‘Naftalina’ es uno de los mejores libros que se han publicado este año en España. El cómic de esta autora argentina cuenta la historia de una joven aficionada a la fotografía que, durante una de las crisis económicas del país, se muda a la casa de su abuela que acaba de fallecer y con quien no tenía demasiada buena relación, por ser la anciana una mujer de trato difícil. Conforme la chica redescubre y conecta con la casa empieza a desentrañar (y a comprender) la historia de su propios antecesores, y entonces se abre un segundo eje argumental que nos cuenta la epopeya familiar desde que, justo antes de la Segunda Guerra Mundial, sus bisabuelos tuvieran que emigrar de Italia a Argentina huyendo de la persecución política y empezando de cero al otro lado del mundo.
Sole Otero encuentra en esta familia temas universales: las heridas que no cicatrizan, incluso entre seres queridos; la abnegación y el sacrificio que siempre se ha exigido a las mujeres en pos del bienestar de los hombres de la familia; la pérdida, el duelo, el remordimiento, el rencor; los secretos que se enconan hasta modificar caracteres y formas de vida; la comprensión que, si no justifica, al menos sí hace comprender los motivos ajenos.
La autora tiene el mérito de hacer perfectamente comprensible las relaciones familiares y los cambios temporales. La casa es un escenario en el que espacio y tiempo tienen las barreras desdibujadas y en el que los recuerdos se entremezclan con el presente, como pasa en la vida real, hasta hacerse consistentes y físicos. La angustia de la bisabuela, la frustración de la abuela, la huida del padre y la incertidumbre de la hija se entremezclan magistralmente formando un todo, y el lector se convierte en un personaje más de los que se entrecruzan, a lo largo del siglo XX, entre las cuatro paredes que acogen la historia (y la prehistoria) de la protagonista.
Esta obra se queda contigo después de haberla terminado, como el rastro del olor un ser querido, como el puente que se tiende para tratar de comprender la actitud incomprensible de alguien que te importa, como el recuerdo de los grandes títulos de la historia de la novela gráfica entre los que ‘Naftalina’ ya se encuentra.
Te gustará si te gusta: Persépolis; ‘La casa’ de Paco Roca; Tomates verdes fritos; ‘Juste la fin du monde’ de Xavier Dolan; ‘Pueblo blanco’ de Serrat; ‘Middlesex’ de Eugenides.