«Yo he querido construir mi obra como quería Proust, no como una catedral sino simplemente como un vestido; o más aún, como mi propia piel, y desearía que cada lector fuera capaz de leerse igualmente a sí mismo en ella», dice la autora en este libro singular que escapa a los estereotipos de géneros. El silencio de las jacarandas es un relato epistolar en el que se entrelazan la intimidad del diario, el ensayo a lo Montaigne y la ficción novelada. Con un estilo ágil que no rehúye la estética ni la reflexión, Inmaculada Lergo nos pasea en estas páginas por multitud de espacios y lugares recorridos, así como también por diversos mundos literarios. Pero, sobre todo, lo hace por una amplia red de esos paisajes interiores que son el impulso y el lastre de todo recorrido el dolor, el mal, el amor, la muerte, la poesía, la impostura, la verdad... Todo ello enmarcado por un emocionado canto a la amistad. Tras la exitosa acogida de su poemario El cuerpo del veneno (2020), este volumen en prosa brinda al lector la oportunidad de asomarse desde otra ventana a su fértil e inquieto mundo interior. «Excelente ejercicio para activar las potencias del alma. Te desases de toda supuesta trascendencia impuesta y te quedas, moralmente limpia de mentiras, en tu libre y sola condición humana». Antonio Carvajal «La literatura como alimento de la literatura, como apoyo para los dolores del alma y los latigazos del tiempo; como hilo de Ariadna en un laberinto de búsqueda eterna». Marta Palenque, Diario de Sevilla Inmaculada Lergo (Sevilla, 1957) es escritora, crítica literaria y editora. Cursó estudios de Geografía e Historia y de Filología, doctorándose en Filología hispánica. Es miembro correspondiente de la Academia Peruana de la Lengua desde 2013. En el ámbito de la creación, ha publicado el poemario El cuerpo del veneno (2020) y otros poemas y textos en revistas y antologías. El silencio de las jacarandas, resultado de un dilatado proceso de escritura, es su primer volumen en prosa, no exento, sin embargo, de un profundo lirismo. Como crítica, está especializada en literatura peruana e hispanoamericana, con diversas publicaciones en su haber, entre las que destacan Antologías poéticas peruanas (1853-1967). Búsqueda y consolidación de una literatura nacional (2008) y ediciones de César Vallejo y Carlos Germán Belli, así como varios volúmenes en la «Biblioteca Rosa Arciniega» que, editada por Renacimiento, rescata la obra de esta autora peruana de vanguardia. Colabora en cabeceras como Mediodía, Clarín, Sibila, Palimpsesto y otras más. Es directora de la revista Entorno Literario. Y jurado en diversos premios literarios, entre los que se cuenta el Cervantes de Literatura (2014) o algunos de la editorial Hiperión, como el Antonio Machado, Ciudad de Valencia o Jaén de poesía. Ha sido profesora de Instituto, ejercido docencia en la Universidad de Sevilla e impartido cursos en la Universidad de Piura (Perú).
La doctora Inmaculada Lergo nos presenta su última obra que es un magnífico viaje por los pensamientos, sentimientos y las intimidades de la autora. Por ello lo subtitula «Diario de Viaje».
Efectivamente, nos lleva en el viaje literario por sus vivencias entre su natal España (Sevilla) y sus frecuentes viajes a Latinoamérica como crítica literaria, editora, filóloga y escritora. Esta última ocupación la consagra como, posiblemente, una de las plumas más finas y delicadas de la lengua española. La autora no solo escribe con minucioso detalle de estilo, sino que emplea con magistral imaginación los numerosos y humildes signos de puntuación, demostrando la enorme riqueza y posibilidad del castellano. Escrito en forma de misiva, nos habla con las palabras del sentimiento y de la sinceridad de una amiga, en complicidad íntima con el lector que sentirá que la autora parece haber escrito sólo para él, un mensaje lleno de amor.
Sin embargo, la autora no cae en la ingenuidad del sentimiento superficial, todo lo contrario, cada tema que explora, cada reflexión viene acompañada de un profundo conocimiento de la literatura, de la sociedad y sus problemas. Sorprende la sensibilidad y el realismo con el que analiza los países en los que trabaja, vive y visita. Obviamente, mi favorita ha sido la delicada interpretación de la realidad de mi país, el Perú. Además, inserta entre los relatos el análisis de importantes obras literarias de la poesía y de la prosa hispánica; lecturas que producirán en el lector el irresistible deseo de leerlas. Por eso, considero que El Silencio de las Jacarandas también posee una dimensión docente.
En este libro, Lergo le regalará al lector hermosas intimidades, lo hará cómplice de sus memorias, deseos, sentimientos, vivencias y su aprecio por la literatura. Inmaculada es, fabulosamente contagiosa, deliciosamente amena y una consumada artista de la lengua de Cervantes.