Un enfermo terminal regresa a su pueblo en busca de una cápsula del tiempo que lleva décadas enterrada. Un dependiente de unos grandes almacenes emprende la persecución de un zepelín que ha soltado amarras por accidente. Una queja por ruidos genera un enfrentamiento entre dos vecinos en la víspera del fin del mundo. Tras descubrir un dildo en la cómoda de su mujer, un vendedor venido a menos se agarra a su última oportunidad para cerrar un trato. Dos hombres intentan recordar cómo acabaron en una torre de vigilancia desde la que tienen que disparar a unos misteriosos atacantes.
Al igual que Han Kang y Kim Young-ha, Park Min-gyu fue testigo directo de los cambios que tuvo que afrontar Corea del Sur a causa de la globalización y del crac financiero de 1997. Con el nuevo orden como telón de fondo, sus relatos, que parten de un enfoque realista, no tardan en abandonar toda lógica para revelar el lado oscuro de la vida contemporánea, sirviéndose siempre del humor descarado y de la imaginación desbordante que lo han convertido en uno de los autores predilectos de las nuevas generaciones de lectores de su país.
buenísimo. hacía mucho que no leía algo así. korea del sur, cuentos y buenas dosis de surrealismo. sentimos el paso de un modelo socialista a una sociedad atomizada, esclavizada en el trabajo y dopada para funcionar a golpe de aspirina. los cuentos van en caída libre y la verdad que el último y el antepenúltimo me han costado un poco porque ya reflejan escenarios más postapocalípticos y bélicos. pero vaya, el autor refleja todos los malestares contemporáneos desde las ciudades y el campo surcoreanas y nos lleva a preguntarnos de qué sirve la vida todo el rato. kinda a sad. però boníssim.
Fai algo dificilísimo, pouco habitual na arte: consegue evidenciar os procesos de alienación do mundo moderno sen caer en cinismos, deshumanizacións, nin ter a necesidade de quitarlle a sensación de vida aos seus personaxes. Quero dicir, consegue falar da tristeza, da melancolía e os problemas de conexión da alienación das sociedades capitalistas, sen que a propia literatura reproduza esas formas —as súas historias están, como a vida baixo o capital, condicionadas e constreñidas polo traballo, pero iso non implica que baixo esas vidas non haia algo máis que un traballador—.
Unha tensión, sempre esa tristeza de fondo, sempre esa distancia co mundo, sen que iso deixe de implicar as breves fugas que todos vivimos ocasionalmente: unha conversa amable, unha actividade agradable, unha pequena conquista diaria... Incluso deixando espazo a produtos culturais de masas presentarse como parte, ao mesmo tempo, desa alienación e eses sentimentos complexos —están nas cancións pops, nos tokutatsus, na ciencia ficción dalgunhas das historias...—. Se cadra, o problema desta alienación non é que deixan de sentir —como reproducen moitas destas literaturas—, senón que se sente todo intensamente de forma soterrada e inaccesible para un mesmo.
Acaba sendo un dos libros máis estimulantes que lin en bastante tempo sobre existir no mundo moderno, o "ser na contemporaniedade" como tema. Realmente fascinante.
★ "No. Los seres humanos somos unos mentirosos. Nos lo inventamos todo."
Creo que lo más ideal será revisar todos los relatos de este recopilatorio. Alguno contendrá pequeños guiños a finales o tramas que no se explican en un primer momento, recomiendo leer con discreción.
• Aspirina El título define lo que encontraremos en este primer relato: una aspirina gigante que aparece en Seúl y que en un inicio causa revuelo, hasta que vemos que no resulta una amenaza. A partir de ciertos momentos, esta aspirina pasará a ser algo "normal" dentro de las vidas de todas las personas. Mediante una narrativa cuanto menos interesante, se nos habla de la rutina, de la monotonía de la sociedad capitalista y nuestro "pasotismo". Total, mientras podamos trabajar y seguir con nuestra "normalidad", ¿qué más da que haya aparecido una aspirina gigante?
• Por Aquí Cerca "Y entonces... Estoy solo. No tengo una esposa a la que recurrir. Aunque tuviera cuatro hijos, seguiría estando solo. Es un alivio. La vida y la muerte son cosas simples y banales. Esta vida no es nada, no somos nada, este mundo, en realidad, no es de nadie. ¿Qué soy yo? A un lado la vida, al otro la muerte. Doy una brújula cuya aguja ha dejado de girar. ¿Quién soy? Solo alguien que durante toda su vida ha estado merodeando la en torno a su "yo"." Cuando ya no queda nada que perder y nuestro tiempo se agota, recurrimos sarcásticamente al pasado, sentimos la necesidad de revivir, sentir y enmendar, de abandonar el miedo y dejarnos engañar. Un cuento bastante cliché, con una trama algo cliché y un protagonista cliché que nos explicará todo lo que hace esta historia especial.
