Desde los horrores que oculta el mar, hasta los oscuros secretos Incas. Dentro del fuelle de un bandoneón, hasta la mente retorcida de un poeta. En el inconsciente de los sueños, hasta el consciente de la locura. Incluso dentro de las cloacas de Córdoba, hasta las entrañas metálicas de la tierra. La marca del triángulo despierta los secretos que yacen en lo profundo.
Once cuentos que tejen una red de horrores en diversas épocas y lugares de nuestro país con una figura ancestral de geometría familiar: Angélica y el bandoneón, Tinder, Bajel San Lorenzo, Los deseos del poeta triste, Las criaturas que lloran por la noche, Cruzando el puente, El aríbalo inca, Registro #1428, Panoptikon, Deus ex machina y La marca del triángulo.
Inspirada por los maestros del terror, "La marca del triángulo" es un tributo al legado de Edgar Allan Poe y Howard Phillips Lovecraft. Cada uno con su esencia sin perder la originalidad, basado en la cultura, costumbres y lugares de Argentina.
Un frío 29 de marzo de 1989, yo veía la luz por primera vez en la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba. La realidad, es que no estoy seguro si el día estaba frio o no, porque como podés imaginar, no tenía mucho entendimiento del clima a mi día 1 en el mundo, de modo que tenemos que conformarmos con la idea de que mi mamá no me mintió. Un tiempo después (mucho tiempo después... demasiado quizás), me recibí de biólogo en la Universidad Nacional de Córdoba dándome mucha comprensión del ambiente y la sociedad.
Entre medio a todos esos vaivenes de la vida escribí República Austral, una novela de ciencia ficción donde hipotetizo una argentina distópica. Obviamente aprovecho para alardear de mis "amplios conocimientos" (o al menos así lo escribí en mi currículum) de biólogo y camuflo una crítica socio-ambiental entre sus páginas.
Si hablamos de mis inspiraciones, me temo que podría aburrir hablar de tantos escritores pasando por Isaac Asimov y J.R.R. Tolkien, principales exponentes que usé para escribir República Austral, hasta otros autores nacionales como Julio Cortazar y Roberto Arlt. Trato de no casarme con ningún genero en particular porque verdaderamente me gusta descubrir historias y poder escribir las mías.
Disfrute mucho de leer "La marca del triángulo", una antología que te atrapa desde el primer cuento, una narrativa original que me parece que para los asiduos lectores de Poe y Lovecraft puede ser una nueva alternativa. Particularmente disfruté mucho de leer este género con paisajes, costumbres y personajes Argentinos. Mis cuentos preferidos son Las criaturas que lloran por las noches y Angélica y el bandoneón!