Una antología muy bien llevada, con autores poco conocidos y relatos que no se volvieron a publicar. Para evitar que cayeran en el olvido surgió esta antología de mano de Mike Ashley. En ellos vamos a encontrar distintos tipos de abordar el tema de los fantasmas y lo sobrenatural, desde relatos inquietantes a historias amables. Como no podía ser de otra manera, todos muy atmosféricos y con ese toque de terror clásico de la época tan difícil de imitar en la nuestra. Una lectura que conforta y a la vez sorprende. El orden de los relatos está escogido de tal manera que no sabrás qué tipo de fantasmas te encontrarás en el siguiente.
De los nueve relatos de la antología, no puedo decir que haya habido ninguno que no me haya gustado. Pero sí puedo destacar los que para mí han sido más sobresalientes.
- "En el Dique" de Hugh E. Wright. Es el relato que abre el compendio, y no sé muy bien por qué, se me quedó dentro. No es que me impactara sobremanera ni me pareciera super terrorífico, pero tiene algo que hizo que sea de los que mejor recuerdo. Me gustó mucho.
- "El alma de Maddalina Tonelli" de James Barr. Un relato muy atmosférico, gótico y oscuro pero a la vez bellísimo. Fantasmas, maldiciones, apariciones, amor... un violín. Muy bonito.
- "La casa de la maldad negra" de Eric Purves. Mi favorito sin discusión. Me encantó el concepto, cómo se lleva acabo, las descripciones, la atmósfera, el tema de los mediums, el mal rollo que da, e incluso algún momento que trata de coquetear con el humor. Sobre todo lo describiría como ominoso. Me encantó.
Pero como decía, no hay ninguno que no me gustara. Veremos fantasmas amables, otros vengativos, posesiones, ira, ajustes de cuentas, etc. Una gran variedad en un libro que se disfruta mucho.