Mañana ya no hablaremos de nada es una indagación introspectiva sobre las complejidades de las relaciones humanas en el mundo contemporáneo. A través de los ojos de Mar, la novela nos adentra en su relación con Lorena González, caracterizada por la inestabilidad emocional, tendencias autodestructivas y una renuencia palpable al compromiso. A medida que avanzamos, el relato desentraña la lucha interna de Mar, quien busca comprender, perdonar y hallar equilibrio en una relación teñida de toxicidad. La narrativa se entreteje con poemas escritos por Lorena, intensificando el misterio en torno a su identidad y acentuando la travesía emocional de Mar en una Barcelona donde las drogas ofrecen un escape efímero de una realidad desoladora. A lo largo del relato, la ansiedad de Mar se manifiesta no solo en sus interacciones, sino también en diálogos introspectivos con su psiquiatra, intentando desentrañar y expresar su caos interno. Se abordan temas oscuros, tales como la violencia en sus diversas formas y referencias a la ansiedad, el suicidio y la bipolaridad. Sin embargo, la presencia de Joana en la vida de Mar hacia la segunda parte de la historia aporta un rayo de esperanza, mostrando que, a pesar del dolor, puede existir redención y nuevos comienzos en los lugares más inesperados.
La Montse Bizarro ha escrit una primera novel·la dura, fosca, de relacions tòxiques, de noies amb vides difícils que no saben manegar i acaben ferint a qui intenta ajudar-les i estimar-les. A la presentació, la primera, a La Central del Raval, la Montse explicava que aquesta retòrica que s’està imposant sobre la necessitat d’allunyar-se de les persones tòxiques, “que no t’aporten”, fa que s’abandoni, potser, gent que necessita que no l’abandonin. És l’individu passant davant del col·lectiu, quan potser una bona xarxa de cures i afectes podria ajudar aquella persona tòxica de qui tots ens volem allunyar. És complicat i no ho aclarirem aquí, però fa reflexionar. La novel·la transita una Barcelona queer, nocturna, de personatges que viuen al límit i cauen pel precicipi, però troben algú disposat a donar la mà.
Atrapante y desgarrador. Una historia muy original con una prosa intensa, como sus protagonistas. Tambien me ha gustado mucho el retrati de Barcelona en este libro, bastante inusual, local y menos romantizado. La forma en la que se tratan temas complejos de psicología y obsesiones con naturalidad y también el mundo queer como un hecho dado, no que haya que explicar en sí mismo. Realmente recomiendo.
La primera vez que escuché sobre Montse fue en el Hay Festival 2024, tomé un pequeño taller con ella y fui a la presentación en "La otra bandita" en Querétaro. Durante el taller hicimos una serie de actividades donde exploramos miedos, sentimientos y sensaciones, yo escribí un pequeño texto sobre mi corazón y como a veces me daba asco pensarlo en mi pecho. Durante la sesión Montse se mostró cálida y sincera, nos habló de lo que ella sentía y como ciertas situaciones eran difíciles de sobrellevar para ella, de la neurodivergencia y los prejuicios alrededor de esta. Nunca me ha gustado participar leyendo lo que escribo, en su taller quise hacerlo y no pude, sentía que si hablaba podría llorar. Cuando me acerqué a ella para que me firmara mi libro me habló sobre compartir y como hacerlo podría ser liberador (no lo dijo así, lo estoy parafraseando, tal vez ni dijo eso, solo yo lo entendí así). Ahora que leo su libro me sentí rara e incómoda al verme identificada con tantos fragmentos y situaciones, pero bueno, el libro narra la historia entre Mar y Lorena, sin embargo, aunque el libro comience así, después esa relación solo se vuelve uno de los tantos vínculos que se encuentran en la historia, les amigues, les padres o le psiquiatra. Toca temas como la ansiedad, el suicidio, la bipolaridad, entre otros.
Es un libro que juega mucho con las formas de escribir, encuentras poemas, diálogos que provocan (creo yo) que lx lectorx se sienta parte de la historia, sientes que Mar (la protagonista) te platica algo directamente a ti y tú estás en silencio escuchando.
No sé si recomendaría a todas las personas leer este libro.
