UN IMPACTANTE TESTIMONIO REAL QUE SOBRECOGE EL CORAZÓN
«Este libro lo escribí y dibujé mientras entraba y salía de instituciones psiquiátricas, y bajo las limitaciones de una severa medicación que me hacía complicado hilar las ideas y hasta sujetar el lápiz en la mano. El pulso dubitativo de los dibujos es prueba de ello.»
Rebeca Khamlichi nos hace participes en esta obra del delicado, duro y largo viaje que supuso su experiencia con la ansiedad y la depresión. Un mosaico lírico y desgarrador en el que la autora refleja una cruda realidad dotándola de humor y, sobre todo, de una sensibilidad extraordinaria a través de un texto e ilustraciones llenas de fuerza, simbolismo y esperanza.
«Vulnerabilidad, verdad y valentí tres grandes imprescindibles que Rebeca hila magistralmente con toques de humor. Tan real que atraviesa», Sara Búho.
«Sanatorio es bello y desgarrador. Rebeca se llena de valentía en este libro tan necesario», María Hesse.
«Un retrato lleno de color de las oscuridades de la locura y también de la psiquiatría. Cada página desgarra por su dureza, pero es también un testimonio de cómo en el arte siempre hay esperanza», Mar García Puig.
«Podemos seguir manoseando el mantra "salud mental" hasta vaciarlo de sentido o podemos leer Sanatorio y sentir cómo pasan por nuestro cuerpo las vivencias de este testimonio salvaje donde belleza y humor consiguen aligerar la realidad incómoda y tabú del encierro psiquiátrico», Silvia Nanclares
«Sanatorio sale de las tripas, de esas que se hacen corazón. Del interior, de lo más profundo y de lo más oscuro. Un estriptis emocional en toda regla en el que la Khamlichi se abre en canal. Pura valentía», Irene Mala.
Rebeca Khamlichi (Madrid, 1987) pintora. En su universo conviven a codazos el diseño gráfico y la iconografía religiosa del siglo XVII, los dibujos animados y Michael Haneke, el rosa chicle y las Pinturas Negras de Goya, el Superflat y la copla.
Y porque no puedo darle más puntuación... Khamlichi tiene una imaginación suprema para narrar un horror inmenso con una originalidad sorprendente. Es un relato breve pero muy intenso: durísimo, desgarrador y al mismo tiempo lleno de un humor negro que arranca carcajadas en medio del dolor. Las ilustraciones no solo acompañan, sino que potencian esa crudeza y emoción que atraviesan cada página. Imprescindible!! ❤️🩹
Los libros que hablan de las experiencias propias con la depresión son difíciles. Es muy fácil que empiecen a patinar y terminen cayendo en el terreno de la autoayuda y el "si yo pude salir, vos también vas a poder". O a veces se van para el otro lado; terminás teniendo un narrador que habla de la depresión con tanta frialdad que parece una pose.
En este libro, por suerte, no pasan ninguna de las dos cosas. La autora cuenta un período de su vida que dura un año y pico en el que tuvo varios intentos de suicidio e iba yendo de un neuropsiquiátrico al otro buscando el tratamiento que funcione para ella. Es un libro cortito, los capítulos son viñetas, está lleno de dibujos. La mitad del libro son dibujos. No esperen una narración, descripciones, rumiaciones extensas sobre la depresión. La depresión es lo que es, es una mierda, crees que sí pero no te curás nunca, y se hace lo que se puede. Tiene momentos en los que le pega el pedo literario y ahí me perdió un montón, pero lo que garpa es la crudeza.
Menos mal que no lo compré en papel porque debe estar lleno de hojas y espacios en blanco.
A Rebeca la conocí a través del poemario de Bebi Fernández 'Amor y asco' y me encantó su manera de transmitir la energía, la fuerza y la rabia en sus dibujos.
Sin embargo, en Sanatorio podemos ver, a través de su trazo, a una Rebeca totalmente distinta. Más cansada, más pesarosa, más dubitativa. Este es el testimonio de una época difícil, de un duro encierro y de varios intentos de suicidio.
Rebeca nos cuenta su vivencia personal en un momento marcado por la desesperanza y en ocasiones, llegan a angustiar sus palabras. Sin embargo, aunque Sanatorio cuenta una situación desagradable e incómoda para el lector, podemos ver entre sus páginas toques de humor y lo que es más importante, esperanza de futuro.
Para mí es un libro imprescindible si quieres llegar a comprender lo que siente una persona que atraviesa una depresión que la lleva a intentar terminar con su vida y su posterior ingreso en un hospital psiquiátrico. Lo que cuenta Rebeca es devastador.
Sanatorio es una historia sobre estar viva y contarlo. Sobre el deseo, el vacío y los otros. Sobre el encierro, la coerción, el acompañamiento y la salida. Gracias por compartirlo, Rebeca.
Hermoso, una historia dura...pero debe de ser un tema. No se sana seguir ocultando situaciones como esta... La forma en que Rebeca comparte su historia es preciosa!
💪 Este libro es valiente, brutal y crudo. La autora recrea de una manera a veces irónica, y a veces divertida, pero siempre directa sus vivencias. No escatima en dosis de realidad, y logra empatizar de una manera significativa con el lector.
💎 Es un libro breve, que merece la pena leer un par de veces para atrapar todos sus matices. Es una historia que no deja indiferente, queda en tu mente días después de acabar su lectura y te hace poner en perspectiva muchas cosas. Todavía se me hace chiquito el corazón al recordar sus páginas.
🖋️ Además, incluye ilustraciones que la propia autora, también artista gráfica, desarrolló durante todo el periodo de vivencias que recoge el libro.