De los tres libros es el que menos me ha gustado, pero en conjunto la trilogía me pareció bastante entretenida.
(Spoilers adelante, hay alerta sobre los párrafos)
Sentí que el tercer libro transcurría de manera demasiado lenta, haciendo tiempo para el final, y solo se dedicaba a dar vuelta a la misma información y los mismos temas por varios capítulos, sin aportar mucho información nueva ni un avance significativo.
¡SPOILER!
Casi al final, se introduce un nuevo problema que se soluciona de manera muy sencilla para lo complicado que parecía en un principio la tarea. Siento que si se hubieran enfocado en este problema (solo diré que se trata de un pergamino) desde mucho antes, hubiera resultado mucho más interesante, en lugar de pasar tanto capítulos con Lucy y Mina dando vueltas a los mismos problemas y la misma información sin llegar a nada relevante. Si se hubiera sabido sobre el pergamino, desde mucho antes y la trama se hubiera enfocado en este detalle, muy probablemente hubiera resultado mejor aunque se hubiera alejado un poco más del toque de realismo que había estado manejando en los dos libros anteriores. Además, todo el tema del pergamino, una vez se reveló, pareció un elemento forzado y sin mucho dificultad, así como también sin casi ninguna explicación. De manera personal, hubiera indagado un poco más sobre la misteriosa Scholomance para poder justificar mejor al condenado pergamino y su decepcionante sencillez.
FIN del spoiler...
Este libro pareció enfocarse más en la fantasía y los personajes me parecieron mucho más sencillos de convencer sobre el mundo de los vampiros, auras y pactos con el Señor Oscuro, que en los anteriores libros. Pero a mi parecer parecía que esto era así solo para acelerar la trama hasta el clímax, que en lo personal no me ha parecido tan emocionante por lo sencillo que fue la resolución del problema.
El Señor Oscuro fue mi personaje favorito en este libro, me pareció que fue el mejor planteado ya que, aunque no aparece mucho, el misterio le ha quedado bien y lo han sabido aprovechar en las escenas que tiene, pero además de esto, la explicación final de Abraham sobre él me ha dejado pensado: "meh...", sentí que esa información adicional era algo innecesaria, hubiera sido mejor dejarlo al criterio del lector, haberme dado la oportunidad de descubrirlo sola.
Por último, con el aumento de la fantasía, los poderes y los círculos mágicos, vino una considerable disminución en la parte histórica, que era lo que más me gustaba de estos libros, y eso formó parte de que este último no me terminara de gustar del todo.
El diario de Vlad como primer capítulo me ha encantado, y por un momento creí que se le daría más protagonismo a la condesa de Bathory, pero este último personaje, así como el mismo Vlad, me han terminado decepcionando enormemente con su participación en este libro.
En conclusión, tengo problemas con los personajes, el ritmo de la trama, la reiteración de los mismos temas y problemas por varios capítulos, el acelerado y a la vez insatisfactorio final, (muy absurdamente sencillo todo en las últimas páginas); pero, en conjunto los tres libros son muy entretenidos, tienen un gran y detallado trabajo de historia e investigación, que no pude resistir y que me dio a conocer muchos datos históricos (e inclusos geográficos) que desconocía. El trabajo de genealogía también es increíble y (al menos en los primeros 2 libros y primera parte del tercero) se mezcla muy bien con la ficción y los personajes principales, dando un excelente toque realista a la primera parte de la historia (lo que falla en el último libro).
En total, me parece que la trilogía completa tendría 3 estrellas. "Pius et Justus"