Dans un village reculé de Suède, Jakob, un habitant, convoque tous les habitants à une réunion, en insistant sur son caractère vital. Le jour dit, tous les villageois sont présents, sauf lui. Son corps est retrouvé quelques heures plus tard, totalement défiguré et les mains amputées. Qui peut être responsable, puisque tous les habitants étaient présents à la réunion ?
Pour résoudre cette mystérieuse affaire, Arne Gunnarsson, un impitoyable inspecteur de la compagnie d'assurance, se rend dans la région.
Parece mentira que una novela gráfica sea mejor que el 90% de las novelas policíacas, pero es que lo que consigue Röd i snön es una aauténtica maravilla. Cautivadora desde el principio, hipnótica en sus dibujos y atmósfera visual, el lector no podrá parar de leer las desventuras del protagonista y la larga lista de personajes secundarios que aparecen (y que no sobran en absoluto).
Una lectura obligatoria para quienes sean amantes del género.
Clearly inspired but the likes of Twin Peaks and Fargo, this follows an insurance investigator who visits a small swedish country town to solve a mysterious murder. It hits all of the expected beats, talking to excentric and unwelcoming locals, uncovering conspiracies and weird local customs. And it does it pretty well for the most part, fleshing out its main character along the way. Until we hit "chapter two" about two thirds of the way through, and it tries to go for a twist ending that it didn't quite deserve imo. Cool art though
Arne es un agente de seguros que debe investigar la muerte de Jakob en una pequeña población sueca.
Todos los personajes mantienen secretos que Arne irá investigando poco a poco para esclarecer quién acabó con la vida de Jakob.
Es una novela gráfica al más puro estilo "nordic noir" donde el estilo de ilustración, la forma de definir a los personajes y la resolución del caso son muy interesantes.
No cabe duda de que el thriller policiaco vive un momento glorioso. Son incontables las variaciones en sus formas, ya sea en el mundo audiovisual (las plataformas están plagadas de películas y series de este género) o en el literario, en el que llevamos años inmersos en una ola de la que no se vislumbra el cénit. Dentro de la multitud de novedades que nos asaltan continuamente, hay un subgénero que ha calado hondo entre los lectores: el nordic noir. Autores como Jo Nesbø, Camilla Läckberg o Yrsa Sigurðardóttir continuaron la senda que abrieron Henning Mankell y Stieg Larsson, senda que ha llevado a los autores nórdicos a encabezar las listas de los más vendidos. El cómic puede ser, quizá, el último medio que quedaba por rendirse a este fenómeno. Röd i snön (Rojo en la nieve) lo hace de una manera sorprendente.
Lo primero que choca es el nombre del autor. Francisco Torres Linhart es un autor español que cuenta con un amplio bagaje a sus espaldas desde sus inicios como dibujante para El Víbora. Su nombre y relevancia ha ido creciendo hasta lograr publicar en las editoriales internaciones de cómic más prestigiosas del mundo. Röd i snön es un nuevo paso en su carrera, una historia que Linhart fue desarrollando a través de Instagram, donde fue colgando las viñetas (todas tienen formato cuadrado) de esta novela gráfica a ritmo de una diaria. Este curioso método de trabajo, una vez leída la obra en papel, no afecta para nada al ritmo o al desarrollo de la historia, que el autor maneja con gran habilidad.
El cómic nos lleva a una pequeña y aislada localidad sueca en la que un suceso ha alterado el orden de los habitantes. Uno de ellos fue encontrado brutalmente asesinado en un recóndito punto boscoso. Sin que la policía haya logrado recabar pistas importantes, un agente de seguros se presenta allí para continuar la investigación. Arne, el agente, presenta una curiosa particularidad: todo el tiempo ve y se comunica con un doble exacto suyo, en una especie de desdoblamiento psicológico que le acompaña allá donde va.
Eso ya nos da un indicio de las intenciones del autor. Linhart crea una panoplia de personajes que transitan las páginas de la novela gráfica mostrando sus excentricidades. Podemos vislumbrar enseguida algunas influencias en el humor negro que gastaban los personajes de Doctor en Alaska o Twin Peaks, ofreciendo así un trasfondo muy rico que engrandece la obra al tiempo que se adentra en un folclore original y, en ocasiones, chocante. Si bien se adivinan algunos guiños a Cronenberg, es sin duda David Lynch el primer nombre que viene a la mente cuando uno se sumerge en el surrealismo y el ligero toque fantástico que desprende Röd i snön.
