En esta nueva narración de sus aventuras promocionales firmando libros por toda nuestra geografía, Yauci transita de la desdicha a la victoria sin pestañear, con un empeño que raya lo espartano, abraza la osadía y enfrenta el peligro, el escrúpulo y los rigores climáticos propios de guaguas trémulas, habitaciones tristes, cocinas inmundas o baños con desagües titubeantes y toallas mojadas (Del Prólogo de Pepe Colubi). Tras 15000 ejemplares vendidos entre todos sus títulos y más de una década de profesión ya no se puede considerar a Yauci Manuel Fernández un autor novel, pero eso no es suficiente para evitar las desventuras de un escritor mindundi, aunque haya mejorado un pelín.
Yauci Manuel Fernández nació en Santa Cruz de Tenerife en 1993. Se graduó en Psicología en la Universidad de La Laguna, aunque no ejerce actualmente. Durante dos años formó parte de la Asociación de Jóvenes Talentos Matemáticos del programa Estalmat Canarias y quedó finalista de la Olimpiada Matemática Canaria en el año 2007. Además de su predilección por las ciencias y los números, también ha trabajado como pintor de miniaturas y gestor cultural en las librerías Agapea de Canarias.
Recientemente ha fundado Ediciones Singularidad para apoyar la literatura y el valor cultural del libro en todas sus vertientes.
Entre todas sus obras, Yauci Manuel Fernández acumula más de 20 000 ejemplares vendidos y cuenta con ocho libros publicados además de Todo va sobre ruedas.
Empecé a leer esta obra en un autobús (o guagua, como obviamente la llama el autor) y descubrí una narración tan amena de sus peripecias cotidianas durante sus giras que, cuando me quise dar cuenta, llegué a mi destino y había devorado casi la mitad. Dosifiqué el resto para otros dos ratitos y en todos ellos el efecto fue el mismo: Yauci consiguió sacarme una sonrisa en cada página.
Supongo que todos tendemos a pensar en autores famosos, aclamados por la crítica y con largas colas en los eventos a los que son invitados. La pequeña punta del iceberg. Con esta suerte de diario, Yauci nos muestra la verdadera realidad de l@s escritor@s que se esconde bajo la superficie y la adereza con un humor con el que inmediatamente te hace partícipe de cada aventura en el transporte público, en los alojamientos y en los stands de las muchas librerías y ferias que ha pisado para darse a conocer. El final del prólogo (una joya, por cierto) no puede ser más certero: "Gracias por pasarlo mal para contarlo tan bien".
En mi caso, me han gustado especialmente las reflexiones que el autor intercala a lo largo de las crónicas. Resultan muy reveladoras, sobre todo para quienes intentan/intentamos dar nuestros primeros pasos en este mundillo tan complicado y arriesgado, pero a la vez tan gratificante. Los tips finales son otro apunte fantástico. Mi más sincera enhorabuena al escritor.
PD. Existe un primer libro de "Crónicas", pero no lo sabía cuando lo compré. No obstante, a veces no pasa nada por empezar la casa por el tejado y terminar con el suelo. Intentaré dentro de poco pillar el ejemplar para seguir acompañando a Yauci en sus viajes (y porque me meo con las respuestas que suelta la gente en las firmas, para qué engañarnos).
Cuando imaginamos a los escritores nos viene a la cabeza el éxito de Rowling o King y pensamos que el mundo de las letras es ese. En esta novela escrita con un delicado sentido del humor Yauci viene a mostrarnos la realidad. Sus largas giras por toda España están llenas de momentos divertidos, extraños, cómicos y desesperanzadores. Con una forma narrativa fluida y amena te adentras en el día a día de este escritor que entre líneas deja claro que los sueños se madrugan, se luchan, se meten en maletas y se trabajan día a día. Gracias, Yauci. Si estás buscando leer algo diferente te recomiendo esta novela.
Este libro, como el anterior ha sido muy ameno y divertido. Las aventuras de un escritor que es cada vez más conocido, pero que se encuentra con miles de situaciones la mar de curiosas y peculiares.