Este libro, en sus poco más de 100 páginas, abarca crimen, fútbol, pasión y dictadura.
La madre de la protagonista fue desaparecida embarazada delante de ella.
Años después, sin saber qué fue de su madre ni su hermana, debe seguir viviendo en el barrio con su verdugo, y compartiendo con él la pasión futbolera.
María logra capturar muy bien el entusiasmo del hincha, aún a un adesinteresada del fútbol como quien suscribe.
La historia en si es fascinante, y su escritura, simple pero implacable. Volveré a leerla, sin dudas.