Antaño, de la escritora chilena Paula Rivera Donoso, es un compendio de cuatro cuentos, donde la magia y las criaturas feéricas tejen su hechizo en cada página. Desde la amistad entre una niña y una criatura del bosque; una madre que recibe un presagio acerca de su hija; un misterioso huevo azul encontrado por dos amigos; y el asombro de un aprendiz de herrero al encontrarse con la magia misma, estas historias están teñidas de fantasía y exploran las luchas cotidianas de los personajes, quienes enfrentan retos y debilidades no lejos de nuestras propias batallas: la vida y la muerte, la amistad y las separaciones, o la elección entre legados impuestos y deseos propios.
Los maravillosos cuentos que Paula Rivera Donoso construye despiertan el asombro. Con un estilo narrativo embellecido por líneas poéticas, Antaño se incorpora al creciente panorama de la fantasía latinoamericana. Se trata de un libro donde descubrimos la belleza de palabras e imágenes que difícilmente serán olvidadas.
Autora chilena y apasionada Fantasista. También estudiante de Doctorado en Literatura, Magíster en Literatura y Diplomada en Literatura Infantil y Juvenil. Consagrada a la escritura, investigación y celebración de la literatura de Fantasía.
He publicado la novela infantil La niña que salió en busca del mar (2013), las antologías El musgo en las ruinas (2018), El idioma de los dragones (2023) y Antaño (2023), así como los libros de ensayo Érase una vez siete estrellas: Super Mario RPG (2023) y La añoranza feérica: ensayos sobre literatura de fantasía (2024), y cuentos en algunas antologías colectivas.
Antaño es una colección de 4 cuentos que revive la nostalgia por el misterioso País de las Hadas, donde todavía viven las leyendas, las espadas míticas, la grandeza de los dragones y las insoldables maldiciones. Hace honor a la universalidad de la fantasía y su poder de tocar la añoranza del espíritu humano.
En 'La niña de oro', una niña del mundo humano y otra del bosque entablan una amistad donde las conversaciones despejan incógnitas sobre la naturaleza humana. En 'La marca de las estrellas' una madre cría a su hija en la frontera entre lo salvaje y la comunidad, reflexionando sobre la naturaleza indómita. En 'Los hijos del viento', dos amigos parte de una tribu que viven en peñascos descubren un huevo que les revelará el pasado de su gente y su transformación en pájaros. En 'El hijo del herrero' un grupo de niños visita al mago que recién se acaba de mudar a su pueblo y uno descubre en lo que se quiere convertir, desobedeciendo a la tradición.
Los personajes de estos cuentos, a pesar de que parecen provenir de un tiempo lejano, viven con la memoria de tiempos aún más remotos, donde la magia era algo indómito, omnisciente, parte del mundo. Todos los cuentos rememoran sobre esa magia lejana, vetada u olvidada.
No obstante, a través de sus decisiones y arcos argumentales, estos personajes se convierten en la esperanza de recuperar la magia. Se vuelven aves, magos, seres capaces de ver más allá de sus tradiciones y limitaciones. Sus voluntades muestran que, quizá, no toda la magia está perdida.
Me encanta que no siempre es ajena, vetada a los humanos, sino que era parte de ellos y simplemente la olvidaron. Antaño reflexiona sobre la cualidad cíclica del tiempo y de la voluntad humana; sobre la belleza de lo desconocido, el ansia humana de tocar la grandeza y de ser memorable, sobre la naturaleza de la magia y lo inabarcable de su impacto, que desafía nuestra comprensión.
Si bien a veces me parece que hay un exceso de diálogos y pasajes confusos, aparte de un sentimiento de "antelación", donde parece que la historia apenas empieza cuando el cuento termina, disfruté de estos cuentos. Como siempre, te dejan marcada por la melancolía tornasolada por los cuentos de hadas.
"Esa era una buena hora: la del crepúsculo. La hora en que mundos inexistentes de pronto parecían más reales que aquel en el que se estaba confinado, y en la que viejos y olvidados países volvían a aflorar en la memoria como el único consuelo posible para corazones por siempre insatisfechos."
Leer los cuentos de Paula Rivera es siempre un agrado. Su pluma elegante y armoniosa nos lleva por bosques de magia y fantasía, con cosas vigentes y olvidadas, con personajes clásicos, pero no estereotipos. Cuatro cuentos presentados acá, donde lo olvidado se vuelve a hacer presente, lo salvaje en lo cotidiano. Me gustaron. Leer y sorprenderse. Leer y quedar con una sensación de paz y algo de duda. Insisto que es una autora que vale la pena conocer, aunque el lector no sea un habitual de la fantasía “corte clásico”. Acá hay exploración literaria, hay juego. Recomendable.
Antaño es una hermosa antología de 4 cuentos de Fantasía, donde podemos ver pequeños —no por eso insignificantes— atisbos del País de los Elfos (o Fabularia, o como quieran nombrar a esa tierra). La verdad espero en su momento poder escribir una mejor reseña, solamente diré que cada cuento muestra que la Fantasía es el medio para hacer las preguntas espirituales más profundas, que a veces no queremos hacernos. El último relato es magnífico, no sólo porque dialoga con otro cuento de Tolkien, sino porque es el que más reflexiona sobre el poder de la Fantasía. Aunque mi favorito sería el tercero, porque hablar sobre la palabra, las historias como medio para conservar el legado y como pueden ser guías para el futuro.
Cuatro cuentos preciosos y conmovedores que hablan de magia olvidada, de amistad, de buscar respuestas en las historias y en la memoria. Paula se ha convertido en una de mis autoras favoritas porque sus palabras siempre resuenan en mi corazón.