• Siesta Posiblemente el único relato que podemos considerar "romántico" y que en efecto, lo es. La historia de un anciano cuyos hijos no le preguntan ni la hora y cuya esposa (a la que no puede llorarle y se siente mal por ello) ha fallecido, se reencuentra con su primer amor en la residencia en la que está internado. Ella no lo recuerda, con suerte recuerda quién es en sí misma, pero eso no detendrá a nuestro protagonista a la hora de tratar de volver a hablar con ella y pasar todo el tiempo que le quede a su lado. Una narrativa con aires de nostalgia y preciosa que nos recuerda una vez más que, hay sentimientos que no caducan, decisiones que creemos acertadas pero no tomamos nosotros mismos y personas a las que debemos todo o nada.
• ¿Es que vamos a seguir así hasta el final? El mundo acaba mañana. Literalmente. A un vecino, incluso en esta situación, lo que más le preocupa es el señor de la planta de abajo. Hace demasiado ruido. Las apariencias tienen un papel muy importante en esta historia. No hace falta que llegue el fin del mundo para saber que hay personas repulsivas, y mucho menos para encontrarlas.
• Adiós, Zepelín La empresa a la cual pertenece un joven de veintipocos años y en la que aspira a ascender para darle una buena vida a su novia, depende íntegramente de un zepelín que salió disparado durante una prueba de vuelo. Ahora, acompañado de otro joven de la empresa, tendrán que ir en su búsqueda. Mientras tanto, la vida pasa. Una historia entretenida con sus altibajos, sus momentos de "shock" y sus charlas tranquilas, además de recordarnos que estamos tratando con un escritor que abandona la lógica en el mundo real.
• El dildo que salvó a mi familia Honestamente, creo que este relato es tan surrealista que sólo puedo recomendar su lectura y acompañar a nuestro curioso vendedor de coches.
• ¿A usted también lo creo el creador de la oveja? Otro relato complicado de explicar y del que podemos sacar cientos de interpretaciones. Quizá ninguna es cierta, y esta guinda del pastes solo tenía como objetivo descolocarnos y dejarnos con ganas de más. "Matar, morir, matar, hastiarse. Paralizarse. Sobresaltarse. Eludir. Sobrevivir. Matar. Ver. Disparar. Escuchar. Ponerse rígido. Endurecerse. Temer. No saber. Irritarse. Apuntar. Patear. Encenderse. Caer derribado. Rastrear. Localizar. Hambre. Dormitar. Cerrar los ojos. Peligro. Abrir los ojos. Concentrarse. Sentir que se acercan. Esconderse. Alcanzarlos. Mejorar."
Cada relato brilla a su manera, volviendo única la lectura página sí y página también. Una crítica ingeniosa a la sociedad monótona que hemos construido y que tuvo su protagonismo especialmente a finales de los 90 en Corea. Definitivamente un libro que quizá no es para todo el mundo, pero cuya lectura merece la pena.
"Sopla el viento. Sigo respirando. Supongo que es algo tan sutil que desde lejos no se aprecia, pero, sentado aquí, me siento muy desahogado. Quiero saborear y recordar todos estos colores: el verde, el amarillo, el chartreuse. Es como si, al mezclar todos los colores, saliera el negro: todos los momentos insignificantes de la vida acaban manchándose con la muerte. Corre el agua del arroyo. La vida fluye mucho más amplia y profunda que antes. Estoy feliz y, al mismo tiempo, no lo estoy. Estoy triste, pero la tristeza no lo ocupa todo. Estoy cabreado, pero no sé por qué. Siento dolor, pero tamibén hay una parte de mí a la que no le duele. Estoy alegre, aunque no se me ocurra ningún motivo para estarlo. No sé por qué. Si reuniera todas las emociones que siento, acabarían convirtiéndose en resignación. Algo oscuro, insondable y pleno. La resignación se me antoja que es el destino último de nuestro viaje."
It’s a nice compilation of very random different stories. Dives very deep into character back story, being the starting point a present story where really not much happens or develops.
Very poetic and very relatable if you are a depressed mid-20s man.
⭐3,5 Para mí cada relato ha sido mejor que el anterior. Empezó todo un poco flojo y poco a poco me metí más y más en cada historia. Son bastante originales, un poco perturbado sexual el tipo en algunos puntos, pero me alegro de haberlo leído.
Un libro de relatos contiene siete relatos sin relación entre si.
Lo cierto es que me costó mucho avanzar con esta lectura, se me hizo pesada a pesar de que los relatos eran interesantes, se me hicieron largos y aburridos en algunas partes por lo que me costaba avanzar, también se hacían repetitivos.
No estoy segura de que me fallaba en este libro, quizá fuera era la primera vez que leía a este autor, no se si lo volveré a leer en el futuro.
A pesar de que empezar por libros cortos y de relatos siempre es buena idea este no lo recomendaría para empezar a leer literatura asiática o leer.
Acabe con la sensación de que este libro tenía todos los componentes necesarios para encantarme pero apenas consiguió gustarme.
Ya me había avisado una persona con mucho criterio, pero de verdad que no es necesario escribir como si no hubieras tenido contacto real con una mujer en tu vida... La colección de arquetipos misóginos me ha despistado mucho de la distopía con afán anticapitalista, me ha dado mucha rabia.