Antología de historias de campo, de ciudad, del fin del mundo, de horrores y tristezas. Los personajes son ficticios, sólo que no lo saben, por eso se aferran a sobrevivir más allá del punto final. En este libro encontrarás monstruos como Xochbema y El Gran Perro, así como la soledad, una bestia que, según dicen, sigue rondando por el mundo y muerde sin dejar marcas. Cada relato es una pequeña criatura silvestre, así que, si alguno llega a sorprenderte, no dejes que te hiera.
Esta es una antología de relatos en algunos casos tétricos, y en otros hasta tristes, pero todos tienen la misma esencia sombría y gris de la desesperanza y la muerte.
Leí cuentos para monstruos hace dos años y me gustó, pero me pareció repetitivo en cuanto a temáticas abordadas en los relatos, y curiosamente me pasó lo mismo con este.
Se nota la evolución del autor en cuanto a su estilo y la escritura, pero de nuevo llegué a sentir ese dejavú leyendo algunas historias porque al final me parecían muy similares.
Creo que me faltó drama en los cierres, los relatos cortos de Instagram tienen finales impactantes y me gustan muchísimo, y sé que es algo difícil de hacer en una historia con más desarrollo, pero creo que fueron pocos los relatos que tocaron mi capacidad de asombro, aunque son bastante entretenidos.
Define Santiago Pedraza, su segunda novela publicada "Cuentos para monstruos: Witra", como: "Una antología de historias de campo, de ciudad, del fin del mundo, de horrores y tristezas. Los personajes son ficticios, sólo que no lo saben, por eso se aferran a sobrevivir más allá del punto final. En este libro encontrarás monstruos como Xochbema y El Gran Perro, así como la soledad, una bestia que, según dicen, sigue rondando por el mundo y muerde sin dejar marcas. Cada relato es una pequeña criatura silvestre, así que, si alguno llega a sorprenderte, no dejes que te hiera".
Soy un fan incondicional del autor. Lo admito abiertamente.
Una de las cosas que Pedraza hace como ningún otro autor que conozca (y eso es un mérito excepcional) es que sobreentendamos por defecto personajes o situaciones para después vapulearnos con otra realidad. Pasamos del negro al blanco y al revés. Si pensabas que el villano era éste, te das cuenta avergonzado que estabas juzgando al héroe.
El autor ha evolucionado en su forma de escribir y en cómo presenta a sus personajes. Sus metáforas son una delicia y la envidia de cualquier escritor. Me encantan.
En cambio, la esperanza adyacente, residual, de su anterior novela brilla por su ausencia. Es esta novela mucho más oscura. Hay relatos durísimos entre sus páginas y temas difíciles de digerir: necrofilia, canibalismo, infidelidad, asesinatos de seres queridos, suicidio.
Quizás a la mayoría de los lectores, más acostumbrados a sus famosos microrrelatos, les cueste disfrutar de Santiago Pedraza al ser los relatos de este libro más extensos.
Yo también pensaba que prefería sus microrrelatos (estaba equivocado), aunque entiendo que pasado un tiempo a cualquier escritor que quiera evolucionar, la camisa ajustada de un microrrelato le apriete y asfixie.
Ganaba el autor con sus conocidos microrrelatos cada combate por KO. Finales inesperados, golpes certeros a la mandíbula y contrincante a adorar la lona.
Nos gustaba ver al autor salir victorioso tras tantos combates en el primer amago, pero mi sensación era que, tras vítores del público, Pedraza en el vestuario al mirarse los puños se preguntaba una y otra vez; ¿Esto ha sido todo? ¿No debería entregar más?
¿Dónde está la adrenalina, la quemazón de la batalla donde las opciones de perder sean reales y que la batalla no se haya finiquitado en escasos minutos?
Entiendo perfectamente que el autor haya decidido contarnos relatos más largos sin olvidar su twist, su estilo particular.
Pedraza sigue ganando la mayoría de los combates, pero ahora éstos nos despliegan una mayor técnica, un juego de pies diferentes, una mayor estrategia tras cada golpe asestado. No busca la inmediatez de la victoria, busca la belleza del enfrentamiento.
Y eso, amigos míos, es evolucionar como autor. Salir de la zona de confort y presentar algo diferente a riesgo de que puedas perder.
Sin duda alguna, recomiendo "Cuentos para monstruos: Witra". Obra oscura y perturbadora.
De los 28 relatos que componen el libro destaco "Mosca en una telaraña", "Universo gigantesco", "Platillo favorito", "Horizonte de asfalto", "Melenas negras" y "Xochbema".
Salvador Pedraza vive en Ciudad de México y "Cuentos para monstruos: Witra" es su segundo libro.
¿Que pasaría si juntas poesía y terror? Exacto, obtienes este libro, Witra se aparte un poco de lo que se venía haciendo con su predecesor para dar paso a relatos más complejos y más largos pero no por eso aburridos o cansados, siempre estás a la expectativa. Personalmente yo jugaba a adivinar que pasaba al final de cada cuento y nunca (en serio nunca) le atiné, clara muestra que ningún cuento es repetido o aburrido, excelente libro.