El joven ingeniero Ichiro Honda se considera así mismo un “cazador”, y es que dedica su tiempo libre a cazar mujeres, a conquistarlas, a seducirlas, con el único objetivo de satisfacer sus impulsos sexuales. Ichiro vive una doble vida, ya que mientras que en Tokio deja salir a la bestia, en Osaka está casado y disfruta de una acomodada vida familiar. Sin embargo, un día, una de esas mujeres a las que sedujo aparece muerta, y este suceso será el principio de su tormento. Parece que alguien sigue sus pasos muy de cerca, alguien que acecha en las sombras esperando el momento oportuno para dar el golpe definitivo.
“Lady Killer” es un thriller de venganza que me ha gustado muchísimo. Me ha parecido adictivo de principio a fin, he devorado cada página, cada capítulo, siempre deseoso de saber que pasaría después. Pese a que no aporta elementos especialmente novedosos (aunque pudiera resultarlo en su época), sí que consigue no resultar típica, ni refrito de otras cosas. Es de esas historias donde es más interesante el cómo y el porqué, que el quién, algo que encuentro mucho en los thrillers japoneses, y me resulta muy interesante.
La novela es del 63, y fue un éxito de ventas en su día, cosa que me ha sorprendido bastante ya que trata temas como la sexualidad, desde el punto de vista perverso, pero también desde el placer, y no solo la sexualidad masculina, sino también la femenina. Y todo esto lo hace sin tabués, sin que aparezcan comentarios reprobatorios y castos que criminalicen esto. Incluso aparecen personajes homosexuales que no reciben un rechazo normalizado, algo no tan habitual en la literatura asiática, y menos en obras publicadas hace sesenta años.
La autora tiene un rollo muy oscuro, muy perverso, que me ha conquistado desde las primeras páginas. Ese retrato que hace de los más bajos instintos del ser humano, como el trauma o la represión hacen capaz al ser humano de las mayores atrocidades. Masako es una autora que consigue crear muy bien a este tipo de personajes y dotarlos de autenticidad, por lo tanto crea un extraño magnetismo en el lector que por un lado desea saber más de esos personajes y por otro se siente espantado por lo que le transmiten.
La única pega que le pongo, por lo cual no se lleva las cinco estrellas, es que el final me ha dejado un regusto agridulce, de esos finales de los que no termino de saber que pensar. Por una parte me ha gustado, por otra no. No consigo decidir si me pesa más lo que sí, o lo que no, o sí quizás necesito reflexionar un poco más al respecto. No lo sé, pero en cualquier caso, no ha deslucido mi impresión sobre este thriller que da mucho que pensar, y sobre una autora de la que ya quiero leer todo lo que pueda.
Me resulta increíble que la autora no sea más conocida y solo se tradujeran tres de sus muchas novelas al español, actualmente descatalogadas, eso sí. “Lady Killer” me recordó al “La chica de Kyushu” de Seicho Matsumoto por su tono y por su forma a la hora de desarrollar la trama, aunque Masako Togawa me parece mucho más rompedora que Matsumoto, debo añadir. El tiene ahora mismo cuatro novelas publicadas y disponibles en español, a ver si conseguimos lo mismo con ella. Si la encontráis de segunda mano, no lo dudéis y dadle una oportunidad, tiene mucho que aportar.