El protagonista de esta novela es un empleado ejemplar: solo llega quince minutos tarde al trabajo ―no por falta de tiempo, sino de ganas― y se sabe el nombre de casi todos sus compañeros, a cuyos correos incluso contesta a veces. Ejemplares son también sus movido por el deseo de hacer carrera, se decide a participar en un duro proceso de selección en otra empresa. Tras superar una disparatada y sangrienta prueba de grupo y una exigente entrevista con un gato, para incorporarse a su nuevo puesto solo tendrá que notificar la baja voluntaria a Recursos Humanos y terminar de redactar el informe Penkse, una tarea de apenas una tarde que lleva posponiendo casi un año. Sin embargo, pasan las tardes y las semanas, el informe sigue abierto y el redactor no es capaz de abandonar una oficina en la que las reuniones duran meses y los viajes de empresa se hacen con sherpas. Entre lo kafkiano y el absurdo, Rubio Hancock escribe una novela desternillante acerca del trabajo y los sinsentidos de la servidumbre laboral. En la empresa de «El informe Penkse» conviven historias y personajes construidos con un pulso cómico quirúrgico que, siguiendo la tradición de Eduardo Mendoza o Miguel Gila, destaca a Rubio como uno de los mayores expertos en humor de nuestro país.
Un libro muy divertido, en algún momento las bromas aunque exageradas me recordaban un tanto a la realidad que se me atascó. Me encantó el final del libro, un broche que cierra muy bien.
Libro que se aparta bastante de lo que acostumbro a leer y que para mi sorpresa, me ha gustado, me ha gustado mucho. Me ha divertido y eso hoy en día es impagable.
Un delirio absoluto como hacía mucho que no leía. El humor de Jaime Rubio es tan descarado que no puedes dejar de sonreír leyendo cualquier detalle del libro, cuando no ríes a carcajadas cuando alguna de las tramas se combina inesperadamente, que pasa mucho.
Hace mucho que seguía al autor en su blog 'La decadencia del ingenio', que no recuerdo ni cómo encontré. Leer este libro ha sido regresar a aquellos textos ridículamente divertidos pero en versión algarada y más enrevesada. Muy feliz con la experiencia.
Un delirio de novela que en mi cabeza se presenta como una mezcla esperpéntica y lisérgica de Camera Café y The Office. Ligero de leer y que te mantiene con una sonrisa con cada nueva vuelta de tuerca que se sumerge más y más en el abismo de lo kafkiano. Da un poco de miedo que en su crítica al modelo capitalista e hiperproductivo actual se puedan encontrar puntos de realismo en una novela que se mueve más en el terreno de lo inverosímil que otra cosa. Agradezco que me lo hayan regalado porque no me habría acercado a este tipo de libro por mí mismo y sin embargo me habría perdido una obra con cuyo humor he conectado bastante y me alegro de haberla podido disfrutar.
Probablemente uno de los libros más divertidos que he leído en mi vida.
Se trata de una parodia súper ácida hacia el mundo corporativo. Tiene un humor muy particular, llevando las cosas al extremo hasta el punto de generar situaciones delirantes.
Pero lo mejor del libro es que a pesar de lo absurdo de todo, hay muchas ocasiones en las que te ves reflejado a ti, a algún compañero o a tu empresa. Y es ese punto de realismo entre la comedia es lo que hace que este libro sea una muy buena crítica del mundo empresarial y que me haya gustado tanto.
Voy a ser una pesada recomendando este libro a todo el mundo durante los siguientes meses y no me escondo.
"Informe Penkse" de Jaime Rubio Hancock es una novela corta que combina humor y absurdo en el formato de un informe corporativo, resultando en una lectura amena y entretenida. A pesar de reirme bastante con la trama y cómo va sucediendo todo, el desarrollo de la parte final no llegó a gustarme tanto, sintiéndose algo aburrido en sus últimas páginas. Sin revelar detalles, si el libro hubiese mantenido el ritmo inicial, fácilmente merecería 4 de 5 estrellas. Sin embargo, debido a su desarrollo final, me inclino por una valoración de 3 estrellas.
Me encanta el ejercicio narrativo para meter todo tipo de historias de oficina (o tangencialmente de oficina) que hace Jaime Rubio. Todo lo que se incluye rema a favor del humor y de conseguir esa atmósfera pesada que nos sobrevuela a los que tenemos nuestros pequeños informes Penkse ahí, esperando a que los terminemos.
Una hilarante novela con tintes kafkianos, puro estilo Mundo Today y un humor ácido cargado de crítica hacia el absurdo del corporativismo y sus ridículas dinámicas y servidumbres. Sin duda uno de los libros que más recomendaré estos próximos meses.
