ya que viven cerca, y a Alison y Harald también les conocen.
Beth y Gladys son completamente idénticas, son como dos gotas de agua. Lo que les diferencia a una de otra es que Beth tiene una cicatriz en una ceja de una herida que se hizo cuando se desató la guerra. Lanzaron una bomba al patio del castillo y una de las piedras le dio y le rompió la ceja. Otra diferencia es que Gladys siempre lleva el escote muy pronunciado porque quiere que se fijen en ella. Es vaga, es caprichosa, es maleducada, es borde y para nada ayuda a sus tíos. Beth, sin embargo, es todo lo contrario. Es educada, es divertida, es amable, es simpática, es muy trabajadora, ayuda mucho a sus tíos y trata muy bien a todo el mundo. Básicamente la diferencia es de carácter. Beth tenía que cuidar de Gladys y lo sigue haciendo. La tapa en todos sus escarceos amorosos, la disculpa cuando no quiere trabajar y la deja descansar cuando la ataca la tos tan mala que tiene. En todo esto, una noche que sale a descansar un poco, conoce a Ivar. Se fija en el caballo, habla con él, se le dan muy bien los animales y se encuentran en las caballerizas. Tienen una buena conversación, se ve que son divertidos, le invita a tomar una cerveza, pero ella va a limpiarse la leche que se le ha derramado en el vestido. Así que es Gladys la que sale, le sirve la cerveza y le dice Ivar que si esa es la cerveza que le había prometido a la que le iba a invitar. A lo que Gladys responde que no, que ahí nadie fía, que si quiere algo lo tiene que pagar. Se insultan el uno al otro, le dice que es maloliente, que no le quiere volver a ver y le dejan ridículo delante de sus amigos y de su hermano, Peter, de Harald y de Aiden.
El tiempo va pasando y ellos dos se vuelven a encontrar, a lo que Ivar la ignora. No la trata mal, la siguiente vez que se la encuentran en el pueblo dice que no quiere saber nada de ella y aquí ya se ponen los apodos de Beth, la pesadilla, y Ivar, el creído. Ella quiere explicarse porque se entera de que ha sido Gladys que otra vez se ha hecho pasar por ella. Se lo quiere explicar pero él no la quiere escuchar. El tiempo va pasando, ellos se encuentran en una fiesta que dan Peter y Carolina para dar la bienvenida a su hijo Mac, al que Beth ha apodado Mac el rabioso por la forma que tiene de llorar, tan rabiosa. Y allí Carolina, que conoce también a Beth, quiere presentársela a su cuñado pequeño, a Ivar. Sorpresa la suya cuando ve que ellos se conocen, que se llevan muy mal, y ella le explica lo que pasó. Ella sabe que las dos son gemelas, Peter no, porque no sabe que tiene una gemela. Entonces cuando Carolina le dice lo que realmente ha pasado, él va a la taberna y se disculpa con ella. En todo esto su tía Otilia tiene un sueño en el que un joven apuesto, un guerrero gallardo, la llena de flores y surca los mares por ella. Los sueños de Otilia son premonitorios, ella soñó con la guerra que iba a atacar a la familia de Beth y Gladys y se cumplió. Ahora ha soñado con el futuro marido de Beth y ella cree que puede ser Ivar, puede que esté en lo cierto.
Ellos siguen hablando, vuelven a quedar, ocurre lo inevitable, disfrutan de sus cuerpos, pero Beth tiene miedo porque se está enamorando, pero no puede tener hijos. En alguna ocasión Ivar ya le ha dicho que quiere tener hijos, quiere tener muchos hijos, y ella no se los puede dar, entonces le pide por favor que no se acerque a la taberna. Quieren seguir conociéndose, pero ella tiene miedo. Un día Gladys y Sven están en el pueblo, están comprando, y Gladys ha conocido a un hombre que se llama Goran. Goran es el hombre con el que contactó Ronan diciéndole quiénes eran esas chicas. Pues Goran trabaja para un laird y a la vez para Sigurd Dientespodridos, que es el primo de las chicas, el hijo de Leiv, el que mató a sus padres por el ducado. Le dice que tiene que conseguir que ellas vengan a Noruega, entonces seduce a Gladys, le dice que ella es una reina, ya no tiene que estar trabajando ahí, y ella pues le confiesa todo su pasado e idea en un plan en el que sus tíos tienen que morir y Beth tiene que volver a Noruega. Así que como ella no quiere, la tienen que secuestrar.
