Me decidí a leer este libro por sus buenas reseñas, y sin embargo, fue una tremenda decepción.
El libro plasma los fundamentos de la “filosofía” neoliberal en torno a la productividad y la riqueza, empezando por el esperanzador planteamiento de que los millonarios no nacen, sino que se hacen. Este dogma no se plantea con datos empíricos ni evidencia contrastada, lo cual hace que el punto de partida del libro sea cuanto menos cuestionable, pues no considera las increíbles diferencias de la acumulación del patrimonio en los diversos estados del planeta.
En lugar de plantear que la generación de riqueza ocurre por varias vías y desgranar cada una de estas, el libro se centra en la generación de riqueza en el seno de grandes corporaciones internacionales o bien en el propio emprendimiento.
Si tu propósito es crear una empresa, este libro, sin duda será útil para ti, porque condensa importantes enseñanzas básicas. Por ejemplo, la importancia de analizar el mercado antes de emprender y no aventurarse con el desarrollo de un producto sobre el cual uno no tiene pruebas congruentes de que va a ser efectivamente demandado.
Mi problema con este libro es que se centra exclusivamente en el mundo empresarial y no concibe otras formas de apalancamiento, como pudieran ser la inversión financiera o inmobiliaria. En otros términos, es un libro completamente obvio. No hubo un único momento de la lectura en que sintiese un planteamiento novedoso. Leer este libro se siente como repasar los apuntes de un espectador de las famosas TED talks.
Por otro lado, este libro incide en el moralismo de que si no eres rico, es porque no trabajas 60 horas a la semana, idealizando un enfoque de hiper productividad y centrado en los negocios, y sin analizar los pros (aumento del valor como trabajador) y contras (aumento de las probabilidades de suicidio por soledad y problemas de salud mental) de esta práctica.
En suma, un libro muy ideológico, cuya lectura es interesante para entender la mente de la persona prototipo que integra los altos círculos estadounidenses de empresas (sobre todo tecnológicas, dados los ejemplos que emplea el autor), pero nada más.