No tengo muy claro ni por dónde empezar. Esta novela ha sido rara, pero rara de verdad. Nunca en mi vida había leído algo parecido. La sensación que me ha dado es muy parecida a cuando veía series tipo Severance o Corporate: ese humor absurdo, surrealista, tirando a incómodo, con un punto de crítica social que a veces te hace reír y, a la vez, preguntarte qué demonios estás leyendo.
Hubo momentos en los que me reí a carcajadas, otros que me han puesto incómodo, y otros que se me han hecho eternos. Al final no sabía ni cómo valorarlo. Así que he hecho un promedio emocional y lo he dejado en 3 estrellas.
PD: Voy a leer otra novela del autor. A ver si termino de conectar con su estilo. Se merece una segunda oportunidad.
Una novela que se lee veloz y entre la sonrisa, alguna carcajada, varios "no-puede-ser" y una sensación de que a pesar de lo absurdo de las situaciones y del humor que destila cada página, funciona también como crítica certera porque, en fin, no todo lo que cuenta está tan lejos de lo que pasa o podría pasar en muchos trabajos. Muchas escenas claro que están exageradas para llevarlas directamente a la comedia pero la base está muy presente en el mercado laboral (de ahí también que sea tan tan divertida de leer, por ese reconocimiento de sinsentidos laborales llevados al absurdo... pero el sinsentido ya estaba).
El cierre de la novela podría ser más redondo, pero el viaje es estupendo.
Una lectura satírica demasiado enrevesada para mi gusto. Le tenía ganas porque he visto a muchas personas recomendarla, pero honestamente no veo el motivo, sin más. Creo que está sobrecargada, se explaya demasiado en cosas que no son interesantes y mucha de la crítica social que hace es tan sutil como un puñetazo en el estómago.
¡ESTE LIBRO ES COMEDIA DE LA BUENA! De los que nunca me cansaré de recomendar. Porque el autor consigue a través del absurdo que tanto me gusta una historia muy real, con un hilo conductor muy claro, y con una crítica social detrás buenísima.
Nuestro protagonista está desmotivado después de unos años en la misma empresa, siempre llega tarde y lleva con un informe pendiente todo un año, el maldito informe Penkse. Qué si, seguramente tardaría una hora en hacerlo, pero el agobio llega a tanto que decide que la mejor solución es dejar la empresa al encontrar otra empresa que quiere contar con sus servicios.
Con esta premisa, el libro se presenta en forma de informe de una empresa externa de todo lo sucedido durante esos días, analizando los movimientos de nuestro protagonista y tratando de entender a los personajes que aparecen en el libro en forma de trabajadores o jefes de la empresa.
Lleno de situaciones absurdas y tan divertidas y de conversaciones maravillosas, nos enfrentaremos ante lo difícil que es la burocracia, a jefes a los que nunca se ven, a la cultura del esfuerzo donde todo lo que no sea trabajar parece raro, a la llegada de la IA y a muchas otras situaciones que hacen de este libro para mi una joyita de la comedia al más puro estilo Eduardo Mendoza o Luis A.D. Mirado y con tantas risas como los libros de Nando Abad, otro genio del género.
Podéis ver una opinión más completa en el video publicado tanto en mi cuenta de Instagram como en la de TikTok: Leercomoformadevida.
Frases destacadas.
“Hay que decir que para Gimferrer el trabajo solo es un medio y no un fin, una forma de obtener el dinero suficiente para pagar su verdadera pasión. No se trata de una actitud necesariamente criticable: hay gente que, debido a alguna carencia, tal vez genética o quizás del sistema educativo, no considera que el trabajo sea lo único importante de su vida; ni siquiera, lo más importante”
El Informe Penkse es una novela que trata sobre el sinsentido del trabajo y las situaciones esperpénticas que se viven en las empresas. Cualquier persona que lo lea seguro que encuentra muchos puntos comunes con su día a día. El personaje principal, Jaime Rubio, tiene que elaborar un informe desde hace mucho tiempo pero por una cosa u otra es incapaz de arrancar. Sus jefes se lo reclaman continuamente pero es tan vago y está tan desmotivado que siempre encuentra escusas para no ponerse a ello. A lo largo de las páginas del libro se van concatenando diversos gags, muchos de ellos de gran ingenio. A la novela le veo principalmente dos cosas que no me han gustado. La primera de ellas es la falta de cohesión. El autor tiene varias ideas brillantes pero que no tienen nada que ver y que son muy difíciles de empalmar. Te quedas con la sensación de que estás viendo varios capítulos de Cámara Café. Y lo segundo que no me ha gustado es que por momentos el autor pierde el rumbo y la novela se convierte en un total desvarío. Me encanta el humor absurdo, pero cuando lo usas corres el riesgo de pasarte de rosca, y si eso sucede en el absurdo se convierte en ridículo. Y en ciertos momentos de la novela esa sensación está latente. Pese a todo, me parece una novela muy interesante, distinta sin duda, y sobre todo atrevida. Y ese atrevimiento siempre es digno de elogio. Por no hablar del final, una metáfora brillante sobre el enfoque que muchas personas le dan al trabajo, poniéndolo en primer lugar en su escala de prioridades vitales.
