«Toda aquella perfección, grandiosa y extraordinaria. Esa grandeza abrumadora, que por un lado me estremecía pero por otro me atraía con una fuerza increíble. Todo ello fue irradiado por esta montaña gigantesca, llamada ‹Chogori› en lengua balti tibetana. Parecía tan inalcanzable que instantáneamente se convirtió para mí en la medida de todas las cosas.»
El K2 es la reina de esos gigantes de hielo y roca que se alzan más alto en el cielo de nuestro planeta. Es casi imposible escapar al poder de su fascinación. Tamara Lunger, una de las alpinistas más fuertes de nuestro tiempo, ya había escalado el K2 en el verano de 2014. Tras una serie de experiencias traumáticas, entre las que se suman quedar atrapada durante la pandemia, atravesar una profunda crisis emocional y el shock de ver caer a Simone Moro en una grieta en el Gasherbrum, decide regresar al K2 e intentar su primer ascenso invernal. Durante esta angustiosa y trágica aventura se crea este asombroso y muy personal diario de expedición.
«Realmente, nunca lograremos ‹conquistar› una montaña, solo se nos permite respetarla. A cambio, la montaña nos muestra, a veces de forma terrible y letal, quiénes somos realmente.»
Recuerdo haber vivido a través de redes sociales y portales de noticias de montaña toda la expedición del K2 invernal del 2020, tanto el éxito de los nepalíes al lograr la primera Ascención en invierno pero también me cautivó seguir a mi referente e icono femenino Tamara Lunger quien como en un crossover episode, terminó haciendo cordada con JP Mohr, montañista chileno que también seguía y admiraba.
Mi principal motivación al comenzar a leer era enterarme del “chisme” que quizás todos habíamos intuido, sobre el amor que surgió entre ambos. Encontré mucho más que eso en este libro: explorar la mente de una alpinista fuerte, su relación con ser-mujer, sus vulnerabilidades y la cercanía tan grande y lúcida que tiene con su instinto.
Definitivamente me encantó este libro y agradezco que estos alpinistas profesionales compartan sus vivencias, sus memorias, su honestidad sin filtros y sus emociones más recónditas.