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La desfachatez machista: Hombres que nos explican el verdadero feminismo

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272 pages, Paperback

Published October 17, 2023

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María Martín Barranco

7 books20 followers

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Displaying 1 - 9 of 9 reviews
Profile Image for Marisolera.
949 reviews214 followers
May 2, 2024
Hay que leerla a poquitos, porque tanta ranciedad y misoginia astraga mucho. Es increíble el trabajo de recopilación que ha hecho la autora, tragándose la mierda que han escrito determinados sujetos a lo largo de 23 años, y ver que esos seres no han evolucionado ni una pizca. Que haya aún tipos que digan cosas como "Creo que lo irresponsable es pintarse los labios de rojo o ponerse tacones sin saber qué efectos puede producir en los machos de alrededor, pues aunque la mayoría pueden ser civilizados y pueden reprimir el impulso, siempre cabe la posibilidad de que te cruces con un macho impulsivo demasiado conectado con su naturaleza" y luego se hagan cruces porque si la ley de violencia de género, si blablabla ya hay igualdad, si tal o si cual.

Te pones a cancelar autores y no solo es Pérez-Reverte. Javier Marías (Apenas quedan mujeres como las de antes […]. Y me refiero a mujeres de esas que pisaban fuerte y sentías temblar el suelo a su paso. Mujeres de bandera. Lo comento con Javier Marías saliendo del hotel Palace, donde en el vestíbulo vemos a una torda espectacular. «Aunque ordinaria», opina Javier. «Creo que no lo sabe», apunto yo. […] y se nos cruza una rubia de buena cara y mejor figura, vestida de negro y con zapatos de tacón, que camina arqueando las piernas, toc, toc, con tan poca gracia que es como para, piadosamente —¿acaso no se mata a los caballos?—, abatirla de un escopetazo (dice Reverte)), Vicente Valls, Félix de Azúa, Sánchez Dragó (En Tokio me topé de frente con unas lolitas, de esas que visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rímel, tacones, minifalda… Tendrían unos 13 años), Francisco Umbral, Hernán Migoya y tantos otros. Misoginia en estado puro. Pero no les digas nada porque también ellos tienen madres y esposas e hijas, así que ¿cómo no van a ser ellos feministas?.

Asco es decir poco.
33 reviews
April 2, 2025
Este es un libro impresindible cuando buscas la historia del feminismo en España, en mi caso no alcance a terminarlo porque ando buscando otro tipo de libro pero todos los capítulos que alcance a leer cumplen muy bien con el tipo de historia que trata con ejemplos de porque es necesario que exista un movimiento así.
Profile Image for Laia LM.
7 reviews
April 29, 2024
Me lo he leído en cinco días. Me parece una maravilla de libro, con claras explicaciones y reseñas sobre el tema, que se abstengan los hombres que se sientan atacados por cada concepto o tema que habla sobre el feminismo porque no sabrán leer más allá. En este libro se hacen generalizaciones, todas necesarias. María Martín magnífica.
Profile Image for Jorge Zuluaga.
477 reviews400 followers
July 1, 2026
María Martín Barranco se ha convertido con los años, los libros y los «callos» en el «terror intelectual» de muchos machirulos y señoros de España y, me atrevería a decir también, de casi toda Hispanoamérica. Estos dos libros, La desfachatez machista y ¿Por qué algunos hombres están tan enfadados?, recogen sus pormenorizados e impertinentes análisis de más de una década de «discusiones» con personajes de todos los talantes. Desde grandes escritores hasta furibundos incels, Martín documenta los perfiles con los que se ha topado en su labor incansable de reivindicación de los derechos de las mujeres a través de múltiples medios, tanto virtuales como físicos.

Los «callos» a los que me refiero, en su caso, significan una andanada interminable de insultos, troleadas, amenazas, demandas y hasta uno que otro susto. Ella los describe con algún detalle —si lo hiciera a fondo, llenaría volúmenes enteros— en estas dos publicaciones.

