"Este es un libro sobre los cuidados: de una madre a sus hijos pequeños en un entorno que no es el habitual, pero también de una hija a sus padres que empiezan a necesitarla de otra manera. ¿Cómo escribe alguien que dedica su vida a ilustrar? Mariana Ruiz Johnson observa con atención y compone pequeñas escenas con delicadeza. Las calles enlaza el pasado y el presente afectivo de una familia con frescura y se pregunta genuinamente por las formas de ponerse a salvo." - Malena Rey
Todos los veranos ella viaja con sus hijos y su marido a un pequeño pueblo de Córdoba. Es un ritual de limpieza y descanso que trae el eco de las vacaciones con sus padres, en un hilo que enhebra los recuerdos de la niñez con el futuro de una familia que crece. La familia: una comunidad portátil siempre al borde del colapso. Los días pasan entre piedras calientes, excursiones al río, sapos y ranas, chapuzones y noches bajo las estrellas, hasta que un hecho interrumpe la calma y la deja sola con sus dos hijos.
En este, su primer libro de narrativa, la ilustradora Mariana Ruiz Johnson hace lo que solo puede hacer alguien dotado en el arte del dibujo: con dos o tres trazos, llega al fondo de las cuestiones más complejas y universales, como la vocación, la pareja, el paso del tiempo, los padres y la libertad. Las calles es un relato al mismo tiempo contenido y emocional, de rara belleza, que produce el efecto inmersivo de esos libros leídos al borde de un arroyo, en una larga tarde de verano.
Mariana Ruiz Johnson is an award-winning children’s book illustrator and author. She likes to explore the narrative power of illustration and the relationship between images and words. Using vibrant palettes and different patterns and textures, she combines traditional techniques and digital media. Mariana lives in the outskirts of Buenos Aires, Argentina with her husband and two children.
Ya declaré varias veces mi amor por esta colección de la editorial Vinilo, libros para leer de una sentada. Cuando fantaseo con abrir una cafebrería (una cafetería librería/librería cafetería, como vi alguna vez en México y en Puerto Madryn), pienso en ofrecerle a los clientes uno de estos libritos para que lean mientras disfrutan de su desayuno, merienda o sobremesa desconectándose un poco del celular.
Este libro está bien, pero es una lectura tan amable como insípida. Todos los que andamos por acá seguramente conoceremos la famosa frase con la que Tolstoi abre Ana Karenina (novela citada en este relato): Todas las familias felices se parecen, las infelices lo son cada una a su modo. Lo que también dice esa frase que es más interesante - y si se quiere, hasta más fácil - escribir sobre las infelices; para las felices, captar la atención de los lectores es mucho más difícil.
==
Si te gustan mis reseñas tal vez también te guste mi newsletter sobre libros que se llama "No se puede leer todo". Se pueden suscribir gratis, poniendo su mail en este link: eepurl.com/hbwz7v La encuentran en Twitter como @Nosepuedeleert1, en Instagram como @Nosepuedeleertodo y en Facebook.
como ya dijeron un par de personas, la forma en la que está escrito me desconectó un poco de la lectura. igual me parece muy bello, se nota que la escritora se dedica a dibujar porque acá dibuja imágenes con sus palabras.
Me parece muy poético que, siendo ilustradora, haya elegido escribir viñetas de su vida y formar con ellas un entramado precioso de lo que es ser adulta.
muy bello libro! a diferencia de lo que leí en otras reseñas de acá, a mi me gustó el recurso de que esté narrado en tercera. si bien es un poco más lejano, siento que es interesante leer la vida de ella misma desde ese punto de vista.
no es un libro wow pero la verdad es que me gustaron mucho las imágenes que construye
Mariana Ruiz Johnson dibuja con palabras, ilustra ser madre e hija a la vez. Elabora una coreografía entre el ayer y el hoy, entre los recuerdos y la improvisación.
Unas rocas se convierten en hogar. Una casa dada vuelta en silencio. Unas vacaciones de la infancia en un oasis. Una rutina en familia. Las calles es un recorrido de aprendizajes.
“Claro, para una niña es difícil entender que muchos de los momentos que vive serán gemas perdidas que de adulta volverá a evocar”.
La obra de este libro se va pintando párrafo a párrafo, el paso del tiempo deja sus huellas. En las sombras nace el motor de esta historia: un recuerdo que se hace camino.
Las calles es un mimo a la nostalgia y una alerta por el paso del tiempo. Sin dudas, guarda un espacio especial en mi biblioteca 🤍
Disfruté mucho de leer a Mariana, pues soy gran fan de su ilustración. Este libro me parece una miradita a su vida personal, principalmente durante unas vacaciones con su familia. Me encantó poder entrar un poco más a su mundo y conocer algunos de sus miedos, deseos, pensamientos, rutinas...El tema de la maternidad me fascina y me gustó ver cómo es ese lado suyo teniendo 2 hijos.
Sigo a Mariana como ilustradora desde hace un tiempo, admiro su trabajo y como fue creciendo tanto en su técnica de dibujo como en su capacidad para narrar. Por eso este libro me tentó desde el primer momento en que lo vi. Me gustó. Una pluma íntima que me sorprendió y en la cual me sentí identificada en muchas de sus experiencias.
No me convenció la forma en la que está redactada porque me desconecto muchas veces de la lectura y me me hubiera gustado que vaya mucho más a profundidad con los temas que menciona. Si hay algo a destacar es que al tener muchos detalles sobre el contexto realmente uno se lo puede imaginar como si fuese un dibujo mental. Dibujos sobre escritos y escritos sobre dibujos.
me gustó mucho. hay sensibilidad y buen ritmo. es para leer de una sentada, pero identificarme con sus miedos me hizo frenar un poco, ir más despacio. en poquitas páginas muestra muy bien las luces y las sombras de la vida misma (como se puede ver en las montañas de las sierras). lo recomiendo!