4’5 Estrellas. ¡Qué maravilla de libro! ¡Qué bonito! Me ha encantado, hacía mucho que no disfrutaba de una novela medieval de esta manera. No porque tenga nada especial, si no que me ha parecido que ha habido un perfecto equilibrio en todo momento y he sentido que todo estaba perfectamente planificado.
No voy a negar que la historia cae en algunos tópicos de las novelas románticas medievales, pero creo que el truco para que te convenzan son los personajes, el argumento, y cómo esté escrito. En todo momento me ha parecido impecable la pluma de la autora, con la salvedad de que estamos ante una pura novela medieval, ha tenido sus toques de magia respecto a la leyenda que guarda el castillo de Kinglassie.
La novela empieza cuando la protagonista, Christian, dueña del castillo escocés de Kinglassie, prende fuego a su hogar para que el rey inglés Eduardo I, no consiga hacerse con la leyenda, o el tesoro desaparecido, del que nadie sabe realmente nada; pues según dice la leyenda, su tesoro sostendrá al rey de Escocia frente a los enemigos, y dicho tesoro nunca ha sido hallado. Mientras huye con el resto de las mujeres de Robert Bruce, estas son apresadas por los soldados ingleses.
Si habéis leído “La Guardia de los Highlanders” de Monica McCarty, probablemente os sonará mucho éste último argumento. Las mujeres de Robert Bruce fueron apresadas en un convento; su esposa, hija y hermanas, algunas estuvieron encarceladas en Inglaterra, y otras fueron confinadas en jaulas a la intemperie. Así es como acabó Christian, enjaulada en el castillo de Carlisle, con el fin de que el perro faldero del rey, Oliver Hastings consiguiera sonsacarle la ubicación del tesoro, pero tras varios meses en ésa particular cárcel, ahora está debilitada y enferma.
El protagonista, Gavin, ve a Christian por primera vez cuando está enjaulada, y le parece una salvajada lo que han hecho con ella. Gavin es un soldado inglés, y escocés por parte de madre. Juró lealtad al rey Eduardo, pero diez años atrás fue tachado de traidor y exiliado a Francia por sus convicciones. Sosegado y generoso, Gavin es un caballero honrado que actuó como embajador mientras estuvo en Francia. Ahora es cuando Eduardo le ha dado una segunda oportunidad, en su momento le despojó de sus tierras y fortuna, pero el rey le ha dado un voto de confianza, le dará el castillo de Kinglassie, y la mano de su dueña, si ésta consigue sobrevivir, a cambio de que comande un destacamento de soldados ingleses, revuelva piedra a piedra el castillo hasta encontrar el tesoro, e igualmente, interceptar al huido rey Robert Bruce.
Gavin acepta el mandato del rey, pero se regirá por sus propias reglas, a pesar de que éste le haya dado una posesión en Escocia, ahora Kinglassie es suyo, y podrá tener un hogar. Que la dueña de Kinglassie sobreviva es otra historia, pero Gavin en lo único que piensa es en rescatar a Christian de su situación e intentar salvarla. Una vez que Gavin y su tío John consiguen salvar a Christian, huyen rápidamente a la frontera con Escocia para que la ira del rey no caiga sobre ella, pero Christian sobrevive milagrosamente, y Gavin se desposa con ella, tal y como el rey había ordenado al principio.
El inicio de este matrimonio no es fácil, Gavin no esperaba que Christian sobreviviera, y Christian, en su delirio y enfermedad no recuerda haberse unido a éste hombre de apariencia angelical que la ha salvado, pero del que más tarde descubre, es un enemigo, es su enemigo, un inglés. Christian juró que Kinglassie y su ficticio tesoro no volverían a estar en manos de los ingleses, querría odiar a su nuevo esposo, pero ¿cómo puede hacerlo cuando él no ha mostrado más que ternura y amabilidad hacia ella?
Esto es lo que más me ha gustado, la relación de los protagonistas, y por supuesto el personaje de Gavin, es un hombre bueno y tierno, no es el típico protagonista bruto y machista, si no que respeta a Christian, y lo más importante, la quiere. Para ella no es fácil su nueva situación, ya estuvo casada con un caballero inglés que la despreció, los ingleses son sus enemigos ¿cómo puede haber caído de nuevo en esta trampa? Quizás gracias a la paciencia y perseverancia de Gavin su relación pueda mejorar, y Christian quiere realmente confiar en él, pero tiene un gran dilema, quiere conservar su hogar, quiere que su hogar siga siendo escocés y no caiga en manos de los ingleses, pero ella es prima de Robert Bruce y es totalmente leal a él ¿Cómo puede ser también leal a su esposo inglés que no la ha demostrado más que bondad? Todo esto me ha encantado.
El resto de personajes también han conseguido que el libro me guste mucho más, el tío de Gavin, y Dominy, la nueva doncella de Christian, Will el hijo de Dominy, Michaelmas la hija adoptiva de Christian, Fergus y sus niños, ¡lo que habré podido reírme con los niños y sus aventuras en el interior del castillo! En fin, que ha sido una novela bastante redondita, aunque no perfecta, pues me parece que algunas cosas se han alargado mucho, no es precisamente corta y quizás le sobraban algunas páginas, pero la autora lo compensa con su buena ambientación, y el trabajo de investigación histórica.
Sin duda volveré a leer a Susan King, y no tardaré en leer el siguiente libro, pues estoy deseando saber mucho más del don de Michaelmas y de todos los Faulkener, que la verdad, me lo venía oliendo desde el inicio.