Por «terror intelectual» —porque de terrores verdaderos, reales y virtuales, saben mejor las mujeres como ella— me refiero a la sensación que deben tener muchos de los PepeLuises (para usar uno de sus epítetos preferidos) a los que enfrenta semana tras semana. Debe ser aterrador para ellos ver que una profesional como ella, impenitente e impertinente —como la definen acertadamente en las reseñas de sus obras—, se mantiene años enteros incólume. Y no es que estas luchas no le pasen factura, pero ella sigue ahí: escribiendo, trinando y respondiendo, a veces con rabia, a veces con humor y la mayoría de las veces con un verdadero rigor. Enfrenta críticas e insultos que desanimarían hasta al más valiente de los contertulios (así, en masculino genérico).

Por «discusiones», naturalmente, entiendo la infinidad de comentarios y mensajes directos e indirectos que esta autora granadina ha recibido de personajes de toda índole a lo largo de su carrera. Algunos los ha respondido y otros tan solo los ha registrado para las minuciosas investigaciones consignadas en estos libros sobre su labor como pensadora y comunicadora del feminismo radical (espero que no se moleste si alguna vez se toma el trabajo de leer esta prescindible reseña).

Decidí juntar en una sola reseña mi comentario sobre los dos libros, La desfachatez machista y ¿Por qué algunos hombres están tan enfadados?, porque creo que comparten más elementos de los que María Martín tal vez haya hecho evidentes en ambas publicaciones.

Es cierto que hay matices que diferencian a ambos textos. La desfachatez machista —que llamaré en lo sucesivo LaDM— es, en buena medida, una especie de «autobiografía feminista» (imagino que María preferiría el término «memorias de batallas») estructurada alrededor de sus experiencias lidiando con personajes antifeministas de todos los talantes. Para reforzar su carácter de memorias, el libro se organiza de forma cronológica y cubre un amplio período que va desde el 2000 hasta el 2023. Más de veinte años batallando sin descanso contra la desfachatez machista.

Por su parte, ¿Por qué algunos hombres están tan enfadados? —al que me referiré en lo sucesivo como ENF— es una radiografía amplia y bastante rigurosa del fenómeno que se ha dado en llamar «machosfera» o «manosfera». Se trata de una subcultura antifeminista (o mejor, antimujeres, es decir, antihumana) que promueve una forma tóxica de masculinidad. Una de las revelaciones más perturbadoras de la investigación de María es que este movimiento está capturando a diario a miles de niños y jóvenes para una causa antiderechos que no resuelve ninguno de los problemas que la originaron, y que se viene convirtiendo, desde hace algunos años, en el caladero de votos de la ultraderecha en todo el mundo.

La mayor impresión que me llevé ante la vasta colección de evidencias, extractos de columnas y mensajes antifeministas en distintos medios que contiene LaDM, fue descubrir que personajes que admiramos —o admirábamos, prueben a conservar una buena imagen de esta gente después de leer este libro—, tales como Javier Marías, Vargas Llosa, Víctor Lapuente o Arturo Pérez-Reverte, tienen posiciones ardorosas y casi fanáticas contra las mujeres. Especialmente contra aquellas que «osan» expresar algún tipo de queja frente a las injusticias de la sociedad patriarcal o del uso excluyente del lenguaje.

Más impresionante aún es descubrir que estos machirulos llevan más de diez años expresándose de manera desobligante, y en ocasiones simplemente grosera, en las columnas del prestigioso periódico El País contra las luchas feministas y contra las mujeres en general.

Mucho antes de que se viralizaran los canales de la machosfera, estos energúmenos ya venían minimizando las reivindicaciones femeninas desde sus plataformas de primer nivel. Lo hacían usando un español impecable y aprovechando el increíble privilegio que les otorga su respetabilidad literaria y académica (hay que recordar que Pérez-Reverte es académico de la RAE y, como aprendí en este libro, uno de los más aguerridos enemigos de hacer más incluyente nuestra lengua).

