Un libro imprescindible. Me acerqué a él con un poco de reticencia, la que suele provocar todo libro que "huele" a ensayo. Sin embargo, al ser un tema interesante, y estar escrito por una persona a la que realmente aprecio, me decidí a sumergirme en sus páginas.
Me ha sorprendido encontrar un libro claro, ameno, reivindicativo, con los datos justos y necesarios. Un libro donde se huye del academicismo y se "coge al toro por los cuernos". Un libro lleno de verdad, de intimidad, que te sumerge en el interior de su autora sin pudor.
Y, lo más importante, un libro que denuncia una realidad que, a día de hoy, sorprende que todavía no se reconozca. Es la realidad que todos los cuerpos son deseantes y deseables; Que más allá de los cuerpos depilados y musculados que nos intentan vender hay un universo de cuerpos que resultan eróticos, y que tienen necesidades sexuales. Porque, aunque el libro se centra en la discapacidad, no olvida las otras realidades: identidades de género, obesidad, vello, edad... El sexo y el erotismo nos acompaña en nuestra vida a todas las personas, y todo lo consensuado es lícito.
Una maravilla de obra donde el desnudo más importante es el desnudo que hace nuestra alma al leerlo