«Ceder no es consentir». Esto pareciera evidente. Sin embargo, es necesario delinear la frontera entre «ceder» y «consentir», pues en ocasiones puede darse una peligrosa proximidad entre ambos. El consentimiento, de hecho, siempre implica un nunca puedo saber de antemano a dónde me conducirá. ¿Podría ser entonces que el consentimiento dejara la vía libre a la coerción? La experiencia de la pasión, la angustia en la relación con el otro y la obediencia al superyó desdibujan la frontera entre el consentimiento y la coerción dentro del propio sujeto.
A partir del movimiento #MeToo y de la historia de Vanessa Springora, Clotilde Leguil explora las raíces subjetivas del consentimiento. Desde el psicoanálisis, muestra que el deseo no es el impulso y que la confrontación con la coerción deja una marca imborrable. ¿Por qué no puedo decir nada una vez que ha ocurrido? ¿Cómo puedo volver a consentir?
Per la gent que ha llegit “El sentido de consentir” de Clara Serra i li agradaria aprofundir més ens la complexitat del consentiment li recomano moltíssim! M’ha encantat la conversa que hi ha entre la filosofia, el psicoanàlisis i la literatura per abordar aquest concepte. Increïble lectura📚✨
Clotilde Leguil parte de un hecho que la mayoría habremos experimentado en lo que respecta a nuestros encuentros amorosos: no existe algo así como el consentimiento esclarecido (como tampoco deja de ser confuso u oscuro el deseo en el que nos apoyamos para consentir). Es decir, esta perspectiva contractualista que parece dominar nuestros intercambios sexuales, tomando el consentimiento como algo directamente transparente y accesible a todas, y la jerga para hablar de ellos son una suerte de impostura (no solo porque el contexto patriarcal pueda viciar los "síes", sino (y mucho más importante) porque el propio sujeto está atravesado por diversas instancias (la psique). A partir de aquí, la autora se sirve del psicoanálisis e intenta matizar todo lo que hay entre el consentimiento y la cesión, sirviéndose de referentes de la cultura literaria y cinematográfica francesa (no podía falta la Annie Ernaux de "Perderse"), así como de contextos que no son exclusivamente amatorios: ceder en el mundo del trabajo, ceder en la guerra...¿en nombre de qué nos dejamos hacer? Este libro abre caminos, tanto en el contexto francés como en el español.
Je pense que ce livre peut avoir de la valeur dans des contextes particuliers, notamment quand une personne doute de si iel a donné son consentement. Sachant que la majorité des agressions sexuelles et "dépassement" de consentement se font dans un cadre où la victime de ces actes connaît l'agresseur, il peut y avoir de la valeur pour celle-ci dans ce travail. Je trouve certains passages sur la relation entre le sur-moi et le désir assez sympa.
Par contre...
L'autrice dit vouloir éclairer la "limite entre céder et consentir", mais je trouve qu'il y a trop de blabla autour de celle-ci. Je comprends que l'autrice tente bien de ne pas faire de "victim blaming", mais ce n'est pas très réussi à mon avis. Quand le consentement n'est pas respecté elle parle d'un "céder sur" ses désirs. Tout s'articule autour d'une semblance d'ambiguïté omniprésente autour de la question du consentement. J'ai une question simple qui pour moi met en question la thèse exposée, car je pense que celle-ci, formulée avec trop de généralité échoue à la prendre en considération: quand il y a un dépassement manifeste du consentement et que la victime s'y oppose, à quoi cède t'elle? À mon avis, à rien.
Bref... les premières pages m'ont mise sur mes gardes, ça ne m'a pas lâché. Dommage...
El recomano molt! En la linea de Clara Serra, però des de la mirada psicoanalítica, Leguil ofereix una manera d’entendre el consentiment sexual complexa i sense reduccionismes.