Francamente, Paula nunca deja de sorprenderme para bien.
Antaño es una colección de cuatro cuentos que destacan con su esencia fantástica y la magia que la autora pone en cada uno de sus mundos. No obstante, cada una de las historias nos habla de situaciones importantes que hemos o vamos a vivir en nuestra vida; situaciones que no son desconocidas para el lector, puesto que son cercanas y hablan de la experiencia que es crecer y experimentar lo que es la vida.
Desde la historia de una madre salvaje, hasta la historia de dos amigos inseparables. Cada cuento cuenta con su magia propia y una esencia que es súper difícil de olvidar al terminar la obra.
Se nota que estos cuentos tienen una madurez mucho más grande en comparación a las otras historias que he leído de la autora, característica que me encantó, ya que luego de finalizar cada escrito, me quedé reflexionando por horas y esto es algo que muy pocos libros suelen causar en mí.
Paula se ha vuelto una de mis autoras favoritas nacionales y creo profundamente que merece mucho más reconocimiento dentro del mundo lector, sobre todo por la magia que esta pone en cada una de sus historias inolvidables para un lector.
Este es un libro que, si es leído por alguien que subestima a la fantasía, le podría resultar aleccionador, sin embargo no se puede estar más equivocado. Los cuatro relatos que conforman este volumen presentan reflexiones profundas sobre la vida, los vínculos, el crecimiento, la comunidad, entre otras cosas. El dominio de la autora sobre lo fantástico es tal que logra crear un imaginario que se siente cercano, clásico, pero a la vez nuevo, fresco de algún modo. Muy recomendable y sin duda seguiré leyéndola.
Recuperar la magia perdida desde hace años. Ese es el tema que envuelve el libro Antaño de la escritora chilena Paula Rivera Donoso.
Publicado en 2024 por la editorial Trazos de Aves, Antaño es un compendio de literatura fantástica ideal para niños, niñas y jóvenes.
Dicho libro contiene cuatro cuentos del género de la fantasía. El primero de ellos se titula “La niña de oro” y nos presenta la amistad que establece una niña humana y otra niña del bosque que no envejece nunca. Por otro lado, se encuentra “En la marca de las estrellas”, una historia donde una madre cría a su hija en la frontera y reflexiona sobre la naturaleza salvaje de su hija.
A estos cuentos le sigue uno de los más largos: “Los hijos del viento”, dos amigos de una tribu descubren un huevo de pájaro que les revela el pasado mágico de su pueblo. El libro cierra con el relato “El hijo del herrero” en la que un grupo de niños visita a un mago que acaba de llegar al pueblo.
Paula tiene un estilo y una visión que cautiva. Se podría pensar que lo hace por lo poético de su lenguaje y en parte es así, pero a mi juicio también lo es porque despierta en nosotres esa alma que se adormeció en algún momento, cuando pensamos que dejamos de ser niñes, aunque en realidad dejamos de ser libres.
Cuatro cuentos hermosos y profundos, que podrían ser un único cuento o todos los que han existido y existirán. Es que como los mitos constituyentes de nuestras culturas, las palabras de Paula Rivera Donoso no sólo describen la verdad de este y otro mundo sino que, como lo hacen sus personajes, la crean y revelan. Como en otros de sus libros, en Antaño las niñas aprenden a ser mujeres sin dejar atrás su infancia, los niños llegan a ser hombres sin sacrificar lo delicado y, sobre todo, los humanos se vuelven plenamente humanos a través del vuelo, del viento y de los árboles. Al leer este libro sin duda sentirán el toque de un recuerdo perdido, de una memoria sumergida por la dureza de la existencia, pero la luz de oro que emana de sus páginas continuará brillando sobre una niñez quizás dejada atrás pero nunca olvidada mientras lleven estos relatos cerca de ustedes, ahí donde la fantasía colinda la realidad.
Maravillosa muestra la que se consigue en esta antología. muestra de que la fantasía sigue viva y que puede surgir de cualquier rincón en el que se encienda una hoguera y donde se fragüe el suficiente coraje para elevar los ojos al cielo y buscar formas en las estrellas.
Paula tiene una voz amable y que cautiva, es poderosa; sin duda es heredera de fantasistas de antaño. Me ayuda a creer que aún hay lugar para los cuentos de hadas.
Los cuentos invitan a contemplar antes de partir a la aventura, a reflexionar y cuestionar a todo y a todos. Están escritos de forma muy bella y no pocas veces parecen un canto a la infancia y al asombro.
En alguna de las historias me quedó la sensación de que todo comenzaba cuando el final llegaba; pero quizás así lo quiso Paula, y quién soy yo para cuestionarla.
Me gusto mucho, a traves de los cuentos te deja pensando y te da buenas lecciones de la vida. El que mas me gusto fue el primero de la niña obsidiana y la niña de oro; hay que darle el valor de las cosas para disfrutarlo. Tambien el valor de la vida hace que la disfrutemos mas y hagamos lo que deseamos. La autora usa muchas metaforas en ciertas ocasiones cuando lees adelante da por sentado como pasaron las cosas y hace que te imagines por tu cuenta como paso.
Cuando leo a Paula, me quedo con la impresión de que ella ha sido capaz de vislumbrar Faerie y volver a nosotros para compartirnos lo que vio. Este libro es su testimonio.
Lo tenía pendiente desde hace un tiempo pero apenas este mes pude realmente sentarme a leer. Es una colección de historias de fantasía que no solo sirven como pequeñas aventuras en mundos más interesantes sino que también me pareció tenían dentro su propia reflexión con respecto al poder de las historias y la labor de contarlas. Mi cuento favorito fue sin duda "los hijos del viento".