El primer paso es matar a su tío Sven. Un día que están en el mercado, se inicia una revuelta por culpa de Goran, obviamente, en el que vikingos y escoceses que hasta el momento habían vivido en paz, se enfrentan entre ellos y terminan apuñalando a Sven. Cuando logra llegar a la taberna, Otilia le cura, pero Beth preocupada por su hermana junto con Demelza y Arabella sale corriendo y llega al pueblo. Van todas las mujeres y las terminan apaleando. A ellas por ser vikingas y a Arabella por ser una escocesa simpatizante de los vikingos, cuando no es así, pero está con las vikingas ahora mismo. Un hombre las consigue proteger, las meten en una casa y allí esperan a que los hombres acudan a rescatarlas. Entre ellos va Ivar que se preocupa por ella y la besa en cuanto ve que está bien.
Tiempo después, cuando Sven se ha recuperado, deciden iniciar un viaje a Edimburgo para que puedan visitar a un médico y vea la tos de Gladys. La familia de Iver, él junto con su padre y su ejército, tienen negocios en Edimburgo, así que deciden ir todos juntos porque se conocen, se caen bien y así les protegen. Total, les pilla de paso lo que van a hacer. Iver está muy emocionado porque va a hacer un viaje con Beth, y Beth también está muy emocionada, pero como no quiere nada con él, o sea, quiere tener una vida con él, pero le da miedo decirle que no puede tener hijos por si la rechaza, entonces lo ve fácil, lo ve muy fácil y empieza a alejarle de ella, hablando mal a su madre. Hablar mal a Arabella es muy fácil porque enseguida empieza a soltar perlas, pero la llama mala persona, la llama víbora, jodida escocesa, y todo colapsa. Cuando una noche que ambas buscan intimidad, Beth se encuentra con unas crías de jabalí y Arabella no lo ha visto. No lo ha visto, lo único que ve es a Beth apuntándola con un arco y una flecha. Cuando le hace ver que tiene a la mamá jabalí detrás, ella intenta correr, pero no puede. Se tropieza, se cae y Beth dispara la flecha para ahuyentar a la mamá jabalí. En ese momento Ivar y Alan, Alan es el mejor amigo de Ivar, las ven y lo que piensa es que ha intentado matar a su madre, entonces se lo recrimina, la llama asesina, la dice sucia sangre vikinga y a ella le duele, que cada vez que ve algo que a él no le guste, le reproche su sangre, le reproche que es una salvaje, que es una vikinga, y no confía en ella porque ya es la segunda vez que no le deja explicarse, pero ni a ella ni a su madre, simplemente le dice que como vuelva a acercarse a alguno de ellos, la matará.
Durante la noche, Arabella le explica lo que ha sucedido y él se da cuenta de que realmente ha metido la pata hasta el fondo, así que recoge un ramo de flores que encuentra por el camino, que son de color violeta, el color favorito de Blanca, la madre de Beth, y va a la tienda a dárselo, pero ella no le quiere ver. Sven interviene, le dice que lo ha hecho muy mal, ve que está muy arrepentido y sabe que tienen que hablar, pero esa noche no es la mejor, entonces coge el ramo, acepta de decirle que se disculpa de su parte y entra en la tienda, tiene una conversación muy interesante con Beth, Sven aprueba a Iver, le parece un guerrero muy aguerrido, le parece un buen hombre, ve como la protege porque le confiesa que sabe que ella se escapó una noche para verle y luego vio como él la acompañaba a casa, ve como la mira, como le sonríe, la tensión que hay entre los dos, la tensión buena que hay entre los dos, y la anima a que le cuente todo su pasado, quién es, por qué está ahí, lo que le ocurre con los bebés, y ella al final acepta, acepta, se escapa y se escabulle dentro de la tienda de Iver, le cuenta todo y le dice que tiene que ser un secreto, con la mala suerte de que Alan, que está ahí al lado, en la tienda de al lado, lo oye todo, pero promete también guardar el secreto.
El camino de momento va bien y paran en la fortaleza de una de las primas de Arabella, que se ha casado hace poco. Van a conocer a su marido Frederick, con el que además tienen negocios, le van a entregar unos caballos, salvo uno que le gustó mucho a Beth y Iver ha decidido regalárselo a ella. Ya hablará con su hermano Peter para reemplazarle el caballo a Frederick. El simplemente ha comprado caballos y no sabe cómo eran. Y le regala a Beth una yegua que a ella le gustó, una yegua parda que es muy parecida a la que tuvo ella en Noruega cuando era pequeña. Deciden no decir nada para que no se metan más en su relación, no quieren decir nada por el momento, pero llega un punto en que dan una fiesta en la fortaleza y al ver cómo ambos están disfrutando con hombres y con mujeres, a Beth le entran celos y al final dice, no puedo más, cásate conmigo. Anteriormente Iver se lo había pedido en la tienda cuando ella le confesó todo y ahora es ella quien se lo pide a él. Obviamente acepta, ambos se quieren casar, pero todo tiene que pararse. Porque el sueño de tía Otilia se cumple y llega una misiva de Peter diciendo que la taberna de los tíos ha sido reducida a cenizas. Otilia está bien, pero Sven presa del pánico, junto con unos guerreros de Iver, vuelve a Elgin para estar con su mujer.