Este libro a pesar de ser pequeño me dejó agotada, esto por la relación abusiva y violenta que tiene la protagonista. Siempre me es complicado leer sobre estos temas, sin embargo soy consciente que existen muchas relaciones así de conflictivas 🥺
¡Mi libro favorito! Nunca había leído unos personajes tan humanos ni un retrato tan real de la neurodivergencia. Te engancha y no lo puedes soltar. Recomendable 100%
Una novela debut muy interesante, bien escrita y valiente. Con ecos a “Trainspotting”, de Irvine Welsh, pero desde una perspectiva femenina, queer y profundamente vinculada a la generación actual. Es una historia de relaciones tóxicas, de acciones tóxicas, de gente tóxica y de vidas tóxicas incluso. La esperanza se percibe a lo largo de la novela, en forma de ayudas, de cuidados, de apoyos… Pero Montse Bizarro no vino a hacer amigos con su novela, que quede claro.
Un texto para reflexionar, que nos habla de lo difícil que es vivir, y de lo difícil que es ayudar a vivir. La novela casa a las mil maravillas con otra novela debut que he leído recientemente: “Plan Z”, de Emilia da Silva.
Recomiendo mucho “Mañana ya no hablaremos de nada”, aunque por su estilo y las cosas que narra no creo que sea para todos los públicos. Si te gusta el realismo sucio y las historias tóxicas, adelante.
“El amor engrandece las virtudes, supongo, y el desamor hace que los defectos se magnifiquen para recordarnos que no debemos volver allá donde no nos sintamos queridos.”
Sinceramente creo que este libro no ha sido para mi. Consideró este tipo de relatos de “bajada a los infiernos” necesarios, pero quizá simplemente no era mi momento ideal para leerlo. Se me ha hecho muy cuesta arriba en algunos puntos.
En la novela se nos relatan relaciones extremadamente tóxicas en un cierto grupo de adolescentes desde un punto de vista de salud mental y de consumo de todo tipo de drogas. Está bien porque prácticamente todas las relaciones se hallan fuera de la heteronormatividad y me ha parecido muy positivo el enfoque que la autora la ha dado. Sin embargo, para mi el relato ha sido demasiado oscuro y deprimente. Obviamente no esperaba, dado lo que se trata, un relato positivo en líneas generales, pero es que se me ha hecho excesivo ver a tanta gente tan rota 😔
“Puedo entenderlo todo y, de hecho, reconozco que la forma de pensar de Paula, por ejemplo, es la ideal, la más óptima en casi cualquier situación –la solución más sencilla suele ser la correcta, etc., etc., ya me entiende–, pero no soy capaz de procesar la información de esa manera, es como si viera las obviedades desde el exterior y mi yo de afuera me dijera: tía, es más fácil que todo eso, relájate y sé feliz, y mi yo de adentro transfigurara ese mantra y lo convirtiera en los laberintos esos que dibujábamos de niños, con trampas, explosivos, alternativas plausibles y, sin embargo, indefectiblemente erróneas.”
Lo único que me sabe mal es la sensación con la que me quedo de que hay cosas muy profundas y complejas en este relato a nivel de salud mental que siento que no he llegado a captar. Me quedo con las ganas de ver un análisis psicológico de todo esto.
“Desdoblarse y verse a uno mismo desde afuera, ver y reconocer a tu yo social, cuidarlo y moldearlo según tus propios preceptos morales, solo es posible si tienes una conciencia del yo muy fuerte. Si no, haces lo que puedes, por decirlo de alguna manera. No puedes darte órdenes desde un “afuera” que no existe para ti. El espejo sería la metáfora de la conciencia, pero, si en el espejo no soy capaz de verme a mí, ¿qué me queda? Yo a veces me miro en el espejo y no siento nada.“
Mañana ya no hablaremos de nada, de Montse Bizarro, no es simplemente una novela: es una herida abierta. Un grito sordo. Una ciudad que se derrumba en cámara lenta mientras dos mujeres se desgarran en un amor tóxico, oscuro y dolorosamente humano.
A través de la voz de Mar, una joven marcada por la ansiedad y la incertidumbre, nos sumergimos en una Barcelona nocturna, descarnada, donde los cuerpos se buscan sin encontrarse, donde las drogas, el sexo y la rabia son parches mal pegados sobre una herida que supura sin cesar.
La relación entre Mar y Lorena, contada con una crudeza punzante y una poesía brutal, es el corazón de esta historia: una relación que arde y se consume, que hiere tanto como sostiene, que se parece demasiado a tantas historias reales que rara vez se cuentan sin filtros.