Personalmente, después de este libro, me resisto a leer cualquier cosa que hayan escrito estos señoros. Y no, no llegué a la conclusión de que prefería leer a cualquier otra autora o autor antes que una novela de Pérez-Reverte —y eso que tenía varias en la mira, pues el género que domina este individuo es de mis preferidos— solo porque María Martín se haya dedicado a «describir» su tratamiento hacia las mujeres y en especial hacia las feministas en sus columnas. Es que Martín-Barranco reproduce en LaDM decenas de fragmentos que no le dejan a nadie dudas sobre el sexismo descarado de estos respetados autores. ¿Eso de «separar al autor de su obra»? ¡Mis pelotas!

El capítulo dedicado a los supuestos aliados, que lleva por título (como no podíamos esperar de otra manera con María) «Aliado el que tengo aquí colgado», es fabuloso y aleccionador. Una gran lección para todas las personas que manifestamos nuestro apoyo al feminismo o para aquellas que se declaran abiertamente feministas o aliadas del movimiento. Recomiendo especialmente la lectura de un párrafo clave en la página 207 que comienza así: «Porque si defiendes la explotación reproductiva o la prostitución como un trabajo, no eres feminista (y si eres putero, menos, claro)». ¡Qué excelente enumeración de las características básicas que deben tener las personas que de verdad defienden los principios del feminismo!

La cantaleta me la tragué todita; yo, que estoy aquí presentándome como profeminista mientras una mujer, mi esposa, me alimenta y me cuida para que pueda terminar de leer el libro —que ella posiblemente no tendrá tiempo de leer por el trabajo de cuidado que ocupa su tiempo— y escribir esta interminable reseña. Sobre esto, María Martín señala: «Apoyar el feminismo no se trataba, ni se trata, de dar discursos que ya nos sabemos a las que nos los sabemos, se trata de analizar las dinámicas de poder y evitar repetirlas. Con las mujeres, con los hombres, en casa, en el trabajo, en la calle. De vacaciones, viajando, en familia. Y esas siguen casi intactas».

Por su parte, en ¿Por qué algunos hombres están tan enfadados? (o ENF, para ser coherente con la sigla), María se dedica a desmenuzar la machosfera y los movimientos que la componen. A lo largo de ocho capítulos, realiza una detalladísima radiografía de esta forma de misoginia organizada que está conquistando desde los espacios de interacción de los jóvenes hasta los escaños de los parlamentos o las más altas dignidades de gobierno en países latinoamericanos (Chile, Argentina, Ecuador y ahora Colombia, maldita sea). El recorrido es completo: abarca la identificación de los fenómenos que convergen en la machosfera, los principios que la rigen (el catecismo, como lo llama la autora), el lenguaje y las falacias lógicas que utilizan con frecuencia, y la fuente del dinero que mantiene estos movimientos antifeministas (porque claro, todo en el fondo es dinero). También describe a la fauna machosférica —que hay que conocer bien para saber cuándo se nos aparece un espécimen en nuestro círculo inmediato de amistades o en un grupo de WhatsApp—, las acciones de hecho que algunos de ellos han cometido mientras otros los admiran con veneración, y remata con la intromisión de estos fenómenos virales en la política.

Todo esto acompañado de abundantes evidencias, citas y enlaces, y soportado en rigurosos análisis psicológicos, sociológicos, económicos y políticos que convierten a este libro en un documento de referencia sobre el fenómeno. ¡Ah! Y todo adecuadamente matizado con las genialidades, impertinencias y decires de María Martín, que no dejan indiferente a ningún lector en nuestra lengua.

La conclusión de ENF no puede ser más alarmante: la machosfera congrega hoy a más de cien millones de jóvenes en todo el planeta (una cifra mía, basada en los datos que provee el libro); su fuerza está creciendo y se está convirtiendo en votos. El enfado parece estar in crescendo, pero la responsabilidad de detener este crecimiento todavía no se asume. El feminismo, como argumenta ampliamente María en sus capítulos finales, no tiene esa tarea. ¿Quién lo hará entonces antes de que el mundo se haga invivible para mujeres —ya lo es— y hombres por igual? (¿Solo nos preocupamos cuando la amenaza puede afectarnos a nosotros también? Esta es una reflexión muy válida que hace la autora y de la que me hago eco aquí).

