En este poemario la autora realiza un viaje introspectivo a través de paisajes emocionales y espirituales. Cada poema puede ser leído como una meditación sobre la resiliencia y la transformación. Los versos tejen un tapiz que muestra la conexión innata entre e ser humano y el mundo que le rodea. Polillas, montañas y calles participan en una danza poética que refleja la búsqueda por encontrar el significado en medio de la existencia.
Un poemario maravilloso que reflexiona en torno a los nombres, las ausencias, las transformaciones. Son poemas en apariencia cortos, llenos de imágenes impresionantes y resignificaciones muy bien logradas, que oscilan entre lo narrativo y lo reflexivo con gran destreza. De esos libros que se quieren leer más de una vez.
Un breve poemario que evoca al pasado, a la reflexión y hasta lo que es amanecer en la Ciudad de México! Justo para leerse cada vez que busques asimilar sentimientos y relajar el alma.