Nada nuevo bajo el lánguido sol escandinavo: una novela negra, otra. Están de moda. Los ambientes nevados, la profundidad de los bosques, las poblaciones aisladas y un paisanaje inestable, propenso a trastornos psíquicos a consecuencia de la soledad y lo extremoso del clima son los ingredientes de una receta que no se renueva, que se repite como la morcilla, que ya cansa.
· Röd y Snön son la misma persona que aparece como dos. Es un ardid narrativo —en absoluto original— que consiste en duplicar la personalidad del detective con un alter ego, invisible para los demás, que actúa como un pepito grillo y que permite al lector conocer algunos recuerdos, observaciones o cómo discurren los pensamientos y los procesos deductivos del protagonista.
· En cuanto a la historia, pues bien hilada, dignamente resuelta pero, como suele suceder con este género de novelas, muy fullera en unas conclusiones inesperadas y unos motivos insospechados por ocultos, desproporcionados e inverosímiles sobre todo. No obstante, se lee con interés y gusto.
· La representación gráfica es fría y pobre. Peca de digitalización, de un esceso de informática: abuso de copia y pega, fondos insustanciales y repetidos, personajes inexpresivos, vaya, todos los defectos y todas las carencias de un arte que se muere, que lo matamos con comodidad y máquinas... Y aún nos queda asistir a un porvenir que llaman "inteligente"; aunque siempre quedarán los viejos, los clásicos.
El ‘nordic noir’ obsesionó a muchísimos lectores de policial y no fueron pocos los no nórdicos que trataron de hacer el propio. En general no es algo que salga muy bien pero si gracias a dicha práctica tenemos un librazo como este, todos los intentos fallidos están perdonados. Arne Gunnarson es un investigador de seguros que viaja al pequeño “pueblo” (las comillas son porque apenas si se trata de unas casas sueltas en un bosque) de Karlsbacka en Suecia a investigar un asesinato. A la mejor usanza del género, el crimen es truculento, hay pocas pistas y menos todavía sospechosos. Y también a la mejor usanza del género Arne no es el investigador tradicional y tiene unos cuantos esqueletos escondidos en el armario. Linhart construye con mucha calma, paciencia, cuidado y minuciosidad tanto el misterio, como la ambientación, como los personajes, apoyado en su estilo pulcro, detallista, minimalista y perfectamente narrativo. La resolución es para sacarse el sombrero. Si te gusta el nordic noir, es imperdible. Y si te gusta la buena historieta, es imprescindible.
A! Cómo me gustan los thrillers escandinavos!! Esas comunidades donde la nieve lo oculta todo, y cada vecino parece esconder un pasado turbulento! Esta es una historia detectivesca, de suspense, y de giros. Bien ambientada, que se toma sus pausas para enriquecer personajes, de dibujo sencillo pero muy efectivo, y que apetece leer con un tazón de café con leche o una infusión, tapada con una manta.
Röd i snön (“Red in the Snow”) is a dark and beautifully drawn Nordic noir comic set in a frozen Swedish village where a brutal murder shatters the calm. An insurance investigator—not your usual detective—tries to uncover the truth. I read this Spanish edition to improve my Spanish, and while it sometimes felt a bit long, the art and eerie atmosphere kept me hooked. Cold, clever, and quietly haunting, a perfect winter read.
Pues me ha gustado bastante jssj Es cierto que tiene pocas paginas para profundizar en alguna cosa pero me gusta mucho el ambiente de la historia. El tema que sea en los países nórdicos con la nieve y demás ya me añade mucha puntuación porque es algo que me gusta mucho. La historia está chula en general. Lo recomiendo.
Intersante investigación Noir por parte de un inspector de seguros con doble personalidad. Me ha gustado mucho el uso de los grises y el color, asi como las conversaciones del protagonista consigo mismo. La historia ya tal, no es mi género favorito ni mucho menos, pero ha ido interesante.