Ambos libros son una colección inagotable de frases que van desde lo ingenioso y satisfactoriamente impertinente, hasta reflexiones muy profundas y dignas de los mejores manifiestos feministas.

«Si a la corrección de la desigualdad la llamamos guerra [de los sexos], a los ataques sistemáticos de los hombres contra mujeres ¿cómo los llamamos?» (LaDM).
«El encono de los hombres de hoy no es una respuesta emocional a una irreal pérdida de derechos, es un producto manufacturado en Silicon Valley, empaquetado por partidos políticos en declive intelectual y moral y consumido con voracidad por millones de hombres que han encontrado en la indignación su nueva identidad» (ENF).
«Si después de las palabras libertad, igualdad o feminismo viene un pero [—“yo quiero igualdad, pero”—] gentes, ahí no es. Conjugar el verbo peroquear es de señoros» (LaDM).
«Algo que no importa cuando se hace a las mujeres o al feminismo solo empieza a importar cuando afecta a algunos hombres» (ENF).
«La biología no se elige; la socialización no se negocia; se nos da una y se nos impone otra» (ENF).
«Porque la igualdad no se mide solo en el renombre que alcanzan las mujeres de talento extraordinario, sino en mirar cuántos hombres sin él fueron reconocidos antes, más, mejor» (LaDM).
«En medio de todas las resistencias imaginables, el feminismo tiene lo que la reacción machista no: soluciones. Soluciones para una sociedad que, con todos sus ruidos, sus cambios y sus miedos necesita un horizonte más habitable» (ENF).
«Solo hace feminista el trabajo expreso por la abolición de todas las opresiones de las mujeres: el género en todas sus manifestaciones (estereotipos, roles, separación de espacios y tiempos, brechas) y las explotaciones sexual y reproductiva (lo que incluye trata, prostitución y los —mal llamados— vientres de alquiler); si no, no es feminismo» (LaDM).
«El patriarcado los cría y el dinerito los junta» (ENF).
«La independencia del hombre patriarcal siempre fue ilusoria; era una autonomía subvencionada por el trabajo invisible del "sexo débil"» (ENF).
«El hombre roto supone un hombre roto; si le pasa al hombre, le pasa al mundo; si le pasa a las mujeres es cosa suya (victimismo)» (LaDM).
«El tiempo de hablar bajito para no incomodar, de pedir permiso para dar opinión, de esperar toda una vida para clamar justicia ha terminado» (LaDM).
«Sienten que se les ha quitado el mando a distancia de la historia y nos acusan de esconderlo debajo del malvado sofá feminista» (ENF).
«Quien dice "ni machista ni feminista" de buena fe realmente no ve el machismo: no se percibe como generador de opinión universal y por defecto, y considera el feminismo una forma de romper el equilibrio; un equilibrio que no existe» (LaDM).
«El lenguaje es el primer territorio que han perdido: no hemos pedido permiso, hemos empezado a hablar como nos ha dado la gana y hemos impuesto nuestra agenda; por eso se ha convertido en un detector de machirulos» (ENF).
«El sentido común es a la realidad lo que el masculino genérico a la inclusión: un trampantojo verbal; yo soy políticamente incorrecto; no, Manolo, tú lo que eres es tontísimo» (LaDM).
«Las empresas tecnológicas son responsables directas al permitir la monetización del odio y la rentabilización de la misoginia» (ENF).
«La manosfera es un ambiente de homosocialidad radical; un espacio donde los hombres solo se validan entre ellos, usando a las mujeres como un objeto de estudio, de odio, de choteo o de transacción» (ENF).
«Mis deseos son más mundanos, yo quiero tranquilidad para las mujeres mientras están vivas; hay días que incluso me conformaría con que estuvieran vivas» (ENF).