Divertida, absurda y peligrosamente cercana a la realidad.
Informe Penkse me ha parecido una lectura entretenida, con momentos realmente graciosos, sobre todo cuando la exageración y la absurdidad se acercan demasiado a cómo funcionan muchas empresas, direcciones generales y procesos internos. Esa sensación de “esto es ridículo… pero podría pasar perfectamente” está muy presente, y es probablemente lo que más me ha gustado del libro. La historia de Rubio va evolucionando hacia algo cada vez más turbio y más loco, lo que le da ritmo y mantiene el interés. A medida que avanza, todo se vuelve más exagerado, más descontrolado, y eso juega a favor del tono satírico de la novela. Aun así, aunque me ha gustado y me ha hecho pasar un buen rato, no es un libro que me haya volado la cabeza. Lo he disfrutado como una lectura ágil, divertida y crítica, pero sin dejar una gran huella más allá del momento. Me quedo entre 3 y 4 estrellas.
El columnista de El País, Jaime Rubio Hancock, se adentra en el mundo de la novela de humor en este, a ratos, descacharrante "El informe Penkse". A través de su álter ego Jaime Rubio, un oficinista que se escaquea de hacer el informe del título, el autor se mofa de todas y cada una de las cosas que suceden en una empresa medianamente grande hoy en día. El resultado es irregular, para qué negarlo, porque es complicado darle cohesión a los diferentes gags, pero su lectura es amena y tiene pedazos francamente graciosos. Una novela por encima del aprobado y que recomiendo para momentos de no pensar mucho, porque distrae.
No me gusta nada leer humor, pero nada, pero de verdad odio con toda mi alma leer humor solo tolero a terry pratchett. Dicho esto, he soltado carcajadas con este libro y lo he devorado. Tiene diálogos súper inteligentes y muy divertidos, me lo he pasado pipa leyéndolo
El final un poco meh, pero tengo la sensación que no había forma de cerrarlo de manera satisfactoria. Mucho costumbrismo toneladas de costumbrismo me jode horrores que siendo psicólogo haya visto mi trabajo reflejado en demasiadas situaciones.
Ir a una biblioteca, cerrar un libro haciendo mucho ruido y decir muy alto: 《Pues ya está, ya lo sé todo》.
Jaime Rubio Hancock
Tecnología, datos y oficinas al servicio del buen humor. Me reí muchísimo. Entre Seinfeld, The Office y un buen guión de cine. Si quiere sonreír mientras lee, reflexionar sobre su ambiente laboral y de paso encontrar sabiduría en los detalles. Lea el Informe Penkse.
M’he sentit identificada en bastantes anècdotes i lo ridículs que podem arribar a ser els humans dins del món laboral (i fora també). En Rubio sap portar la realitat empresarial a extrems irreals (o no tant irreals) i diu veritats com a punys. Però més que gràcia, que es suposa que és el que ha de fer, m’ha fet sentir angoixa perquè m’he adonat que tots en general som bastant pringats.
Surrealista, crítico con el sistema capitalista, ligero y divertido. Lleva hasta la parodia a los personajes estereotipo que se encuentran en las oficinas: el vago, el que trabaja como si fuese a heredarla y el jefe explotador. El delirio crece a medida que avanza la acción. Mejor leerlo de vacaciones, pero no justo antes de la vuelta al trabajo.
Tiene unas cuantas sitúaciones cómicas muy buenas que no difieren mucho de lo que pasa en cualquier empresas. Errors burócraticos que son "imposibles" de solucionar y se cambia hasta lo impensable para adaptarse a ese error...rumores que se van de las manos, etc... Una mezcla de humor entre Camera Cafe, Gila... Muy recomendable para pasar un buen rato.
Divertidísimo. Medido al milímetro, no se le puede cambiar ni una coma. Me he reído y he dicho «buah, es que soy yo literal». En cuantis que pase un poco de tiempo, me lo volveré a leer y estoy seguro que volverá a funcionar, como con los mejores de Eduardo Mendoza.
Desafortunadamente me ha sorprendido para mal. Había escuchado y leído mucho acerca de este libro y a excepción de algunos pasajes, me ha parecido que usa un humor absurdo muy manido y visto, a veces forzadamente exagerado.
nunca había leído comedia y me ha defraudado. Tiene momentos divertidos y me gusta la ambientación de The Office. Pero creo que intenta ser gracioso todo el rato y a veces los chistes tienen un humor de Twitter 2012 que da muchisimo cringe.
Es tan ridículamente absurdo todo a la par que cierto, la verdad es que te ríes bastante con este libro. Alguna vez se me ha hecho un pelín pesado porque era todo muy loco y te agotabas pero creo que retrata muy bien el mundo de la oficina. Conclusión: no trabajes 😂