No entiendo las puntuaciones de este libro, cundo es literalmente perfecto. Lo recomiendo tanto, especialmente para los tiempos que vivimos, tiempos de feminismo que conviven con una cosmogonía cristiana todavía muy viva. Me ha encantado, tiene una escritura bella, a ratos bien original; y lo que en un principio y durante el proceso me molestaba (que Hipatia aparece en el título del libro y no se manifiesta hasta casi al final), se compensa perfectamente por cómo se trata la relación entre Catalina e Hipatia. Una historia de fanatismo religioso desde dos lugares muy distintos, que se vierten de manera casi opuesta en dos figuras, sin duda, mitológicas, que tanta resonancia guardan para nuestro presente. Mucha sonoridad, también con La mujer y el sacrificio de Anne Dufourmantelle, en el mejor de los sentidos. No sé qué más decir. Leedlo. Es increíble.