«Conocemos al Ernesto Castro filósofo y lo admiramos. En este libro asistimos al raro espectáculo del Ernesto Castro poeta y no podemos sino amarlo. Una búsqueda sin fin por los barrocos, los románticos, las vanguardias, la oralidad, rumbo a nuevas maneras de decir y sentir. "¿Todo hombre es / un sol envenenado?" Sí, pero el viento tiene un lametón, soñar es una gran idea y abril está "recién fregao". Belleza». —Berta García Faet
«Los poemas con un bloque blanco encima, ahogados, apretados por la página en blanco, que se vuelve toda una fiesta hacia el final del libro. Una fiesta a la que vine y me quedé. Una fiesta en la que la palabra de Ernesto vence y se escabulle en el silencio». —Paula Ilabaca
«Quien nos reúne aquí tiene experiencia en alegrías y fangos, por no decir una visión plena, obra y un sentido de la exposición apto para muy pocos. Lo los poetas, amigxs, a veces escriben libros de poemas. ¡A veces!» —Álvaro Guijarro
Ernesto Castro es un escritor, pensador y sonámbulo milénial. Profesor de Estética en la Universidad Autónoma de Madrid, ahora culmina su 'Trilogía platónica', elabora su propio sistema filosófico (el «naturalismo genérico») y prepara una historia del pensamiento migrante en castellano y portugués (Iberografías). Terció en el 15M, completó una gira de conferencias por México y ha publicado media docena de libros de no ficción, el último de los cuales se titula '¡El gran Pan ha muerto! Palimpsestos todológicos'. Su tesis doctoral, la primera en castellano sobre el giro realista de la filosofía en siglo XXI, ha sido traducida al inglés por la editorial alemana Mohr Siebeck. Vive en Arganzuela, tiene novia, escribe poesía y busca agente literario, no necesariamente en ese orden. Regenta un canal de YouTube con más de 135.000 suscriptores, donde emite los vídeos de sus clases y conferencias. Quiere recorrer el camino de Santiago o volar a Guinea Ecuatorial; cualquiera de las dos le vale.
Entiendo que la gracia de mi colega Ernesto es ser insoportablemente pedante (lo amamos por ello) pero entre que no soy muy fan del experimentalismo y el gasto de papel y que me cuele un verso en griego y otro con faltas de ortografía a drede, se me hace cuesta arriba apreciar la belleza de las figuras. Aun así tiene pasajes rescatables, pero quedan totalmente opacadas
Dudaba entre darle 4 o 5 estrellas, así que al final me he decantado por equilibrar los ratings. Este poemario es complicado de puntuar porque te mece a la par que te desafía.
A mí hay versos que me han sacado de mis casillas, he detestado con todo mi ser el uso de alguna palabra, pero también me ha enternecido en un buen transcurso de sus páginas, me ha regalado poemas como el de «amar la distancia», un índice impecable, una estructura forma envidiable y alguna referencia misteriosa que resolver.
Este poemario devuelve la mirada, y yo, que lo pedí prestado a mi amigo Héctor pensando que no iba a dejarme cautivar, he sido secuestrada por él. Debo evaluar este pequeño caos poético con buen ver porque sé que cuando le devuelva el libro a Héctor, yo echaré de menos muchas de sus páginas.
Poemario de imágenes, poemario del abecedario, poemario del poeta que busca la palabra y encuentra todas las letras volcadas una detrás de otra; sílabas que no tienen idioma ni pertenecen ya a nada en concreto. Por momentos una revelación, por momentos una ida de olla. Inclasificable, tanto que no sé si me gustó o me ha empujado al "precipicio".
el fin es un final para aquel dios que crea para aquel dios que en sí mismo se tiene / aquel dios ㅤ ㅤ ㅤ ㅤ ㅤ ㅤ voluntad perdida ㅤ ㅤ ㅤ ㅤ ㅤ ㅤ y contingencia / hijos reconocidos e ignorados en el triángulo isósceles del emblema
Me parece un texto demasiado descabezado y quizá con demasiados guiños a cierta gente de su circulo. No me gusta el estilo de escritura que tiene (mezclando clasicismo y posmodernidad). Prácticamente no aprecio belleza poética en sus fragmentos. Tan solo me han llegado de verdad 3 de los breves textos que componen esta obra. Me esperaba más del gran Ernesto Castro, que con este libro deja claro que es mejor filósofo que poeta. De todas formas, esperando con ganas lo siguiente que saque de este género literario tan especial.