En Genética de los monos, María José Rangel narra su historia a partir de sus vínculos afectivos. Volviendo al pasado para hacer una colección de recuerdos, ella escribe cómo fue su infancia y juventud creciendo a lado de su madre, sus hermanas y hermanos, en una casa marcada por el divorcio y la intermitente presencia de su padre. Surcando en la memoria para hallar los inicios y los finales, Majo va encontrando su camino y la voz de su cuerpo, mientras intenta comprender el sentido de los embarazos, nacimientos, muertes y uniones que cuentan la épica de su esa familia extendida formada no solo por quienes tienen lazos de sangre, sino también de amor y amistad. Escrita con dulzura, honestidad y un gran sentido del humor, esta novela es el retrato de una época, una bella reflexión sobre los afectos humanos, y un espejo que nos devuelve nuestro rostro convertido en un mono, un tigre, una serpiente o un mandril. La autora ha construido un altar para el corazón en duelo y la infinita alegría del recuerdo. Un mausoleo hecho de palabras, árboles, fieras y olas del mar, como un homenaje grandioso a la muerte y, por tanto, una celebración de la vida
Llegué a este libro gracias al club de lectura de Pao, en donde también he descubierto otras joyas como ésta.
María José nos regala una historia llena de emociones y momentos divertidos donde nos comparte los vínculos familiares, de amistad y sexo afectivos que vivió en un periodo de su vida; así como los diferentes duelos que tuvo que atravesar y que nos recuerda que estos procesos viven con nosotros aunque veces estén escondidos.
Hay muchas cosas con las que me sentí identificada y me encanta encontrar historias, que parecen sencillas, pero que tienen su grado de complejidad porque describen las distintas condiciones del ser humano que muchas veces no sabemos cómo enunciar con palabras.
No puedo superar esta historia, siento que es una inmersión a la vida de Mariajosé de las cosas que siente y de las cosas de las que está conformada como persona. Me encanta la forma en la que narra, su comparación con la naturaleza y los animales, me hace pensar que olvidamos lo complejo y lo mágico de ser seres humanos.
Me gusta como narra el contexto familiar, su forma de descubrir conceptos en su niñez, la realidad de una familia disfuncional, es una joya este libro, mi favorito de 2024.
Me ha dejado con un vértigo al final... como un mareo cuando vas por el coche hacía un destino lejano. La narración es muy agradable de leer y cada capítulo me soltaba unas carcajadas... igual es de esos libros que pueden llegar a ser apegados a tu historia y contexto, tanto que debes parar para suspirar y pensar un poco sobre lo que acabas de leer. Definitivamente una buena lectura .