Una nube viene es una novela que siembra pistas constantemente. Pero ese enigma no se percibe hasta que las piezas comienzan a encajar y es allí cuando se descubre que todo el tiempo la narración nos susurra algo: algo que no se puede decir o que no encuentra el modo de decir. Por eso el gran despliegue narrativo de Manuel Álvarez es hacer de la famosa tesis de Piglia, esa que oculta una historia mientras te cuenta otra, un mecanismo de relojería. Nada es inocente y en ese "Digamosle ahora Fuenzalida" del comienzo todo está cifrado. Diría, en ese ahora. La novela se teje en dos tiempos, se entrelaza con firmeza sobre una fisura, sobre una frontera. Y la mejor frontera, geográfica, para mostrar ese abismo posible es la cordillera de los Andes. De un lado y de otro. En un tiempo (el gran terremoto de Chillán de 1939) y en otro (Las cuevas, Mendoza, 1965). Así avanza la trama, así se produce el efecto en donde los dos personajes principales, Fuenzalida y Zinder, juegan como ilusionistas a sostener sus trucos.
Manuel Álvarez nació en Buenos Aires en 1986. Publicó la novela A ninguna parte (Editorial Bärenhaus, 2019); y el volumen de cuentos Nadie sale de acá (Azul Francia, 2022). Es editor literario en Chelsea Hotel Mag y reseñista en la revista Otra Parte.
Un espectáculo. Gran manejo del suspenso. Novela de personajes en la que de a poco se va comprendiendo el detalle en esas construcciones. Cuando parece que te anticipaste al final, sorprende. Y vuelve a sorprender.
Si hay una cosa que me vuelve loca cuando leo, es cuando sé que hubo un gran trabajo de investigación del autor para escribirlo. Yo soy un poco nerd para leer: voy a buscar todas las palabras que no conozca, voy a investigar los eventos históricos que aparezcan, voy a buscar las ubicaciones nombradas. El mejor regalo es cuando -casi- todos esos datos que me va tirando son de verdad, porque voy aprendiendo en el camino. Gracias Manuel porque desde principio a fin fue así. Sobre todo en este caso que el libro se separa en dos personajes de tiempos distintos: uno ocurre en Chillán (Chile) en la década de los 30' y el segundo ocurre en Las Cuevas (Argentina) en la década de los 60'. Las culturas están muy bien diferenciadas, los tiempos también, incluso el cómo habla cada personaje!
Creo que es un tipo de libro que importa más por el cómo está contado que la historia en sí. Esta última va tomando forma a medida que uno avanza, pero el ambiente, la intercalación de personajes, los tiempos distintos... para mí eso es lo mejor del libro. La ambientación y cómo está trabajada es increíble, se respira siempre un ambiente tenso, frío, extraño. El clima es un gran personaje en este relato.
Para mí es de esos libros que se disfrutan más cuando uno menos sabe. Dos personajes, dos tiempos. Chile y Argentina. Un relato que temporalmente dura 3 días ¿Qué los une? No sé, léelo pa saber.
pd: mi apellido es el mismo que el de uno de los personajes principales, así que obviamente lo disfruté más.
Una novela fascinante que entrelaza dos historias separadas en el tiempo, unidas por el impacto devastador de dos catástrofes naturales y su efecto en las relaciones humanas. Con un ritmo intrigante, Manuel Álvarez siembra pistas que ocultan secretos mientras desarrolla otra narrativa, manteniendo al lector en vilo. Atravesar esta nube es una experiencia recomendable para aquellos que disfrutan de historias complejas y emocionales.
Me gustó mucho. Me resultó entretenido y me enganché fácil con la historia. Muy bien planteado el contexto histórico, no deja nada librado al azar y, de hecho, aprendí cosas que no sabía. Las últimas tres páginas me dejaron recalculando, siento que es para volver a leerlo una vez que ya sabés el final.
Es un libro prolijamente escrito y documentado, con una profunda construcción de los protagonistas principales. Para mi gusto es un poco lento y al final, cuando se va desentrañando la historia, es más acelerado y quedan varias ideas sin cerrar
Aunque tiene un final algo inesperado hay que esperar la página 175 para que algo más o menos relevante pase. Igualmente está bien escrito y se lee bien.
Tardé en entender cómo se conectaban las dos historias que se narran en esta novela pero cuando se empiezan a cruzar, me volvió loco. Me gustó la forma de narrar del autor.