Un Buenos Aires de 1936, un par de días después nada más de la inauguración del Obelisco. Y de repente, el drama, lo inesperado, lo paranormal: un agujero que se abre del cielo deja caer un monstruo gigantesco. Pero la fortuna está del lado del pueblo. El monstruo cae justo en la punta del Obelisco, descuartizándose. Pero aquel extraño suceso, es solo el primero de muchos, siempre en el mismo lugar, siempre con el mismo destino trágico para esos abominables seres, hasta que… algo falla. No es un Buenos Aires típico, sus pobladores no son humanos, la tecnología es otra, hay naves, robots, aunque no falta el tango. Una de ciencia ficción, dirán al leer estos párrafos. Si, totalmente, y al mismo tiempo, con mucho más. Porque de esos años 30 saltamos a mediados de los 50 y el paralelo continuo con la historia argentina será tan determinante como angustiante.
La cosa leeeeenda cuchame una co'! Gran historieta, muy lindas ilustraciones, un orgullo nacional y un final absolutamente increíble. Lo compré, lo leí, lo releí, lo regalé, me compré otro, y seguiré regalando a otras personas cuando se me de la oportunidad.
Uno de los mejores libros que leí. La narrativa, la estética, el simbolismo, todo es increíble. Es una historia con mucho cuerpo y mucha alma. Me partió al medio.
Una hermosura que exprime las posibilidades del medio al máximo. Podría hacerse como animación o alguna otra cosa, pero no funcionaría igual.
La recreación de una Buenos Aires de los 50 es increíble, incluso teniendo monstruos gigantes y mechas. El cameo del café El Gato Negro y los tangos perfectos en los momentos indicados cierran el ambiente con moñito.
Y encima de todo eso, el universo nuevo que plantea, con animales humanoides, un estilo de ilustración que no se parece a nada publicado en Argentina y hasta el diseño del libro es una delicia. Cada detalle obsesionadamente cuidado.
Si buscas algo nuevo y diferente a todo lo demás, es por acá.
Excelente novela gráfica que lo tiene todo! Estética llamativa e interesante, buen anclaje histórico, simbolismo, uso del medio súper dinámico y llamativo, ilustraciones divertidas con cameos excelentes y mucho detalle.
Sátira de acción dibujada como los dioses por un autor siempre estupendo. Pacific Rim + Evangelion + Peronismo en un relato que no pierde el tiempo con sutilezas, divertido y frontalmente político.