¡La vampira de Barcelona, mendiga de día, mujer de la alta sociedad de noche, capturaba a los niños con su manto negro. Acabó por lo menos con la vida de veinte. Ella bebía el líquido rojo, convencida de que le hacía rejuvenecer y embellecer su fornido cuerpo. En la casa, la policía encontró libros de ocultismo y extrañas r
Me pareció demasiado breve y además se nota la antigüedad porque hoy en día se saben muchas más cosas. Me gustó mucho más El mito de vampirismo de Dioni Arroyo, pero supongo que el propósito de los libros era distinto.