Leí sobre la autora y al principio supuse que la novela abordaría temas de gentrificación, anarquismo o cualquier otro tema, desde una crítica social aguda. No es así. Sin embargo, luego leí entrevistas donde ella menciona que su obra es una "chich flick". Entonces desde ahí aterricé mis expectativas. Mentiría si digo que no me gustó porque la terminé leyendo en 2 días. Sí, es literatura juvenil y en efecto, la trama gira alrededor de un romance adolescente, pero me gustó que fuera cero pretencioso al respecto. Y lo que más disfruté, es que al ser de Mérida, Yucatán, entendí todas las referencias de lugares, calles, tiendas y platillos. En esa misma entrevista que leí después, ella menciona que a propósito quería situar la novela, que no parezca que ocurrió en cualquier lugar y creo que sí lo logró.