Estallidos satánicos, de Arturo Ruiz, aborda de manera poco convencional el estallido social chileno de 2019, relacionando las manifestaciones y movilizaciones con supuesta simbología satánica. A lo largo de sus páginas, el autor presenta una serie de interpretaciones sobre los actos de violencia y las expresiones culturales que emergieron durante la crisis, tratando de vincularlos con rituales o signos demoníacos. Sin embargo, gran parte de sus argumentos parecen basarse más en conjeturas personales que en evidencia sólida o análisis histórico.
El libro, si bien resulta curioso por su perspectiva atípica, no logra sostener un debate académico o político que aporte mayor comprensión del fenómeno social. Las conexiones que establece con lo satánico a menudo se perciben forzadas o excesivamente especulativas, lo que disminuye la credibilidad del texto en su conjunto. Por este motivo, Estallidos satánicos apenas obtiene un 2 sobre 5 como calificación: pese a la propuesta original, carece de la profundidad y el rigor necesarios para iluminar de manera seria el estallido social chileno y su trasfondo simbólico.
Luego de concluir la lectura de este volumen me he quedado con la sensación de haber leído un libro de filosofía de la religión e historia del satanismo, en el que alguien ha escrito en los márgenes una breve vinculación entre ciertos hechos o caracterizaciones históricas propias de estos temas y los sucesos del Estallido social o, en general, la instalación de las ideas del progresismo en el ideario colectivo chileno. Creo que quizá el problema está en que el título y la bajada de la contraportada ofrecen algo que no se encuentra en el libro. Además, los primeros capítulos, antes de entrar propiamente en materia, son realmente soporíferos y cuesta encontrarles otro sentido más que aumentar la extensión del trabajo hasta convertirlo en un libro.