Por supuesto, no todo es olor de rosas (nunca he entendido por qué dicen «color», si lo de las rosas es oler). La lectura de ambos libros no es fácil. En muchos apartes se siente repetitiva y se vuelve difícil sacarle el gusto o aprender cosas nuevas. También resulta francamente agotador leer las interminables sandeces que escriben los personajes citados por la autora para ilustrar sus puntos. Sin embargo, es un agotamiento que se ve compensado, casi siempre, por las acertadas reflexiones y análisis de María, o por las risas que nos saca con sus genialidades.

Lo mejor de ambos libros es, definitivamente, la contundencia de sus capítulos finales, muy especialmente el del libro ENF, que lleva por título «Cerrar el grifo». Leí esas páginas como verdaderos manifiestos feministas que podrían disfrutarse de manera casi independiente del libro que los precede.

Leyendo los libros de María Martín Barranco, especialmente los apartes más profundos y filosóficos (que conforman la mayor parte; el humor y la impertinencia son un escampadero genial, pero ella es ante todo una pensadora profunda), recordé los apasionados argumentos que leí en la Vindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft. Puede sonar muy hiperbólico, y me perdonará la misma María por la comparación, pero yo la veo a ella hoy como una Wollstonecraft de nuestra era.

Aquí me quedo, esperando sus futuros libros.
1 review
November 16, 2025
Me gustan los libros sobre el lenguaje y me gustan aquellos que nos ensañan la utilidad del lenguaje como herramienta. Así que puedo decir sin sinrojo que disfruté enormemente el anterior libro de la autora. He aplicado muchos de sus consejos, todos ellos estupendos.

Sin embargo, algo no terminaba de oler tan bien como el resto. La autora se muestra del todo a favor del desdoblamiento. Así critica el DLE en su entrada de "actor" por referirse a "persona" en lugar de "hombre o mujer". Se me hace raro que una especialista en inclusión no prefiera la expresión que incluye a personas no binarias. Pero sigamos, que eso no desmerece el libro.

Pero más adelante otra frase devuelve el tufo: "No impondremos nombres y etiquetas que quien recibe rechaza (ni transexual, ni trans, ni cis, ni terf, ni travelo, ni mujer, ni hombre ni ninguna)". Uno de esos ejemplos no es lo mismo. Transexual (o transgénero), cis, travelo, mujer o hombre son cosas con las que se nace, igual que se nace negro o rubia; terf es una posición política. Por más que desee dejar de ser negra (si lo fuese), difícil me sería hacerlo. Para dejar de ser terf solo basta dejar de desear serlo. Igual que ser comunista, ancap o de centroderecha. "No impondremos nombres y etiquetas que quien recibe rechaza (ni socialista, ni nazi, ni anarquista, ni terf, ni gibelino, ni de izquierdas, ni de derechas ni ninguna)", no suena igual de lógico, ¿verdad?

Y el libro argumenta y convence de que hay que ser inclusivo; hay que aceptar a toda persona, cualquiera que sea su condición, como igual en derechos y deberes. Pero en nigún sitio argumenta que haya que ser inclusivo con las posiciones políticas, salvo en este caso. Si lo ampliamos al resto de casos el absurdo de un libro como este es obvio: ¿Que hacemos con los machistas o los señoros que rechazan esos nombre o etiquetas?

Hay solo una respuesta posible, pasamos de su rechazo, les llamamos lo que demuestran ser de palabra y hecho y publicamos libros como este para su escarnio y, ojalá, su cambio de ideas. Porque ser machista, señoro o terf es un estado mucho más sencillo y urgente de cambiar que el ser homosexual, judío o autista. Las tres primeras son un error, las tres últimas, formas de ser persona.