Bizarro escribe como si estuviera sangrando. Su lenguaje es directo, feroz, sin concesiones, pero también profundamente lírico. Los poemas entrelazados de Lorena, los silencios cargados de tensión, las calles desiertas y húmedas... todo construye una atmósfera que se te mete bajo la piel.
No es una novela amable, ni cómoda. Es una experiencia literaria que te enfrenta con la angustia existencial, con la violencia emocional, con la precariedad de una generación que flota entre ruinas buscando una razón para quedarse.
"Mañana ya no hablaremos de nada "es una llamada urgente a mirar de frente lo que duele, a no disfrazarlo, a no dejarlo pudrir en el silencio. Es, en definitiva, un acto de valentía literaria que deja huella.
Este libro me rompió un poquito… pero en el buen sentido, ¿sabes? Me costó leerlo porque sentía que la protagonista me estaba hablando directamente, y no siempre estaba lista para escucharla. A veces era como leerme a mí misma en voz alta y eso pega diferente.
La narrativa de Montse Bizarro es hermosa y dolorosa al mismo tiempo. Tiene una forma muy cruda pero poética de contar las cosas, como si te abriera el pecho con cariño.
Y el final… pffff. Me dejó con un nudo en la garganta y muchas ganas de quedarme en silencio un rato. De esos finales que no te gritan, pero se te quedan adentro.
No sé si recomendarlo a todo el mundo, pero si estás pasando por un momento medio raro de la vida, en el que todo se siente mucho y nada tiene forma, tal vez lo necesites. O tal vez te encuentre, como me encontró a mí.
Me esperaba más de este libro, pero me gustaría escribir las cosas positivas porque es una publicación valiente y hay que remarcarlo.
Montse Bizarro nos habla de unos amigos veinteañeros que se sienten abandonados en vida, todos ellos con unas historias difíciles que, junto a ciertos trastornos, se ven empujados a llevar una vida de descontrol que les lleva a autodestruirse. La forma de relatar es dura, pero la autora nos mete completamente en el mundo de la salud mental, sobretodo cuando esta no es buena. Además, también nos invita a reflexionar sobre cómo vemos a estas personas en la sociedad, una sociedad que las excluye y que nos hace abandonarlas una vez más.
La narración tiene lugar en Barcelona, así que si sois de esta ciudad podéis imaginaros los escenarios de una forma real.
La introspección a la mente de Mar, de ese remolino imparable, está muy bien trabajado y es exquisito. La visión (asimilación y conexión) del mundo a través de esa mente de Mar es un 10/10. Sigo sin entender si conocí muy poco o mucho a sus amistades, a Lorena, a la misma Mar.
No alcanza las 4 estrellas completas porque en algunas partes sentí flanquear el tono, el concepto y el contexto.
esa relacion toxica, en la que el mejorar o autodestruirse juntes, lo que ocurra primero, es el tema del libro y además mi relacion con este.
A ratos me sentia mareado por la protagonista, no se puiede negar que montse bizarro tiene una manera de escribir bellisima y la construccion de personajes son algo que se nota que se pulió mucho, pero por ratos se hacia pesado, lo cual es increible, pero no evito que lo leyera en dos sentadas.
Me parece que tiene muy buena narrativa, se me hizo muy fácil empatizar con las emociones desbordadas de los personajes. Me gustó que habla de los outsiders, y lo difícil que es vivir con diferentes trastornos en esta sociedad que todo juzga.
3.5 más bien. Tiene buen ritmo y es una historia buena, muy relevante en torno a las relaciones tóxicas no heteronormativas y a la neurodivergencia. De repente intenta abarcar más de lo necesario, pero creo que es una novela interesante
Una novela cruda, directa, sombría y desoladora. Desbordada de drogas, excesos, autodestrucción, promiscuidad y violencia. Narrada en primera persona, Mar comparte los detalles de su relación tóxica con Lorena. Ya no son pareja, pero ella sigue sufriendo su amor al no lograr desvincularse. Lo sobresaliente de la técnica literaria utilizada, son las largas y ricas introspecciones, aderezadas por largos poemas de Lorena. Un gran retrato de los posibles escenarios en los que se mueve la juventud actualmente.
Este libro te invita a ponerte en la piel de una adolescente que los adultos tildarían de problemática, pero a mi parecer es fantásticamente inteligente, y a su grupo de amistades disfuncionales que se acompañan en esa época tan confusa y autodestructiva que es la adolescencia.