Paul-Marie Verlaine was a French poet associated with the Symbolist movement. He is considered one of the greatest representatives of the fin de siècle in international and French poetry.
Despite Rimbaud admiring his poetry, these poets had a stormy affair which led to Verlaine's incarceration after shooting Rimbaud. This incident indirectly preceded his re-conversion to Roman Catholicism.
Verlaine's last years were particularly marked by alcoholism, drug addiction and poverty.
His poems have inspired many composers, such as Chopin, Fauré and Poldowski.
Art Poétique describes his decadent style and alludes to the relevance of nuances and veils in poetry.
Paul Verlaine fue un poeta francés perteneciente al movimiento simbolista, pero si vamos a la realidad no soy una especialista en poesía y no entiendo mucho como para analizar e identificar la forma y la métrica. Leo poesía para sentir y si me hace reflexionar, mejor todavía.
Dicho esto, los poemas que componen este libro no me movieron un pelo, aunque pensándolo bien un poco sí, porque varios me hicieron enojar. El poeta justifica el mal accionar del hombre por culpa de la mujer... patético. Pero claro, investigando un poco hay algunas fuentes que dicen que el señor Verlaine era alcohólico y golpeaba a su mujer (y dicho sea de paso, a su bebé también), una esencia, que si no llega a ser verdad, igual se ve reflejada en sus escritos.
Además de estos poemas que hablan de amor y desamor con palabras endulzadas, camuflando sentimientos negativos hacia las mujeres (y romantizando tener pensamientos libidinosos y actitudes amorosas con menores de edad), encontramos poemas ligados a la religión (porque el autor después se fue en busca del Señor), y algunos otros dirigidos a hombres que parecen tener una connotación amorosa (que la tienen porque al final Rimbaud fue su amante). Así que puede que el poeta se haya encontrado en una encrucijada a lo largo de toda su vida que lo ha hecho ser quien era.
Mi puntuación se basa en intentar separar a la obra del autor (tema tabú), porque algún que otro poema me gustó (muy pocos), pero no lo volvería a leer.