¿Qué relación guarda la política con la ficción? ¿Por qué decidimos creer en ciertas ideas políticas en lugar de en otras? ¿Cómo influye la ideología en nuestra forma de imaginar el futuro individual y colectivo?
Jorge Lago y Pablo Bustinduy abordan estas preguntas a partir de un diagnóstico histórico: vivimos un tiempo de crisis profunda de las ficciones políticas tradicionales. El ciclo ideológico posterior a la crisis financiera ha dado lugar a una sensación general de agotamiento que, con el auge global de la extrema derecha, el cataclismo de la pandemia, la crisis climática y la guerra de Ucrania, amenaza con teñir de pesimismo cualquier idea de futuro.
Hoy, mientras se expanden los relatos complotistas, catastrofistas y etnicistas, cuesta pensar nuevas formas de emancipación o de futuro compartido distintas de la defensa de una idea mínima de bienestar o de la mera supervivencia del planeta. Este libro se plantea por qué hemos llegado a esta encrucijada, invitándonos a producir nuevas ficciones que den forma a horizontes políticos diferentes.
Una lectura ligera pero muy esclarecedora sobre los cimientos de los principales discursos políticos, en su naturaleza de relatos ficcionales que nos sirven para organizar el pasado y el futuro -o su ausencia- de una sociedad.
Ligera por un lenguaje claro y muy accesible, en el que las referencias se integran con fluidez, y no porque haya poco contenido. Se detiene en lo básico, pero no me parece que peque de superficial. Aunque había potencial para proponer más, lo que el libro se propone lo cumple ampliamente.
Mi conclusión principal: qué importante es reivindicar un futuro, su posibilidad de realizarse, para combatir a largo plazo políticas improductivas y que se enzarzan entre sí en la nostalgia, o en una nostalgia ficticia, al menos.
Un futuro indeterminado no es una condena, sino una liberación del discurso paralizador y limitante de lo inevitable, del corto plazo, de las orejeras, y de que toda propuesta deba ser heredada para ser válida.
"el contenido esencial de nuestros relatos conscientes (...) no está tanto en lo que dicen sino en aquello que nos permiten no decir."
"La mera reiteración del rechazo a lo existente no inaugura un tiempo político propio. Al contrario: acaba encerrando a sus protagonistas en la desorientación o la nostalgia"
"garantizar las condiciones en que puedan hacerse pensables (...) de liberar el tiempo individual y colectivo, de romper su sujeción a la producción social"
La lectura resulta pesada en ocasiones porque la propuesta del libro nace de la filosofía política. Es un análisis escatológico que poco tiene que ver con el propio título de la obra.
Un punto positivo es que trae diversos ejemplos de fenómenos políticos relevantes y los desmonta y estudia adecuadamente. Sin embargo, para analizar los complejos acontecimientos políticos que se desarrollan en las sociedades contemporáneas hay que ir más allá, recurrir a otras disciplinas que aporten una visión más precisa. Algunos apartados se quedan en mera palabrería grandilocuente.