Prefiero no hacer reseña.
Ya, ya estoy lista para hacerla. Va:
Me pregunto por qué es tan importante para algunos de nosotros escribir una reseña. Otros, muchos, no lo hacen. Califican y ya. Pero otros, como que necesitamos hacerlo. Me parece que quizá tenga que ver con eso que de ser la lectura un acto dinámico, interactivo, para nada pasivo. Una vez que el libro se cierra, que se termina, es entonces cuando comienza otra lectura dentro de nosotros que consiste en interpretar lo que nos provocó, lo que nos cimbró, lo que nos disgustó y lo que amamos de él. Se trata de compartir la semilla que se gestó. No se hace para recibir likes o críticas, sino porque es inevitable, como el río que corre, como que no se pueden detener las ideas que fluyen luego del ejercicio de leer. Por lo menos, eso me pasa a mí.
Una vez dicho esto, a veces me es complejo reseñar porque no sé bien lo que sentí al finalizar el libro, eso me sucedió con este. ¿Me gustó? ¿Me lo creo? ¿Me molestó? Cuando el libro es no ficción, es imposible separar al autor de sus letras, entonces, ¿cuánto me influyó lo que le conozco a la autora, que es casi nada, pero ese casi nada me encantó? A Alma la escuché en Diario la libro, un podcast sobre noticias de la actualidad y libros, y me fascinó. Eso es lo que le conozco.
Como autora, leí su libro sobre el niño que fuimos pero no me gustó.
Y ahora éste, que si bien lo devoré, creo que al final tampoco me gustó.
No me gustó que como lectora me tengan que restregar la pobreza del autor y su familia tantas veces. Desde la primera vez entendí de donde proviene ella, no necesitaba leerlo en casi cada capítulo. También me quedó claro el accidente de su hermana desde el inicio. Pero nos lo recuerda tantas veces que me parece (desde un punto de vista simplemente de lectora) que quizá sobraban palabras o faltaban experiencias.
Me molestó la parte del abuso, tema que me interesa muchísimo, porque aunque el abuso se da con palabras, con roces, con penetraciones, en este caso, no nos dijo cómo fue. Todo fue repentino, dice, pero ¿qué fue ese todo? Si ya vas a hablar sobre ello, ¿por qué no ser tan específica como lo fuiste con todo lo demás?
Y bueno, por supuesto, la parte que más me choca es esa idea (a mi parecer errónea) de creer que solamente quien tiene piel morena y vive en colonias pobres tiene que pasar por lo que ella pasó. Que quien no tiene contactos, no puede escalar. Etc... no digo más para no spoilear. Pero es muy distinto decir "esto viví yo" que decir "estos nos pasa a todas las que somos como yo". Porque también nos pasa a las que tenemos piel blanca y no somos tan pobres. Pero respeto la postura de la autora, por algo escribe desde esa pluralidad.
Se dice de los escritores que se atreven a contar su vida que son valientes, se les aplaude esa cualidad. Yo no estoy segura que sea valentía siempre. A veces es exhibicionismo. A veces se hace para hacerse famoso. A veces, es porque saben escribir bien y saben explotarlo.
Quizá los que no sabemos hacerlo, no dejamos de ser valientes por no contarlo. Valiente también es quien escribe sobre lo que no existe y se lo inventa. ¿O no?
Probablemente sean barrabasadas las que aquí expongo. Al terminar el libro se lo di a mi madre y le dije "te va a encantar". Le encantó. También se los recomendé a varios más y les ha gustado. Quizá la historia es buena y la forma no, pero no a todos les importa esto, al final, por eso la lectura es un abanico infinito de posibilidades.
Si leer es provocarte, y un libro no debe dejarte como eras antes de leerlo, pues el libro ha logrado su cometido. Me provoca un poco de enojo.
A mí no me gusta, pero lo recomiendo.
Ya sé, una barrabasada total.