Como todo se está torciendo y sus tíos no mueren, y encima su hermana se ha prometido con un guerrero que tiene un gran ejército, Gladys decide que eso tiene que terminar ya. Así que por la noche engaña a su hermana, la lleva a la cocina, la agrede y la secuestran. Con la mala suerte de que Arabella, que es así de cotilla, la sigue y termina secuestrada también. En un barco de esclavos que van a vender en Noruega, y allí se presentan Gladys, que agrede tanto verbal como físicamente a su hermana constantemente, y Goran le dicen todo el plan que tienen de que ella tiene que ir a Noruega y la tienen que matar, porque Gladys se va a casar con Sigurd, van a matarla a ella, van a matar al padre de Sigurd, y ellos dos van a quedarse con el Ducado. En el transcurso, son menos de 15 días, Arabella y Beth chocan muchísimo, chocan tanto que llega un momento en el que no se soportan, hasta que Arabella empieza a cambiar, empieza a ayudar. Al ver que esa gente que no conoce de nada la quiere ayudar a ella, la quiere dar ropa de abrigo, la quiere dar botas para que no pase frío, ella se decide a ayudar. Y cuando la mamá de una de las niñas muere, acoge entre sus brazos a la niña. Arabella no es una persona cariñosa, es muy fría, no muestra sentimientos, porque desde pequeña sus padres le han dicho que mostrar sentimientos es signo de debilidad, por eso es tan fría. Aprende poco a poco a sonreír, a aceptar críticas, incluso a hacer bromas, a ser más cariñosa, y gracias a eso ayuda mucho a Beth, se lleva mejor. Y cuando Adalstain, que es el hermano por parte de madre de Beth, porque Leiv no mató a Blanca, sino que la hizo su mujer, se quedó embarazada, y cuando Adalstain tenía 8 años la mató, la salva de allí, liberan a los esclavos que había en el barco y la llevan a una cabaña donde todos los Lairds que conocían a su padre, que eran simpatizantes de su padre, que eran sus amigos, la van a apoyar en esta guerra.
Arabella hasta se cambia de ropa, se ducha, se pone pantalones de cuero, le trenzan el cabello, demuestra que es muy diestra con la espada. Es una Arabella totalmente distinta. Decide quedarse a la niña, a Kristen, y se arrepiente de no haber sido más cariñosa con su marido y con sus hijos, ya que cree que no les va a volver a ver nunca más. A todo esto pasan unos días en los que se hacen cargo de dos bebés, a los que Beth llama Dhalia y Jorgen, en honor a los hijos que nunca pudieron tener sus tíos Sven y Otilia, y junto con Adelstain parte hacia la guerra. Mientras tanto, en Escocia se enteran de que ha sido Goran quien se las ha llevado, ve el plan que tenía él por unas misivas que habían intercambiado Goran y Sigurd, y junto con el capitán Jack Moore, el padre de Allison, se embarcan todos hacia Noruega. Allí las buscan, las buscan sin cesar, y llegan al pueblo donde está Arabella. Allí todos flipan al verla de esa forma, y sobre todo al verla tan cariñosa, al verla con esa ropa, ver que les abraza, que les da besos, y cuando les dicen dónde está Beth, no dudan y parten en su búsqueda. Mientras tanto, Beth se enfrenta a Sigurd y a su hermana Agna, mata a Sigurd, entrega a Agna a la justicia, y declara a Adelstain el nuevo duque del ducado.
Se encuentra con la mirada de Iver a su tío Sven, que está vivo, y todos juntos vuelven a Escocia. Ella, al no poder tener hijos, le enseña a los dos bebés, Dhalia y Jorgen, y Iver acepta encantado ser el papá de esas dos preciosidades, que son unos bebés muy, muy pequeños. Y en el epílogo nos vemos con que, seis meses después, Arabella ha cambiado muchísimo, todos la quieren mucho más, se ha vuelto súper cariñosa, tiene una relación muy especial con Beth, y aquí entra en juego Alan. No lo he comentado, pero anteriormente, cuando estaban viajando a Edimburgo y se quedaron en una posada, apareció Duncan, nuestro querido halcón, con su hija mayor, Johanna, hizo muy buenas migas con Beth, y llamó mucho la atención de Alan. Así que, en el epílogo, tenemos una invitación a una fiesta que Megan y Duncan van a dar en verano, a la que quiere que asistan todos, incluido Alan. Alan está eclipsado por Johanna, así que obviamente va a ir, y nuestro querido Alan va a tener su historia con nada más y nada menos que la hija mayor de nuestro querido Duncan, el halcón.