Novela homoerótica. Mateo es un joven que adopta el nombre de Sebastián para su vida nocturna, mismo nombre que hace alusión a San Sebastián, emblemático de la comunidad queer, punto clave de esta novela, que explora la infinitud del amor entre hombres y sus matices.
Me encanta lo que escribe Fernando. El estilo, los personajes, el humor negro, el sórdido erotismo, la inclusión de folklore y leyendas. El personaje de Refugio.
En lo negativo, como me pasaba en otras novelas de Yacamán, a veces confundo a los hombres con los que se lía el prota, y este "Sebastián de la noche" se me hizo algo confuso; quizá fue hecho así de manera intencional.
En cualquier caso, una novela interesante y que merece la pena leer.