Y he aquí que, ya sobreaviso, pude ojear este libro en una librería, antes de soltar un duro, porque bastante mal me siento ya por haber dado dinero a J. K. Rowling como para seguir financiando autores y autoras terf. Y no, que solo enseñen la patita arteramente, no empañe el negocio de especialista en igualdad y lenguaje inclusivo, no me vale. Y ahí me lo encontré. Un fragmento enterito respecto a como llamar terf a una feminista radical transexcluyente es un insulto machista (aparentemente, solo los varones denuncian el feminismo transexcluyente). Igual que llamar nazi a un nacionalsocialista es un insulto progre, o rojo a un comunista un insulto facha, supongo.

Y aquí lo tienen. Una autora de la que aprender mucho respecto a lenguaje inclusivo y un poco respecto a como se intenta blanquear una ideología exclusivista con las armas de la inclusión.
Profile Image for Atenea Reina.
531 reviews52 followers
July 22, 2024
Un libro espectacular, definitivamente recomendable leerlo detenidamente, compuesto por un análisis subjetivo de más de 10,000 artículos publicados entre 2000 y 2023, brindando momentos de risa, pena ajena, náuseas y mucha indignación, comprobando que el anti feminismo es reactivo y lleva demasiado tiempo, calando en la sociedad. Lleno de textos publicados por señoros machistas citándose, premiándose , alabándose entre sí con ginopia y en la inopia, que se quejan día y día también, básicos simples, repetitivos y victimistas. Dicen que queremos destruir el lenguaje, la familia, el matrimonio, el amor, la literatura, que somos feminatas ultras, lo que sea eso. Mi más grande admiración a la autora por ser capaz de escribir esta maravilla y analizar a estos señoros a expensas de su salud mental y gástrica. Las teorías machistas presentadas hasta el cansancio, siempre se basan en la perversidad, la utilidad y el riesgo. Aborda el tema tan controversial del desdoblamiento que sólo vale cuando les conviene a ellos, pero nunca a nosotras y la tan clamada economía de lenguaje. Sus manías por definir el feminismo y clasificarlo sin haber leído jamás al respecto, dividiéndolo en categorías como: feminismo femenino o feminismo de la equidad. Ellos tienen opiniones variadas, nosotras nos dividimos. He de confesar que lo estuve dosificando porque es espectacular y no quería terminarlo, a la vez que quería saberlo todo inmediatamente y lo recomiendo ampliamente. Voy a insistir también en que es necesario en audiolibro, lo he escuchado en mi cabeza con su voz. Lo suyo son dramas y lo nuestro quejas, estamos hartas, aburridas y cansadas de sus comportamientos. “La incoherencia es a menudo inseparable de la desfachatez machista.” “Diría que es una guerra de sexos, pero los tiros los pegan unos y las muertas somos nosotras.” “La realidad social no es neutra, es desigual, discriminatoria, injusta.” “La mejor forma de detectar el artículo de un machirulo, no es que enfade las feministas, es que entusiasme los que se reconocen orgullosamente machistas.” “El sentido común es a la realidad, lo que el masculino genérico de la inclusión, un trampantojo verbal.”
Profile Image for Marta Guerrero.
306 reviews1 follower
July 15, 2024
Es un libro bastante interesante que expone las machistadas que han ido escribiendo los señoros “intelectuales” a lo largo del siglo XXI, rebatiéndolas y exponiendo su opinión y su situación personal. Es un libro que lleva mucho trabajo de documentación, con miles de escritos y escritores a analizar, y eso se percibe en la calidad. No es el mejor para iniciarse en feminismo, pero sí para tener una idea de lo que en España se ha dicho en contra de éste, al menos por parte de autores.
Profile Image for Montargnator.
8 reviews
March 3, 2026
Solamente diré dos cosas:

1) Este libro es una maravilla y me parece absolutamente necesario. Para todo el mundo.

2) Pérez-Revenido merece estar encerrado. Porque si es capaz de escribir abiertamente las barbaridades que ha escrito en medios, qué no será capaz de hacer a puerta cerrada.
33 reviews
January 2, 2025
Un libro que te hará reír y rechinar los dientes a partes iguales. Podría tener 1000 páginas más pero está muy bien condensado. He aprendido qué es el heteropatriarcado, chupito!
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